Alberto Fernández entrando a la Universidad Camilo José Cela (Alejandro Ríos)
Alberto Fernández entrando a la Universidad Camilo José Cela (Alejandro Ríos)

Alberto Fernández entró de lleno en política internacional durante una cena en Madrid con el actual ministro de Asuntos Exteriores español y futuro jefe de la diplomacia europea, el socialista Josep Borrell, con quien abordó en profundidad el futuro del acuerdo de libre comercio alcanzado entre el Mercosur y la Unión Europea, sobre el que el candidato del Frente de Todos tiene una mirada crítica.

El ex jefe de Gabinete se encuentra de visita en la capital de España, donde intenta mantener bajo perfil, sobre todo a la hora de dar una opinión sobre las últimas medidas anunciadas por Mauricio Macri para contener las turbulencias financieras.

Su viaje estaba inicialmente vinculado a un compromiso que tenía con la Universidad Camilo José Cela, donde esta mañana impartió una clase en el marco de un máster sobre Comunicación Política. Sin embargo, el resultado de las PASO, en las que sacó una ventaja de 15 puntos, convirtió su visita en una oportunidad para entablar contactos políticos de alto nivel de cara a un eventual triunfo en las elecciones del 27 de octubre.

Fue en la privacidad de la casa de la secretaria general iberoamericana, Rebeca Grynspan, y cena de por medio, que Fernández tuvo la oportunidad de intercambiar opiniones con Borrell, el político español que tomará las riendas de la política exterior común de la UE tras un proceso que finalizará en noviembre.

El candidato pretende dejar clara su intención de relanzar la relación con España y la UE desde una perspectiva distinta a la de Macri, abanderado del libre mercado.

El candidato a presidente fue recibido por el decano de la Facultad de Comunicación, Jorge Santiago
El candidato a presidente fue recibido por el decano de la Facultad de Comunicación, Jorge Santiago

España tuvo un papel clave en el histórico acuerdo de libre comercio alcanzado a finales de junio por los líderes del bloque regional latinoamericano y los del Viejo Continente, que fue celebrado por Mauricio Macri como un triunfo de su política exterior.

En medio de la euforia oficialista, el candidato del Frente de Todos cuestionó el tratado alcanzado tras 20 años de negociaciones y advirtió que "no quedaban claros cuáles eran los beneficios concretos" para el país, pero "sí cuáles serían los perjuicios para la industria y el trabajo argentino". También dijo que, en caso de llegar a la presidencia, no descartaba revisar los acuerdos que estaban firmados por Macri por el mundo.

De ahí que el posterior triunfo de Fernández en las PASO y la posibilidad de que acceda a la presidencia de Argentina disparó de inmediato la alarma en Europa respecto a la posibilidad de que el acuerdo no sea ratificado. Las discrepancias del candidato peronista con el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, al que Fernández calificó de "racista y misógino", también contribuyeron a sembrar dudas.

A raíz de las críticas de Fernández, el mandatario brasileño advirtió que el acuerdo entre los bloques regionales podría peligrar si el candidato opositor argentino llegaba a la presidencia.

El ex jefe de Gabinete estuvo acompañado por Felipe Solá
El ex jefe de Gabinete estuvo acompañado por Felipe Solá

La reunión de Fernández con Borrell sirvió para aportar tranquilidad a los socios europeos. Si bien el aspirante opositor es crítico con el acuerdo de libre comercio, eso no significa que vaya a rechazarlo, sino que pretende garantizar que el tratado refleje un "intercambio equilibrado" entre ambos bloques regionales.

En caso de ganar las elecciones de octubre, Fernández también está llamado a jugar un importante papel de cara a la resolución del conflicto político que atraviesa Venezuela. Tiene una postura más cercana que la del gobierno de Macri a la posición del actual Ejecutivo español del socialista Pedro Sánchez, quien pretende liderar una solución "negociada" entre la oposición encabeza por Juan Guidó y el gobierno de Nicolás Maduro que lleve al país a elecciones.

No obstante, también mantienen discrepancias, ya que mientras Fernández considera que Maduro controla un régimen autoritario, pero fue elegido democráticamente, España sostiene que el segundo mandato del presidente de Venezuela, tras las elecciones de mayo de 2018, fueron fraudulentas, de ahí que lo considera ilegítimo.

