Licencias, rumores y un golpe de Estado en ciernes: los agitados días de Isabel Perón en los últimos meses de 1975

Con su salud debilitada, la por entonces presidente debió enfrentar situaciones complejas. Las versiones de renuncia y su reemplazo por Luder. Los planes militares que derivaron en el asalto al poder el año siguiente

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Isabel Perón encabeza el acto del 17 de octubre de 1975, acompañada por Esther Fadul de Sobrino, Ítalo Luder y Pedro Eladio Vázquez
Isabel Perón encabeza el acto del 17 de octubre de 1975, acompañada por Esther Fadul de Sobrino, Ítalo Luder y Pedro Eladio Vázquez

Luego del retorno de Isabel Perón de sus días de descanso en Ascochinga, Córdoba, para presidir el acto del 17 de Octubre de 1975, las Fuerzas Armadas comenzaron a trazar los planes para derrocarla. En esos días, Montoneros ya había atacado el Regimiento 29 de Infantería de Monte en Formosa. En resumen, Montoneros empleó cerca de un centenar de efectivos y más de 10 vehículos. En el hecho, el Ejército perdió 10 soldados, un oficial (subteniente Masaferro) y un suboficial. Los terroristas perdieron 16 efectivos. Cinco de esas 16 bajas no portaban documentos y se los fichó inicialmente como “NN”. Días más tarde la Policía Federal identificó a todos, a pesar de que siguen figurando como “desaparecidos” en la lista de la CONADEP. La familia de uno de ellos (Alfredo Rubén Velásquez) cobró por su desaparición 250.000 pesos (Ley 24.411). Los terroristas sólo pudieron robar 18 fusiles FAL y un FAP de los 200 que había en la Unidad.

Bajo el título “Agonía” en la tapa de La Opinión se publicó: “Como si una gran torpeza hubiera invadido a todos los sectores, nada de lo que se resuelve queda resuelto, nada de lo que se arregla queda arreglado, nada de lo que se dice queda claro. Y como si un pertinaz delirio hubiera invadido los espíritus, nada de lo que se cree vivir responde a la vida real, nada de lo que se cree posible es una posibilidad real. Una larga agonía. […] El gabinete sigue sin poder ejercer la administración de los asuntos públicos. No tiene objetivos. No tiene poder. El plan económico no fue otra cosa que un diagnóstico de laboratorio. No hubo plan. Sólo un grupo de funcionarios confundidos, y todo el cuerpo económico de la nación a la deriva. Los argentinos, día a día, tienen conciencia de que el país al que estaban acostumbrados está muriendo. Y no saben qué país, qué vida, los espera. Ni cuánto durará la agonía”.

Una cruda imagen tras el ataque de Montoneros al Regimiento 29 de Infantería de Monte en Formosa
Una cruda imagen tras el ataque de Montoneros al Regimiento 29 de Infantería de Monte en Formosa

Un observador privilegiado como Robert Hill, embajador de los Estados Unidos, informó al Departamento de Estado, respecto de Isabel Perón: “Su autoridad y posición está tan socavada que no puede tomar las riendas del poder. La manera en que deje estas riendas, de buena voluntad, tendrá mucho que ver con quién la reemplazará. En caso de que retorne el 17 de octubre a retomar la presidencia y se dedique a gobernar, poco después tendría lugar un golpe militar, posiblemente hacia fin de año”. En las horas que Hill dictaba el informe, todavía no habían trascendido los comentarios de la prolongada reunión que la presidenta mantuvo el mediodía del jueves 16 con Ítalo Luder, Antonio Cafiero, Ángel Robledo, Julio González, Pedro Eladio Vázquez, Lorenzo Miguel y Casildo Herrera. Los detalles fueron conocidos por el líder radical Ricardo Balbín, quien consideró reservadamente que el radicalismo debería asumir una actitud implacablemente opositora. Las más altas autoridades partidarias consideran que el proceso ingresó en su “etapa más crítica” y que la estabilidad institucional hace necesaria “un renunciamiento patriótico” de la presidenta (palabras pronunciadas por el ex presidente Arturo Illia). El dirigente Francisco “Paco” Manrique fue el invitado a “Tiempo Nuevo”, el programa de Bernardo Neustadt en Canal 11. Sus palabras reflejaron un paisaje de esos días. Mirando a la cámara, con tono frontal, como fue su estilo, dijo: “Señora...gobierne...pero gobierne bien....porque el país no puede seguir caminando de esta forma (...) Hoy estamos viendo que ella (la presidente) está enferma. Y que el gabinete se ha reunido. Ayer la vimos en soledad absoluta. ¿Pero quién gobierna? ¿Ese conjunto colegiado de ministros que, además, no producen ninguna confianza al país? Eso sigue siendo anarquía. Y lo peor, anarquía organizada”.

