Apple ha declarado obsoletos al iPhone X y al MacBook Pro de 15 pulgadas de 2018, dejando sin soporte oficial de hardware y reparaciones a ambos dispositivos. Esta actualización en la lista de productos de la compañía marca el fin del servicio para dos modelos que fueron fundamentales en la evolución de su catálogo.
Cuando un producto pasa a la categoría de “obsoleto”, Apple y sus proveedores de servicio autorizados dejan de ofrecer cualquier tipo de reparación o recambio, sin importar si el dispositivo continúa en garantía. Antes de alcanzar este estado, los dispositivos permanecen un tiempo en la lista “vintage”, durante el cual aún pueden recibir servicio siempre que existan piezas disponibles.
Generalmente, Apple considera obsoleto un producto cuando ya han transcurrido más de siete años desde que dejó de comercializarlo.
Esta nueva clasificación afecta especialmente a quienes dependen de estos equipos, ya que una falla en el hardware, como una batería desgastada o una pantalla dañada, solo podrá solucionarse fuera de los canales oficiales y sin garantía de disponibilidad de piezas originales.
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El iPhone X, un punto de inflexión en la gama
El iPhone X se lanzó en noviembre de 2017 y se retiró del mercado en septiembre de 2018. Fue el primer modelo de la marca en incorporar una pantalla OLED de borde a borde y la tecnología Face ID, eliminando el botón físico de inicio. Este dispositivo también introdujo el diseño de parte trasera de cristal y el marco de acero inoxidable, que se mantuvieron en generaciones posteriores del iPhone.
Durante su vida útil, el iPhone X recibió actualizaciones hasta iOS 16 y nunca fue compatible con iOS 17. Actualmente, su última versión disponible es iOS 16.7.16. Aunque el teléfono sigue funcionando, la falta de soporte para nuevas actualizaciones y la imposibilidad de obtener reparaciones oficiales limitan su vida útil en el ecosistema de la marca.
El MacBook Pro de 15 pulgadas de 2018 y el teclado butterfly
El MacBook Pro de 15 pulgadas de 2018 llegó al mercado en julio de ese año e incorporó por primera vez el chip de seguridad T2. El equipo también es recordado por incluir el teclado butterfly, un diseño criticado por su baja fiabilidad. Apple mantuvo un programa de reparación específico para estos teclados hasta 2024.
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Este MacBook Pro puede ejecutar macOS Sequoia, pero no recibirá versiones posteriores. La última versión disponible es macOS 15.7.7, lo que supone un límite claro para quienes buscan mantener actualizado el sistema operativo en sus dispositivos.
¿Qué ocurre tras la declaración de obsolescencia?
Ser declarado obsoleto no implica que el dispositivo deje de funcionar. Tanto el iPhone X como el MacBook Pro de 2018 seguirán operativos, pero cualquier avería requerirá acudir a servicios no oficiales o buscar piezas de terceros, cuya disponibilidad no está asegurada. En algunos casos, Apple puede extender el acceso a piezas hasta una década, aunque la empresa no garantiza este plazo para todos los modelos ni en todas las regiones.
Para quienes todavía dependen de estos equipos, no existe una urgencia inmediata por reemplazarlos solo por el cambio de clasificación, pero sí se recomienda anticipar posibles necesidades de reparación. Si la batería muestra signos de desgaste o el teclado falla, es probable que resulte más difícil encontrar soluciones a través de los canales tradicionales de la compañía.
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Quienes aún utilicen un iPhone X pueden considerar actualizarse a la serie iPhone 17 o esperar el lanzamiento de la próxima línea iPhone 18. En el caso de los usuarios del MacBook Pro de 2018, la decisión dependerá del estado actual del equipo y de la necesidad de contar con soporte oficial ante eventuales problemas de hardware.
El cambio en la política de soporte refuerza la importancia de planificar la renovación de dispositivos y anticipar la transición a modelos más recientes dentro del ecosistema de Apple.
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