De chico imitaba a sus profesores y hoy es la cara de 150 personajes: “Cuando me escribió Milei, temblé”

A los 11 años, Iván Ramírez descubrió su vocación cuando un día en el colegio se puso a imitar a las profesoras de clase. Todo lo que aprendió fue de manera autodidacta porque no tenía recursos. Hoy trabaja en televisión, tiene su unipersonal y fue convocado por los humoristas más famosos del país. Hasta recibió un mensaje del presidente

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El imitador Iván Ramírez descubrió su vocación en el colegio, a los 11 años
El imitador Iván Ramírez descubrió su vocación en el colegio, a los 11 años

“Creo que nunca lo conté, pero me escribió Javier Milei luego de una imitación que hice de él. Recuerdo que era un día en el que salía del cine con mi novia, llegamos a casa y como siempre antes de irme a dormir revisé el celu. Me encontré con ocho mensajes de Milei en Instagram y empecé a temblar porque lo primero que pensé fue: ´¿qué cagada me mandé?´, pero me había escrito para felicitarme. Ahí respiré... Hasta que me puso: ´solo tengo que corregirte una cosa... las patillas un poquito más largas la próxima´, me dijo a modo de chiste”, recuerda Iván Ramírez sobre aquel día en el que el propio presidente le escribió para destacar su labor como imitador, productor, maquillador y vestuarista.

Y es que este chico de tan solo 25 años es todo en uno. Multifacético, va por la vida personificando a Sergio Massa, Patricia Bullrich, Ángel de Brito, Chayanne, Aníbal Pachano, Lionel Messi, Shakira, Dario Barassi, Laura Ubfal, entre otras 150 figuras más.

Su repertorio va desde políticos y artistas, hasta conductores y deportistas. Sin embargo no siempre fue así. Muy desde abajo y casi sin darse cuenta inició su carrera artística a los 11 años cuando un día en el colegio se puso a imitar a las profesoras de clase.

“Yo me hacía el gracioso para hacer reír a mis compañeros. Todo empezó como un juego, pero un día vino uno y me pidió que imitara a algún cantante”, cuenta. Y así comenzó con su primer repertorio de personajes, en el que incluyó a Shakira y Fito Páez, que le parecieron los más sencillos de imitar por su marcado tono de voz, gestos y latiguillos.

Como no quería “morir con un tributo a Shakira y Fito”, decidió indagar sobre más figuras. Lejos de ser una profesión a futuro, continuaba viéndolo como un hobby del momento.

Iván fue creciendo y con él crecían sus personajes. Si bien hoy llena teatros y agota entradas en dos horas, al principio sus primeros espectadores fueron su papá, su mamá, su abuela y su bisabuela, a quien los denominó como “su taller”.

“Mi bisabuela me hacía los trajes y mi abuela me ayudaba con los guiones. Mi viejo me transmitió un poco el sentido del humor y mi vieja siempre tuvo maña para las manualidades. Entonces como que tengo un combo de mi familia y ahí exploté yo... Hiroshima”, relata en una entrevista con Infobae.

Como su familia era humilde, trataba de no pedirle plata a sus padres. De manera que aprendió todo lo que sabe por medio de clases gratuitas, videos de Internet, revistas y consejos de colegas. Iván se considera un autodidacta por naturaleza. “No cuento con los recursos, me tengo que arreglar solo”, se dijo alguna vez quien hoy es a la vez su propio maquillador y vestuarista.

Iván Ramírez en el colegio, imitando a su profesoras
Iván Ramírez en el colegio, imitando a su profesoras

El primer —trabajo como imitador

—¿Recordás cuál fue el primer trabajo que te ofrecieron?

— Fue en la radio 97.5 con Laurita Fernández. Me convocó un productor de Guido Kaczka que me había visto hacer un par de imitaciones en el programa. Le encanté y me llamó para la radio. Fue un desafío grande... yo tenía que imitar al personaje de manera muy clara.

— ¿Se podría decir que ahí ya apostabas al cien por cien a la profesión?

