“¿Dónde nos podemos encontrar?": los riesgos de los padres que se hacen pasar por sus hijos para atrapar a pedófilos de las redes

Después del caso del padre que simuló ser su hijo de 11 años para atrapar al personal trainer de Pompeya que intentaba abusar del menor, especialistas en grooming alertan sobre los peligros de la suplantación de identidad y el arreglo de encuentro sin una denuncia judicial previa. Cómo actuar ante un caso

jcavanna@infobae.com
Imagen del personal trainer detenido la semana pasada por acosar a un niño de 11 años en internet
Imagen del personal trainer detenido la semana pasada por acosar a un niño de 11 años en internet

El último viernes se conoció el caso padrastro de un niño de 11 años que se hizo pasar por su hijo en las redes sociales para concertar un encuentro con el presunto abusador sexual del chico y montar el escenario para que el hombre fuera detenido por la Policía de la Ciudad en plena calle, justo antes de un falso encuentro con el menor.

El niño de 11 años le había pedido prestado el teléfono a su padrastro ya que el suyo se había roto. Allí, instaló la aplicación de Instagram y olvidó de cerrar su sesión. Fue entonces cuando el hombre recibió el mensaje de este joven de 23 años, que intentaba concertar un encuentro con el menor de edad. Le ofrecía masturbarlo por dinero, mientras lo instruía para que “borre todo”.

El hombre y el menor se conocían de un gimnasio donde el pequeño jugaba al fútbol y donde el mayor hacía ejercicios en las máquinas.

Así, al leer los mensajes, el padrastro se hizo pasar por su hijo para avanzar en la programación de un encuentro. Acordaron una fecha y un lugar y luego el hombre hizo la denuncia y dio alerta a la policía, para llevar a cabo la detención. La operación fue exitosa: el potencial abusador fue detenido y es investigado por la Fiscalía Penal Contravencional y de Faltas N° 35, a cargo de la doctora Celsa Ramírez.

En un principio, la noticia fue tomada con cierta celebración: la actitud de ese padre fue considerada como un hecho casi heroico, ejemplar.

Sin embargo, por el contrario, el hecho representó un signo de alarma para los especialistas en grooming, término que hace referencia a las acciones deliberadamente emprendidas por un adulto para ganarse la confianza de un niño en Internet. Desde la organización Grooming Argentina se advirtió que el reemplazo de identidad y la justicia por mano propia por parte de los padres puede generar consecuencias legales adversas e incluso servir como “ayuda” para que los abusadores permanezcan en libertad y cometan más delitos.

El momento de la detención del Personal Trainer de Nueva Pompeya
El momento de la detención del Personal Trainer de Nueva Pompeya

Lo que pareció desarrollarse como una planificación exitosa por parte del padrastro representó, para los especialistas en la materia una secuencia de riesgo con un potencial entorpecimiento del caso.

“Ante todo, lo último que nosotros queremos es poner en tela de juicio la actitud de este padre. Entendemos que cuando un adulto toma conocimiento de algo así y en el que un hijo está siendo afectado, se tiende a reaccionar de manera emocional, lo racional se deja apartado a un lado”, le explicó a Infobae el doctor Hernán Navarro, titular de Grooming Argentina.

“Pero la realidad es que cuando los adultos se hacen pasar por sus hijos para seguirle el juego a estos abusadores sexuales o cuando tratan de hacer justicia por mano propia, pueden provocar desde peligros para su integridad física o hasta allanar el camino para que estos sujetos queden libres y continúen con los abusos”, completó.

Navarro detalló, en primer lugar, que hay dos factores clave en este tipo de procesos que escapan al inconsciente colectivo: el 90% por ciento de los casos de grooming a chicos en internet nacen y mueren en las redes; no culminan en un encuentro físico. El segundo punto radica en que la mayoría de los potenciales abusadores usualmente tienen más de una víctima y están en contacto en simultáneo con varios niños y adolescentes.

El 70% de los argentinos no tiene conocimiento sobre lo que es el Grooming (Shutterstock)
El 70% de los argentinos no tiene conocimiento sobre lo que es el Grooming (Shutterstock)

“Lo que ocurre con la enorme mayoría de los niños y adolescentes de esta era responde a lo que nosotros hacemos referencia como ‘huérfanos digitales’. Los niños y las niñas disponen de las habilidades y el conocimiento para manejarse con comodidad en las redes, pero carecen de la percepción del riesgo. Y muchísimos de los padres tienen un desconocimiento absoluto sobre los peligros que hay en internet para los menores”, continúa Aguirre: “Los padres son incapaces de decir frases similares al ‘no le hables en la calle a un extraño’ porque desconocen por completo el alcance y los peligros reales de los vínculos que sus hijos pueden tener en internet”.

“Esta gente desarrolla con el tiempo su manera de vincularse con un niño y cómo arrebatar su confianza. Entonces, si un padre intenta imitar el léxico de un chico de diez años con palabras como ‘okis’ u ‘holis’, puede generar un resultado totalmente opuesto al que se buscaba. La mayoría de estos abusadores detectan de inmediato cuando tomó el control de la charla un adulto. Y lo que hacen es borrarse del mapa. Desaparecen. Y después crean otro perfil en las redes y siguen con sus abusos”, afirmó Navarro.