La presidente conversa con Monseñor Tortolo en la residencia de Olivos
La presidente conversa con Monseñor Tortolo en la residencia de Olivos

El domingo 2 de noviembre de 1975 el médico presidencial Aldo Calviño fue llamado de urgencia a la residencia de Olivos. Al llegar, revisa a la presidente María Estela “Isabel” Martínez Cartas viuda de Perón y determinó que presentaba un cuadro de agotamiento nervioso y deshidratación. El lunes 3, a las 02.15, Isabel de Perón entró en la clínica Pequeña Compañía (hoy Mater Dei) de la calle San Martín de Tours, en Palermo. Como un signo de los tiempos que corrían, al entrar, el médico extendió una constancia manuscrita de internación al dorso de un menú que decía:

“Bs As 3 de noviembre de 1975. Hora 2.15

La excelentísima Señora Presidente de la Nación Doña María Estela Martínez de Perón ha sufrido en el día de la fecha un síndrome vesicular agudo, en mérito a lo cual ha sido internada en el Sanatorio de la Pequeña Compañía de María de la Capital Federal para su estudio y tratamiento.

Firmado Aldo Alfredo Calviño”.

Comunicado del doctor Calviño detrás de un menú del sanatorio
Comunicado del doctor Calviño detrás de un menú del sanatorio

Alrededor de la habitación del sanatorio “Mater Dei” donde estaba Isabel Perón se tendió un anillo de seguridad, al que sólo podían entrar los médicos, el ministro Aníbal Demarco y el secretario privado Julio Carlos González. El senador Ítalo Luder se acercó al sanatorio pero no pudo verla. De todas maneras Isabel le hizo avisar que esta vez la presidente no iba a delegar el mando como en el pasado octubre. La falta de noticias que administraban Demarco y González era absoluta.

La peña “El Ombú”, presidida por Fermín Otermín Aguirre, fue durante años un lugar para la libre discusión de todas las ideas. Pasaron por esa peña los más diferentes representantes del pensamiento nacional. No existían censuras. El martes 4 expuso su pensamiento el teniente general (RE) Benjamín Rattenbach (ex Secretario de Guerra del presidente José María Guido y años más tarde presidio el juicio a los responsables de la invasión de las Islas Malvinas) y sus palabras motivaron una gran repercusión. Para el ex militar, la crisis que existía en esos momentos era parte de una cadena compuesta por cuatro eslabones: el terrorismo, la subversión, la guerra revolucionaria y la situación del país. Cuando fijó su mirada sobre el último punto desgajó seis factores definidos del clima de desorden. Hablo del “problema de la señora que ocupa la Presidencia de la Nación”; las divergencias dentro del peronismo; la situación de la CGT; el estado de nuestra economía; la corrupción moral y la subversión. Al referirse a la presidente dijo que “dado el clima de subversión que se está gestando, exige que se halle al frente del gobierno una persona fuerte y sumamente capaz, para que pueda dominar ese peligro, evitar una nueva revolución y conducir al país a un estado de orden y tranquilidad que tanta falta le hace”.

