Cuando el arte de prohibir libros se convierte en publicidad: la obra que se volvió bestseller tras la censura por “obscenidades”
Fue el 2 de noviembre de 1960: el desenlace de un juicio ganado por la editorial británica Penguin Books, demandada por la Corona por haber impreso sin censuras la novela “El amante de Lady Chatterley”, de David H. Lawrence -con contenido sexual explícito y haber violado la Ley de Publicaciones Obscenas-, convirtió en un éxito de ventas la obra que llevaba décadas circulando en forma clandestina