“Entonces, quizás ese padre logró evitar que su hijo continúe siendo abusado por estos tipos, pero dejó expuestos a decenas de otros chicos que siguen siendo abusados o pueden convertirse en víctimas de estas personas en el futuro”, detalló. El riesgo se vuelve evidente, por otra parte.

“En primer lugar, no saben con qué tipo de personas están tratando. Hubo casos en el que se detuvo a abusadores emboscados por padres que tenían un arma en sus mochilas. Podía haber pasado cualquier cosa”, reveló Navarro.

La mayoría de los abusadores sexuales infantiles atacan a más de una víctima en simultáneo
La mayoría de los abusadores sexuales infantiles atacan a más de una víctima en simultáneo

Incluso la estrategia de suplantación de identidad puede generar consecuencias judiciales desfavorables. Navarro continúa: “Si el caso llegara a ir a un juicio en un futuro y el niño declara en la Cámara Gesell que su padre se hizo pasar por él para engañar al abusador, lo que vemos en ese caso es que no hay sujeto pasivo, se trata de un adulto hablando con otro adulto y eso puede ser utilizado por la defensa del abusador a su favor para poder exigir la libertad”.

Así y todo, desde la Justicia argentina se matizó este escenario. Una fuente de la Justicia porteña especializada en delitos sexuales cibernéticos explicó que aún cuando el diálogo se haya dado entre dos adultos, se contemplan otros factores como el contenido de esa charla en cuestión y la posición que adopta tanto el abusador como el “supuesto” niño durante el diálogo.

Archivo: en febrero de 2018, el padre de una niña de 11 años se hizo pasar por su hija, concertó un encuentro en Palermo con el presunto abusador y le dio una paliza.
Archivo: en febrero de 2018, el padre de una niña de 11 años se hizo pasar por su hija, concertó un encuentro en Palermo con el presunto abusador y le dio una paliza.

El riesgo también corre para aquellos padres que atacan a golpes a los presuntos depredadores de sus hijos. Un ejemplo fue un caso ocurrido en febrero de 2018 en el barrio porteño de Palermo, cuando un hombre se hizo pasar por su hija de 11 años para atrapar a un abusador que se contactaba con la niña por WhatsApp. El padre le dio una paliza al sujeto y el resultado del caso fue que el presunto abusador sexual fue procesado pero recuperó la libertad, mientras que al padre se le inició una causa por lesiones.

“Entendemos la rabia y el asco que puede producirte este tipo de personas, pero a la larga, si vas y los atacás a golpes, sus defensas después te pueden abrir causas judiciales en tu contra y te metés en un nuevo problema, mientras ellos siguen acosando en internet”, se lamentó Navarro.

Desde Grooming Argentina existen una serie de consejos para los adultos, ante un escenario en el que detecten que su hijo está siendo víctima de abuso sexual en las redes.

"En la Argentina, los niños promedian la obtención de su primer teléfono celular a los 10 años. Y precísamente, el segmento de mayor riesgo de grooming se ubica entre los 10 y los 14 años. Por eso, en primer lugar recomendamos a los padres un acompañamiento y monitoreo de la actividad de sus hijos en internet y que, de a poco, empiecen a acercarse al mundo virtual, que no se mantengan totalmente ajenos.

Grooming Argentina recomienda, ante el conocimiento de un potencial caso de abuso sexual ante un niño:

No borrar ninguna conversación ni el contenido del dispositivo en el que haya potenciales elementos de prueba.

Realizar capturas de pantalla que evidencien el accionar del groomer, el adulto que ataca, y alojarlas en otro dispositivo.

No bloquear ni escrachar al groomer en las redes sociales.

No denunciar al groomer en las redes: realizar la denuncia únicamente por la vía penal.

La información brindada por Grooming Argentina
La información brindada por Grooming Argentina

Según estadísticas recogidas a lo largo del último año, el 70% de los encuestados desconoce lo que es el grooming y por el momento se trata de un campo de análisis de desarrollo e investigación. Precisamente, ese desconocimiento deja sin herramientas a mano cuando una familia se ve involucrada un caso de ese tipo.

Así, Grooming Argentina desarrolló una app para celulares denominada GAPP en la que el niño dispone de un botón en la pantalla que, tras ser presionado, se contacta a un agente de Grooming Argentina, disponible las 24 horas, quien pondrá en contacto a la familia con la Justicia para realizar la denuncia.

En tanto, la Justicia argentina también actúa en la detección del grooming gracias a un convenio firmado con el National Center for Missing and Exploited Children (NcMEC, Centro Nacional para los niños desaparecidos y explotados), en el que se emiten alertas internacionales de acuerdo al contenido distribuido y compartido en las redes sociales.

A su vez, el acusado del caso de Pompeya permanece tras las rejas a raíz de una prisión preventiva de 90 días ordenada por el juez Norberto Tavosnanska. El motivo de la medida fue el riesgo de entorpecimiento de la investigación. Fue imputado por la fiscal Celsa Ramírez por los delitos de grooming y abuso sexual infantil en grado de tentativa.

Si tenés dudas o querés denunciar un posible caso de grooming, contactáte con Grooming Argentina al teléfono 112481-1722

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