Agregar Infobae enGoogle

El 82% de las muertes infantiles en República Dominicana ocurre en los primeros 28 días de vida

El balance epidemiológico oficial contabiliza miles de pérdidas tempranas evitables, lo que impulsa revisiones urgentes en los servicios hospitalarios y en el seguimiento prenatal de las gestantes

Un profesional sanitario ajusta un sensor médico a un recién nacido dentro de una incubadora en una sala de neonatología. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El sistema sanitario de República Dominicana enfrenta una severa presión debido a que la mortalidad infantil y materna mantiene registros alarmantes durante 2026.

De acuerdo con el último reporte epidemiológico oficial, el país acumula 1,585 defunciones infantiles hasta la semana 41 del año, período en el cual ocurrieron 40 decesos. La vulnerabilidad más aguda se concentra en las primeras cuatro semanas de existencia: el 82.7% de las muertes infantiles (1,311 casos) correspondió a la etapa neonatal.

PUBLICIDAD

El panorama geográfico refleja una marcada concentración urbana. La provincia de Santo Domingo reúne el mayor número de defunciones de menores de un año, con 450 casos registrados, de los cuales 360 tuvieron lugar en la etapa de mortalidad neonatal.

En segundo término figura la provincia de Santiago, que suma 175 pérdidas infantiles, con 146 defunciones en recién nacidos. Ambas demarcaciones concentran casi cuatro de cada 10 fallecimientos de bebés reportados en todo el territorio dominicano.

A este escenario se suma la situación de las madres gestantes. Los registros sanitarios dan cuenta de 127 muertes maternas acumuladas en las primeras 41 semanas del año.

PUBLICIDAD

Los registros epidemiológicos de República Dominicana señalan 1.585 defunciones infantiles y 127 muertes maternas durante las primeras 41 semanas de 2026. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Si bien este número representa una reducción del 15% respecto a las 150 muertes registradas en el mismo tramo de 2025, el ritmo de pérdidas no se detiene. Tan solo en la semana 41 perdieron la vida tres mujeres oriundas de San Cristóbal, San Pedro de Macorís y el Distrito Nacional, lo que subraya la fragilidad que aún rodea los procesos de parto y posparto.

Las complicaciones en el parto y las infecciones tempranas sostienen la pérdida de vidas

Los análisis de los organismos sanitarios y los reportes hospitalarios señalan que la persistencia de estos fallecimientos no obedece a la falta de cobertura en los centros médicos, sino a deficiencias en la calidad y oportunidad de la atención médica.

En el caso de las madres, los tres factores que desencadenan la mayor parte de las pérdidas son:

  • Los trastornos de la presión arterial (como la preeclampsia)
  • Las hemorragias graves durante o después de dar a luz
  • Las infecciones graves no detectadas a tiempo.

Muchas mujeres acuden a las maternidades con cuadros avanzados que no recibieron manejo preventivo en las consultas previas. En los recién nacidos, el cuadro responde a emergencias que se presentan en los primeros minutos y días tras el nacimiento.

La causa principal de los decesos neonatales corresponde a la dificultad respiratoria derivada del nacimiento prematuro y del bajo peso. A esto se añade la falta de oxígeno en el momento del parto (asfixia perinatal) y las infecciones bacterianas que los bebés contraen en sus primeros días de vida.

Diversos informes de organismos internacionales estiman que más de ocho de cada 10 de estas muertes son prevenibles si se aplican a tiempo los protocolos de atención médica básica.

Una médica obstetra mide la presión arterial de una paciente embarazada sentada en la camilla de una consulta clínica. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El control oportuno del embarazo y el cuidado neonatal evitan desenlaces fatales

Frenar estas pérdidas requiere intervenciones directas tanto en las consultas barriales como en las salas de parto y las terapias intensivas. La medida preventiva más eficaz consiste en asegurar que cada mujer embarazada asista a consultas médicas tempranas y periódicas.

Estas visitas permiten identificar oportunamente la presión arterial elevada, monitorear el crecimiento del feto y tratar infecciones urinarias o vaginales comunes que, de no atenderse, provocan partos antes de término.

Asimismo, el cuidado de la higiene hospitalaria en la preparación de sueros y medicamentos resulta indispensable para evitar bacterias en la sangre de los bebés ingresados. Estrategias de bajo costo como el método de la madre canguro, que mantiene a los prematuros en contacto piel con piel para regular su temperatura y respiración, han demostrado reducir sustancialmente las complicaciones mortales.

PUBLICIDAD

Más Noticias

Más de 350 personas buscadas por distintos delitos se entregaron a las autoridades de República Dominicana

El portavoz de la Policía Nacional, Diego Pesqueira, indicó que los casos fueron remitidos a la Justicia y pidió a otros requeridos que sigan esa vía

EE. UU. emite alerta de seguridad para sus ciudadanos por asaltos y uso de drogas en República Dominicana

El aviso oficial describió cómo los agresores utilizan plataformas virtuales de contactos y establecimientos bailables para sedar a los viajantes antes de desvalijarlos en apartamentos turísticos o recintos privados

La Policía arresta a tres personas e incauta presunta marihuana durante un operativo en República Dominicana

Agentes de la DICRIM irrumpieron en un callejón del Distrito Nacional mientras buscaban a un prófugo de 18 años. Lo que encontraron dentro apunta a una estructura de microtráfico activa en la zona

Gobierno dominicano construye nueve centros penitenciarios mientras avanza el cierre gradual de La Victoria

El Gobierno de República Dominicana informó que los centros de Higüey y Barahona ya están listos y que el plan busca ampliar la infraestructura carcelaria, según la Presidencia, durante el encuentro nacional

La OPS lanza un fondo unificado para abaratar vacunas y medicamentos en la región

El nuevo mecanismo fusiona dos fondos previos y permite a 33 países y nueve territorios de América Latina y el Caribe acceder a insumos sanitarios a precios hasta un 50% menores que los de países con ingresos similares