El montonero acusado de delator y la decisión de los jefes guerrilleros de usar una pastilla de cianuro para “no caer vivos”
Corría 1975 y el gobierno de Isabel Perón vivía sus momentos finales, cuando fue capturado Roberto “El Negro” Quieto, el principal dirigente de Montoneros después de Mario Firmenich. Durante el secuestro, se afirmó, hubo torturas y delación. Antes, internamente en la organización, habían existido problemas político se infidelidades con la esposa de un compañero. El descrédito en que cayó y la terminante decisión que tomó la conducción insurgente con sus militantes
Infidelidades, torturas y delaciones: del secuestro del Número 2 de Montoneros a la pastilla de cianuro que comenzó a usar la guerrilla
En 1975, mientras el gobierno de Isabel Perón agonizaba, Roberto “El Negro” Quieto -principal dirigente de Montoneros después de Mario Firmenich-, era capturado por un grupo de policías, entregado al Ejército y sometido a torturas. El descrédito en que cayó entre la guerrilla y la terminante decisión que tomó la conducción insurgente para que sus militantes no cayeran vivos en manos de los militares