Los diarios del miércoles 5 de noviembre presentaron una situación de gran desorden institucional. La presidente continuaba internada y ya se hablaba de una “renuncia” con “una solución concertada” y el gobierno había anunciado un aumento general de salarios de 150.000 pesos viejos. Todo en medio de un cuadro económico caótico agudizado por una incontenible espiral inflacionaria, en medio de un extraordinario aumento del circulante. Un dato de muestra lo decía todo: los precios mayoristas aumentaron, desde el 1º de junio hasta el 30 de septiembre, el 145 por ciento. El circulante monetario aumentó en la última semana de octubre en 4.214 millones de pesos ley para cubrir el déficit presupuestario de 180.000 millones de pesos.

El semanario de circulación restringida “Última Clave” del 6 de noviembre de 1975, observó a sus lectores: “María Estela, en los 308 días de 1975 que transcurren desde el 1º de enero hasta el 4 de noviembre, trabajó 138 días y descansó 170. El promedio arroja tres días de trabajo por semana, lo que no es precisamente un dechado de eficiencia.” Luego de tres días de internación, sin novedades, el país se mostraba sumergido en la confusión. Se hablaba de un golpe de estado encabezado por Julio González; el descabezamiento de los comandantes de las Fuerzas Armadas; renuncias de los ministros Ángel Robledo y Tomás Vottero y cierre del Congreso e intervención a algunas provincias. “Si los que hoy buscan expulsarme del partido consiguen sus objetivos, sería un galardón y un triunfo muy grande para mí. Porque la mayoría de la gente no está de acuerdo con esto. Yo pregunto: ¿Por qué no se expulsa a Pedro Eladio Vázquez? ¿Por qué no se expulsa a López Rega? (...) de continuar esto así, de no encontrar soluciones adecuadas, podría ocurrir que la subversión crezca, que continúen los muertos -tenemos más de 2.700 muertos en este año-, ¿qué le parece a usted?”. Fueron declaraciones del gobernador Victorio Calabró a Renée Sallas de “Gente” (Nº 537 del 6 de noviembre de 1975).

El jueves 6 de noviembre de 1975, fue una jornada saturada por los rumores. Reuniones de mandos y deliberación del Comité Central Confederal de la CGT, para expresar la condena a quienes “con absoluto desprecio hacia los sentimientos populares, pretenden vanamente lesionar la investidura de la Excelentísima Señora Presidente de los argentinos, María Estela Martínez de Perón”. Por la tarde se supo que la presidente presentaba un cuadro de mejoría y que “se están completando los estudios correspondientes; su estado de ánimo es óptimo.” También se informó que la señora de Perón había grabado un mensaje para la televisión. En su discurso presidencial, emitido a medianoche, la ciudadanía escuchó que “no he solicitado licencia, ni lo haré. Ejerzo la plenitud de mi poder presidencial con cabal conocimiento de los hechos que ocurren y de las medidas de gobierno que normalmente ejerzo (...) el país sufre una agresión interna y externa del terrorismo periodístico y de rumores difamatorios”.

Al día siguiente del discurso presidencial, el bloque de senadores nacionales del radicalismo emitió un documento afirmando que el mensaje presidencial “sólo crea más confusiones, más desorientación y parece alentar una actitud suicida que no trepida en poner en riesgo la vida de las instituciones, la paz nacional y el destino de los grandes objetivos nacionales”. Desde otra vereda, la Iglesia hizo oír su voz a través del Arzobispo de Santa Fe, monseñor Vicente Zaspe. “La Patria requiere serenidad” fue el título de su documento, en el que expresaba entre otros conceptos: “La muerte ha destrozado familias, instituciones, partidos, sectores: han muerto muchachos, chicas, militares, marinos, sindicalistas, sacerdotes, jueces, niños, gente pobre, rica, de la ciudad, del interior. Hemos colmado las cárceles y los cementerios....hemos rebasado la medida del dolor, del odio y del sufrimiento”.

Apuntes de la agenda de Harguindeguy
Apuntes de la agenda de Harguindeguy

El 6 de noviembre de 1975 se realizó una reunión de altos mandos del Ejército y el general Albano Harguindeguy anotó en su agenda que Jorge Rafael Videla abrió la reunión agradeciendo la colaboración de los altos jefes militares hasta ese momento y que era la tercera reunión de generales desde la asunción de Videla como comandante general. La cumbre del 6 de noviembre tuvo tres momentos: 1) Información ámbito específico (se entregó copia de un Memo realizado por personal de Inteligencia y Operaciones); 2) Situación político institucional; 3) Intercambio de opiniones.

