Combinar bioestimulantes y estrés salino controlado mejora los microbios que se comen en hortalizas, según un estudio
El análisis liderado por el Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas revela que nuevas técnicas con bioestimulantes y salinidad, aplicadas a lechugas y tomates, incrementan comunidades microbianas beneficiosas, con potencial impacto en la salud alimentaria, según los autores