Cuatro conmovedoras historias de madres ejemplares: cuando la felicidad de un hijo lo es todo en la vida
Silvina Forrester, luego de perder dos embarazos, dio a luz a su cuarta hija con síndrome de Down. A los 3 años el hijo de Marlene Spesso recibió su diagnóstico de autismo. Silvia Hee decidió adoptar a cinco chicos, tres con retraso madurativo. Florencia Amato, a los 38 años y en su octavo mes de gestación, anima a realizarse tratamientos de fertilización asistida. A pesar de los obstáculos, todas apuestan a un futuro con más oportunidades