Un policía bonaerense que arreglaba electrodomésticos fue asesinado a tiros por un hombre de 82 años tras una discusión por un lavarropas

El octogenario persiguió con su auto a la víctima en General Belgrano, lo encerró y lo ultimó con dos certeros disparos

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Un hombre de 82 años mató a un policía bonaerense por un lavarropas (Foto: Télam)
Un hombre de 82 años mató a un policía bonaerense por un lavarropas (Foto: Télam)

Un policía bonaerense que además se dedicaba a arreglar electrodomésticos fue asesinado este sábado a balazos en General Belgrano por un cliente de 82 años, tras una intensa discusión relativa a la reparación de un lavarropas.

Según le informaron fuentes policiales y judiciales a la agencia de noticias Télam, el crimen ocurrió en horas del mediodía en la calle 32, entre avenida Rodolfo Walsh y Calle 21, en la mencionada ciudad ubicada a 162 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires.

La víctima, identificada como Oscar Ezequiel Ochoa, era un oficial de la Policía Bonaerense que prestaba servicio en la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) local. Además, para aumentar sus ingresos, fuera de su horario de servicio se dedicaba al arreglo de electrodomésticos junto a otras personas.

En ese ámbito fue que comenzó la disputa con quien finalmente acabó con su vida. El cliente lo llamó por teléfono para solicitarle la reparación de un lavarropas. Ochoa, que estaba de franco en su trabajo policial, por lo tanto, acudió a la casa del hombre de 82 años para poder llevarse el artefacto y realizar el arreglo, pero, por motivos que se desconocen, se produjo una discusión y el anciano se negó a entregárselo.

A raíz de ello, el policía se retiró del lugar en su automóvil. Pero no logró recorrer muchos metros, ya que una cuadra después el cliente enfurecido y enceguecido le cruzó su vehículo Renault 9 gris. Casi sin mediar palabras, el anciano descendió de su coche y le disparó dos veces a Ochoa, quien murió prácticamente en el acto, según informaron las fuentes consultadas.

El octogenario huyó del lugar, mientras que efectivos de la Estación de Policía de General Belgrano acudieron a la escena del crimen y el médico de una ambulancia constató la muerte de Ochoa.

Los agentes comenzaron a buscar de inmediato al homicida y finalmente lograron aprehenderlo minutos después en avenida 2 de Septiembre y Ruta 41 cuando intentaba darse a la fuga. El acusado quedó a disposición del fiscal Jonatan Robert, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) descentralizada de Chascomús, quien lo indagará.

Mataron en La Matanza a un policía de la Ciudad

Cristian Emanuel Ferreyra Anania, un oficial mayor de la Policía de la Ciudad que se encontraba de franco, fue asesinado durante la madrugada del viernes 8 de diciembre en la localidad de La Tablada, partido bonaerense de La Matanza. Cuando se disponía a dejar a su pareja en su domicilio, el agente se vio sorprendido por cuatro delincuentes con los que mantuvo un enfrentamiento armado. Recibió nueve disparos y murió en el acto.

Fuentes policiales consultadas por Infobae precisaron que Ferreyra, de 33 años, fue abordado por los ladrones en la intersección de Camino de Cintura y El Zorro.

Mientras Ferreyra y su novia continuaban dentro del vehículo, una camioneta Renault Sandero negra, cuatro hombres los sorprendieron para asaltarlos. El oficial descendió del vehículo y enfrentó a los atacantes con su arma reglamentaria, una pistola Pietro Beretta calibre .9mm.

Luego de resguardarse en el interior del vehículo, la acompañante de Ferreyra descendió de la Sandero y observó que su novio yacía muerto en el pavimento, con manchas de sangre y múltiples heridas de arma de fuego en el tórax, abdomen y ambos brazos.

Padre de dos hijas, Ferreyra tenía nueve años de antigüedad en la fuerza de seguridad porteña. Había egresado de la ya extinta Policía Metropolitana el 27 de diciembre de 2013, según informaron fuentes oficiales.

Tras asesinar a Ferreyra, los atacantes huyeron corriendo hacia una zona de edificios tipo monoblocks.

Horas después, un joven de 18 años identificado como Neyén García ingresó ya muerto al hospital Balestrini. El joven, sospechado de participar del brutal ataque contra Ferreyra, presentaba, tal como el policía asesinado, heridas en el cráneo, tórax y miembros inferiores y superiores.

Consumada la muerte de García, los investigadores revisaron su prontuario y constataron que tenía antecedentes penales por los delitos de encubrimiento agravado y atentado y resistencia a la autoridad. El pasado 22 de junio, García le robó una motocicleta a un efectivo policial, y durante su fuga también lo atacó a balazos.