— Sí, pero no. De forma paralela estaba estudiando profesorado de historia. Me fascina la carrera y luego me di cuenta que estaba muy relacionada con lo que hago hoy. Un profe cuando da clases está parado frente a un público y tiene que captar su atención. Ni más ni menos que lo que hago hoy en cualquier show... Abandoné la carrera por motivación de mi madre que realmente me veía muy atareado. En esa época me levantaba a las tres de la mañana para ir a la radio, llegaba a casa a la una del medio día y me iba a cursar a las dos horas, hasta las once de la noche. Era muy duro. La dejé y me tiré a la pileta.

— ¿Y había agua?

— Absolutamente. La radio fue un trampolín a un montón de oportunidades laborales que empezaron a surgir una detrás de otra. Además me volaba la cabeza que el reconocimiento ya no era solamente de mi familia. Había productores que valoraban mi trabajo.

— ¿Qué trabajos empezaron a surgir?

— Todo, desde eventos y televisión, hasta teatro y redes sociales. Empecé a ser contactado por programas de espectáculo, también me convocó Fátima Flórez para ser parte de su unipersonal, y en las redes empezaron a aparecer marcas que apostaban a mi contenido.

— ¿Imaginabas que este iba a ser el futuro del Iván de 14 años que imitaba a sus profesoras?

— Al principio no, pero después lo empecé a soñar todos los días. Todas las cosas que me sucedieron fueron porque en algún momento lo deseé, se lo pedí al universo y lo manifesté al 100%. Nada de lo que llegó me asombró… Pensé que iba a llegar más tarde. Me impactó que llegue todo tan rápido y a la vez es una alegría, pero una incertidumbre. Pienso, ¿qué vendrá después…?

Iván y Fátima haciendo temporada en Mar Del Plata
Iván y Fátima haciendo temporada en Mar Del Plata

<b>Trabajar al lado de Fátima</b>

Un día sonó el teléfono de Iván y del otro lado estaba Norberto Marcos, el ex marido y manager de Fátima Flórez, quien le proponía trabajar de manera conjunta con la imitadora más famosa del país.

“Me llamaron para ser parte de su show y hacer temporada en Mar del Plata. Yo no podía creer estar laburando codo a codo con ella. Jugar en las grandes ligas. Fue por lejos uno de los proyectos más importantes de mi carrera profesional”, asegura el imitador.

Trabajar con Fátima conllevaba una exigencia a la cual tuvo que adaptarse, sobre todo considerando que hasta el momento nunca había hecho teatro.

Fue en el 2022 su debut con salas agotadas, localidades llenas, doble función por día y un nuevo repertorio de personajes adquiridos.

“Éramos una dupla en el escenario. Ella me dio un lugar muy importante y le estaré completamente agradecido. Fátima y Norberto confiaron mucho en mi”, comenta Ramírez.

Del mismo modo que la actual pareja del presidente Javier Milei comenzaron acercarse otros imitadores de primer nivel como Martín Bossi: “Hoy Martín es mi amigo y hablamos por WhatsApp. Eso me flashea, porque yo me crié mirándolo. Iba al teatro y lo esperaba afuera para pedirle una foto”, contó.

Martin Bossi junto a Iván Ramírez en Calle Corrientes
Martin Bossi junto a Iván Ramírez en Calle Corrientes

Las redes sociales y el reconocimiento del público

¿Cuándo y cómo empieza el trabajo en las redes sociales?

— Yo quería tener algo mío y generar mi propio contenido.... La verdad es que soy amante de la tecnología, de todas las redes sociales. Y vi factible la posibilidad de grabarme haciendo imitaciones para subir a Instagram. De repente los seguidores empezaron a crecer descomunalmente.

— ¿Qué te pide la gente?

— Les gustan todos los personajes, pero se vuelven locos cuando hago varios que no tienen nada que ver uno con otro, cantando una canción. Por ejemplo, elijo un tema de Ricky Martin y la canta Dario Barassi, Sergio Massa, El Gato con Botas, Laura Ubfal y Lizy Tagliani.

¿Te reconocen en la calle?

No en un primer momento… después entendí que claro, yo siempre aparecía detrás de una máscara o disfrazado… no me conocían la cara. No conocían a Iván. Me acuerdo que salía del programa de Guido y me iba a caminar por Lomas de Zamora como un crack y nadie me reconocía. Después entendí porque era y le di más lugar a que aparezca Iván Ramírez como artista... ahí empezaron a aparecer los saludos en la calle.

