Apple presentaría su primer iPhone con pantalla flexible durante su evento especial de septiembre, pero su llegada al mercado sería escalonada. El dispositivo, identificado internamente como iPhone Ultra, debutaría inicialmente en Estados Unidos y posteriormente comenzaría a comercializarse en otros países durante los meses siguientes.
La estrategia respondería principalmente a las dificultades de producción asociadas con un dispositivo completamente nuevo dentro del catálogo de Apple. La complejidad del ensamblaje, el coste de los componentes y las limitaciones en la cadena de suministro llevarían a la compañía a mantener una producción inicial controlada para evaluar el comportamiento de las piezas y ajustar el proceso antes de aumentar el volumen.
Aunque Apple todavía no ha presentado oficialmente el dispositivo, diferentes fuentes de la industria apuntan a que la compañía prepara un lanzamiento internacional progresivo. Operadores de Australia, por ejemplo, habrían confirmado que el teléfono no estaría disponible inmediatamente en ese mercado después de la presentación de septiembre.
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Un lanzamiento limitado para controlar la producción
El principal desafío para Apple sería fabricar suficientes unidades de un dispositivo que incorpora una arquitectura distinta a la de los iPhone tradicionales. La pantalla flexible y el mecanismo necesario para plegar el teléfono requieren procesos de fabricación más complejos y un mayor control de calidad.
Un proveedor asiático de componentes citado por Channel News atribuye el retraso internacional a factores relacionados con los costes y el suministro de piezas. También habían circulado versiones sobre posibles problemas de calidad detectados en algunas unidades ensambladas.
Sin embargo, informes posteriores apuntan a que esas dificultades de funcionamiento ya habrían sido solucionadas. La compañía mantendría, aun así, un ritmo de producción prudente durante las primeras etapas para evitar problemas de abastecimiento.
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Esta estrategia permitiría a Apple analizar la demanda inicial en Estados Unidos y, al mismo tiempo, comprobar que la fabricación puede sostener un volumen mayor antes de ampliar la distribución.
Apple ya utilizó una estrategia similar
La decisión de comenzar la comercialización en un único mercado no sería completamente nueva para Apple. La compañía aplicó una estrategia parecida con el lanzamiento del Apple Vision Pro, que llegó primero a Estados Unidos antes de expandirse progresivamente a otros países.
En el caso del iPhone plegable, el procedimiento tendría además una justificación relacionada con la fabricación. La estructura del dispositivo exige mayor precisión durante el ensamblaje y Apple buscaría evitar que una demanda elevada en varios mercados provoque presión adicional sobre las líneas de producción.
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Por ello, el lanzamiento estadounidense funcionaría como una primera etapa antes de ampliar la disponibilidad internacional.
Apple habría aumentado sus pedidos de componentes
Las previsiones industriales también muestran que Apple estaría preparando un volumen considerable de producción para su primer teléfono plegable. Los pedidos de componentes alcanzarían aproximadamente 10 millones de unidades, por encima de las estimaciones anteriores, que situaban la cifra entre 7 y 8 millones.
Aunque el volumen sería inferior al de los modelos tradicionales de iPhone, representa una cantidad significativa para un producto completamente nuevo. La compañía tendría que comprobar primero el rendimiento de la cadena de producción antes de alcanzar niveles similares a los de sus teléfonos convencionales.
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El aumento de los pedidos también indicaría que Apple espera una demanda importante para su entrada en el mercado de smartphones plegables.
El resto de la gama también tendría cambios
Las dificultades de suministro no afectarían únicamente al modelo flexible. Los planes de lanzamiento del resto de la familia iPhone también habrían sufrido modificaciones.
Según diferentes informes, el modelo estándar de la nueva generación no llegaría a las tiendas durante septiembre, como ocurre habitualmente con los teléfonos de Apple. Su comercialización se retrasaría hasta la próxima primavera.
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La compañía priorizaría inicialmente la fabricación y disponibilidad de las versiones Pro, mientras reorganiza la producción de los demás modelos.
De confirmarse este calendario, el iPhone plegable se convertiría en uno de los principales protagonistas del evento de septiembre, aunque los usuarios de fuera de Estados Unidos tendrían que esperar para adquirirlo.
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