En lo que respecta a la SITUACIÓN POLÍTICO INSTITUCIONAL el “pensamiento del Comandante General sobre la marcha del proceso y actitud. Seguimos de cerca la evolución (para) no ser sorprendido-valorarlo-decidir. Ello no es fácil. Agotar las instancias necesarias para (las) operaciones militares-mantener su vigencia-puede ser ampliada, inclusive a la versión del objetivo, pero no podemos equivocarnos. Si nos llevara a…..el objetivo fundamental-1º reserva absoluta, 2º hablar con crudeza.

En cuanto a la Situación Político-Nacional al viernes 31 de octubre de 1975: “La Presidente reasumirá, continuando gestión Luder. (Si la) Presidente cediera a presiones sectoriales. Presidente en el corto lapso, alejarse por tiempo determinado. Se dio lo segundo. Acto del 17 de octubre, triunfo verticalista-discurso moderado-ofensiva verticalista. Reestructuración del gabinete-línea López Rega vuelve. González, Damasco, Lastiri. Preminencia de Lorenzo Miguel sobre el gremialismo. Sanciones políticas e institucionales contra (Victorio) Calabró y sus implicancias.

-Problemas gremiales, huelgas, etc.

-PEN difícilmente (pueda) modificar o resignar posiciones.

Síntesis: etapa verticalista con avance gremial e intransigencia laboral.

Desde el viernes a ahora: internación (presidencial), no tiene información fehaciente del motivo. Como consecuencia: muchos rumores-versiones y reuniones. No ajeno (s) los comandantes generales de las FF.AA.

Resultado a concluir; unánime pensamiento de las tres FF.AA. Mensaje de anoche. Evidente afirmación del verticalismo y González. Lorenzo Miguel y (las) 62 crecen. En 2º orden Demarco y más atrás Corvalán Nanclares. Escisión del resto (de los) ministros – Robledo-Vottero, Relaciones Exteriores- Educación y Cultura-Economía y Trabajo. Luder y en la otra Sánchez Toranzo.

ACTITUD (de la) FUERZA: Cursos de acción posibles.

1-Mantener actitud (de) prescindencia política de la Fuerza.

2-Bordaberrización del proceso.

3-Alejamiento del Poder Ejecutivo (PE) -ante ello-un interinato de Luder para crear un poder real.

4-Renuncia -ley de acefalía- facilitar un poder real.

5-Tomar el poder por parte de las FF.AA., a la situación se le puede responder con algunos de estos cursos de acción (CA) básicos.

Variante 1. No innovar -grado de consideración ante Opinión Pública no se interfiere- mantener unidad y cohesión.

Variantes 2-3-4. Común intromisión de las FF.AA. en el ánimo de una solución política. No quebrar el orden institucional. Suerte de compromiso. Agotar (las) posibilidades de no cortar el proceso.

Variante 5.-Mayor avance -sin concertación- sin compromiso. Solo el gobierno. Máxima responsabilidad. No hay resolución tomada -solo en el momento está vigente Curso Acción 1- a criterio del Comandante General del Ejército (se decidirá) el más adecuado a aplicar.

Las especulaciones de la prensa en aquellos días convulsionados
Las especulaciones de la prensa en aquellos días convulsionados

Implicancia Área Económica. Solo un PP (Poder Presidencial) fuerte, estable y coherente permitirá afrontar la crisis. MNJ (Movimiento Nacional Justicialista) -su crisis se mantiene en el MNJ y el Movimiento Obrero trascendiendo al plano nacional. Alejamiento de Isabel restaría apoyo al gobierno. Adecuada reestructuración del MNJ y Movimiento Obrero Organizado.

