La atroz historia del sacerdote que alcoholizó y drogó a once niños monaguillos para violarlos
Rudolph Kos era cura de la diócesis católica de Dallas, abusó de niños entre 1980 y 1992. La justicia obligó a la institución religiosa, que lo había amparado, a resarcir con 120 millones de dólares a las víctimas. El párroco, además, recibió una condena a prisión perpetua. Este caso aberrante impulsó otras investigaciones sobre delitos sexuales en ámbitos religiosos