— ¿Y te piden que les hagas algún personaje en vivo y en directo?

- Sí. De todo. A mí me encanta. Hay mucha gente del otro lado de la TV que te está viendo y esa gente es la que te va a pedir y el día de mañana va a pagar una entrada de teatro para verte. Entonces cuando me piden imitaciones, un video, un saludo, ´un audio con la voz de (Lionel) Messi a mi amigo que cumple años´. A mí me encanta porque es de lo que trabajo y tengo que estar agradecido de que me lo vengan a pedir. Si no me lo pidieran estaríamos en problemas.

En uno de sus primeros casting ante las cámaras
En uno de sus primeros casting ante las cámaras

Las 150 personalidades de Iván Ramírez

Asegura que perdió la cuenta de la cantidad de personajes que tiene dentro de su “disco rígido”, pero afirma con seguridad que son más de 150.

“La verdad es que no tengo una noción clara. Es más, hay veces que me olvido de alguno y quizás alguien me cruza por la calle, me lo pide y de repente viene a mí. Como si me insertaran una especie de pendrive en la cabeza”, cuenta entre risas.

Dice que por más que quiera no puede elegir un favorito entre los más de 150 que imita. “Los personajes son como mis hijos… es como que te digan che, ¿cuál es tu hijo favorito? imposible”, explica.

Es importante destacar que el abanico de personajes es infinito ya que cada vez que puede incorporar uno nuevo lo hace. “Yo obviamente no me quedo en la comodidad porque hay muchos que mueren en el confort de diez personajes. Por ejemplo ahora hace poquito saqué a Laura Ubfal… apareció así en modo de chiste. Yo la veía en la tele y la empecé a copiar, a decir frases. Y después se agregó. La hice personificada en las redes y explotó. Y dije Ok, nuevo personaje”, relata.

Explica que cada uno le lleva un largo tiempo, hasta que le sale de manera muy natural: “Yo laburo mucho el inconsciente. Si quiero ‘sacar’ un cantante me voy a pegar una ducha y lo escucho... lo voy metiendo en la cabeza hasta que en un momento sale la voz y después lo perfeccionó”.

Algunas imitaciones conllevaron más trabajo del habitual, como por ejemplo, la del conductor Ángel De Brito, que fue un pedido de sus seguidores a través de las redes sociales.

“Me salían los gestos, pero no tenía la voz para nada. No la podía sacar y empecé a ver todos los días sus programas y lo que subía a redes. No le encontraba la vuelta, hasta que un día me estaba duchando y lo escuché decir una frase con un tono parecido al de Messi y como yo ya lo imitaba a Messi, busqué sacarlo por ahí. Lo llevé a un tono más tranquilo y formal, y quedó”, recuerda sobre el personaje que se llevó todos los aplausos en cada aparición dentro del show de Fátima Flórez.

El verdadero Ángel De Brito y su doble
El verdadero Ángel De Brito y su doble

Hoy Iván, quien ha pasado por infinidad de pisos televisivos, escenarios teatrales y fue halagado por las personalidades más reconocidas del país, se pregunta qué más hay por delante.

Y es que esta joven promesa de tan solo 25 años ha vivido más de la mitad de su vida encarnando diferentes personajes que hoy lo llevan a realizar su unipersonal en el Teatro Municipal de Lomas de Zamora.

“Todos los días me pongo metas que me generan adrenalina hacia el futuro. Hoy estoy en el teatro al que iba cuando era un niño, ese que me vio crecer. Nada más hermoso que regalarles este show a todos los vecinos y amigos de Lomas”, asegura quien promete un espectáculo con banda en vivo, imitaciones que van desde Luis Miguel y Rodrigo Bueno hasta Ricardo Fort, Javier Milei, Sergio Massa, Ricardo Montaner y muchos más. Todos en una hora y cuarto.

Para finalizar, abrió su corazón y expresó que su sueño está en el exterior: “Soy un sin fronteras porque quiero seguir por otros países, por otros personajes, por algo más global… quiero elaborar más este concepto de showman, ya que toda la vida fui eso: todo”, concluyó orgulloso.