Conclusiones: inexistencia de poder real e ineficiencia para crearlo. Cuadro vicioso -c/u (de los) factores se neutralizan mutuamente. Ajenos (las) FF.AA. y OPM (organizaciones político militares). Ni siquiera el accionar de las FF.AA puede hacerle retornar su imagen. La adopción de una Resolución Política Militar -desde prescindencia hasta intervención total, aquí es el problema- es responsabilidad absoluta del CGE (Comandante General del Ejército) quien acepta el asesoramiento pero no delega. Poder formal carece de poder real. Ni aún con apoyo firme del PM (Poder militar) se podría salir a recomponer la imagen de poder. Otro destinatario para recrear ese poder dentro del marco institucional – pero no prescindencia y dejar que el juego de las instituciones lo haga. Afectado el Poder Político -desprestigiado y allí debe darse la solución.

El viernes 7, el Consejo Nacional del Partido Justicialista, con la unanimidad de sus miembros, expulsó al gobernador de la provincia de Buenos Aires, Victorio Calabró. Más tarde, Calabró también sería expulsado de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM).

Calabró, Isabel y Ricardo Ares en Olivos
Calabró, Isabel y Ricardo Ares en Olivos

El miércoles 12, en La Plata, desde el balcón de la gobernación y ante una numerosa concurrencia, el gobernador Calabró pronunció un encendido discurso. Apuntó sus críticas al verticalismo (los trató de lopezreguistas) y a la conducción de Lorenzo Miguel. El discurso fue considerado un ataque directo a María Estela Martínez de Perón. Horas más tarde una de las tantas solicitadas de apoyo a la presidente, invitaba a estrechar filas en torno de “la lealtad incondicional a Isabel Perón y las denuncias a las traiciones al gobierno nacional”, y trascendió el mismo día que la presidente presidió una reunión de gabinete en la clínica donde se asistía.

El jueves 13 de noviembre, a las 22.30, la presidente abandonó el sanatorio. En las horas siguientes una delegación del Consejo Nacional del justicialismo, encabezada por el sindicalista Genaro Báez, llegó a Olivos con la intención de conversar con la presidente. Julio González se encargó de rechazarlos: “La señora presidente no los va a recibir”. Los mismos dirigentes justicialistas que fueron rechazados el 13 de noviembre, volvieron el martes 18. Esta vez, la señora de Perón los recibió. Una vez frente a ella, Báez le dijo: “Señora, échelo a ese González”. Isabel permaneció en silencio, semanas después en el plenario del Teatro Cervantes sería Báez el expulsado de un cargo partidario.

Casildo Herrera, Isabel y Lorenzo Miguel en la CGT
Casildo Herrera, Isabel y Lorenzo Miguel en la CGT

Varios datos que se conocieron a través de los diarios sorprendieron a la opinión pública, anestesiada por las noticias del día a día. De algunas se verían sus consecuencias con el transcurso del tiempo. Pudo saberse que durante 1974 la universidad argentina produjo 511.166 profesionales. De éstos, se estimaba, sólo el 30 por ciento podía ejercer la actividad propia de su carrera. Otro índice, no menor, sorprendente, demostraba el clima económico del momento: como los precios mayoristas no agropecuarios subieron un 300,6 por ciento, los Valores Nacionales no Ajustables (VNA) se beneficiaron en un 305, 55 por ciento más que hace 12 meses. A pesar de los ajustes salariales ocurridos en lo que iba del año, un salario índice 100 de junio de 1975 estaba en noviembre a 48,04 y en diciembre de 1975 se estimaba en 40,05. El salario real estaba en picada.

La primera salida pública de la presidente fue a Villa Lugano para visitar a Lorenzo Miguel y su familia. En una clara señal política, luego se dirigieron a Rutasol, el campo de recreo de la Unión Obrera Metalúrgica. El miércoles 26 de noviembre, Isabel Perón retornó a la Casa Rosada.

-“Hay que terminar con la orgía de los aumentos salariales”, reclamó la CGT.

“La destrucción, tanto de las instituciones como de los pueblos, comienza por la cabeza, al igual que el pescado...así no llegaremos a 1977, sino ni siquiera a 1976″, expresó el diputado nacional justicialista Carlos Palacios Deheza. El golpe militar estaba a la vuelta de la esquina.