Las fallas activas de La Palma aún se desplazan lentamente y afectan a viviendas desde los años ochenta
Un informe científico señala que las fracturas de Tazacorte y Mazo, identificadas como origen del daño estructural en viviendas desde hace décadas, han acelerado su movimiento tras la erupción, lo que eleva la preocupación por riesgos futuros en la zona