La anfitriona Grynspan, ex vicepresidenta de Costa Rica y economista, quien también trabajó a favor del acuerdo entre el Mercosur y la UE, está viendo con preocupación las últimas desavenencias surgidas, sobre todo después de que el presidente de Francia, Emmanuel Macron, amenazara con bloquear el acuerdo comercial ante los incendios del Amazonas, tras acusar a Bolsonaro de "mentir" sobre sus compromisos en materia medioambiental.

Fernández brindó una charla para aproximadamente treinta personas
Fernández brindó una charla para aproximadamente treinta personas

Estas cuestiones volverán a estar sobre la mesa durante el encuentro que Fernández mantendrá con Pedro Sánchez el jueves en el Palacio de La Moncloa. En cambio, la situación de Venezuela seguramente será el tema que domine el almuerzo con el ex presidente socialista José Luis Rodríguez Zapatero, que tendrá lugar a continuación. Ese mismo día cenará con empresarios españoles en la casa del embajador de Uruguay, Francisco Bustillo.

El miércoles tiene "día libre", aunque no se descartan más encuentros privados con empresarios, dijo a Infobae una fuente que acompaña al candidato en Madrid.

La universidad desbordada

"No puedo hablar, estoy aquí para dar clases", se excusó Alberto Fernández al salir de la sede de la Universidad Camilo José Cela de Madrid, cuyo hall de entrada quedó desbordado por una veintena de periodistas que buscaban alguna valoración sobre la actualidad argentina tras las medidas de control de cambio aprobadas por Macri.

El candidato opositor arribó esta mañana al centro universitario con 10 minutos de antelación al inicio de la clase que tenía que impartir sobre comunicación política. Lo acompañaron Felipe Solá, quien apunta a formar parte de su gobierno si gana las elecciones de octubre, y Miguel Cuberos, integrante del Grupo Callao, un "think tank" neoperonista y quien maneja su agenda en Madrid.

La entrada del postulante del Frente de Todos fue caótica
La entrada del postulante del Frente de Todos fue caótica

En medio de una importante expectativa mediática, y ante la presencia de algunos admiradores tanto argentinos como españoles, Fernández logró sortear la presión con un breve saludo dejando abierta la posibilidad de dar alguna opinión al término de la clase, a la que asistieron unas 30 personas, entre alumnos e invitados, incluidos profesores universitarios argentinos, diputados mexicanos y algún ex funcionario del gobierno kirchnerista.

"Somos sus seguidores, podemos hacernos una foto", le dijo al candidato argentino Alejandro Olalde, un estudiante español de 20 años, quien luego explicó que admira a Alberto Fernández por su gestión tras la crisis que padeció Argentina en el 2001. "Me interesa el proceso de construcción de identidades en Argentina, la metamorfosis que experimentó el país", sostuvo este aspirante a sociólogo. De hecho, el joven contó que viajará con cuatro amigos a la Argentina para presenciar las elecciones de octubre.

Fernández fue recibido calurosamente a pie de calle por el decano de la Facultad de Comunicación, Jorge Santiago, con quien Fernández y Solá se fotografiaron en el interior del prestigioso centro educativo privado, situado en calle Almagro número 5, en pleno centro de Madrid.

Por delante le quedaban más de dos horas de disertación sobre comunicación política, bajo el título "Cómo acercar la política a la ciudadanía: una perspectiva de las campañas electorales". La presentación era parte de un seminario sobre Gestión Pública y Asesoramiento de Imagen, en el marco de un Máster de Asesoramiento de Imagen y Consultoría Política.

Fue saludado por varios jóvenes que lo esperaban en el lugar
Fue saludado por varios jóvenes que lo esperaban en el lugar

Algunos de los asistentes usaron palabras como "objetividad", "seriedad" o "impecable" para referirse a la exposición de Fernández, quien no analizó el caso concreto de Argentina. "Me gustó que no utilizó en ningún momento un lenguaje agresivo", dijo una participante, que obedeció al pedido del candidato de ser discretos a la hora de filtrar el contenido de su charla.

"Habló de la necesidad de crear un bloque político amplio, para acabar con la famosa grieta, y también de la relación del poder con los medios de comunicación. Defendió el derecho a poder responder", explicó Jorge Fonseca, profesor argentino de Economía Mundial de Universidad Complutense de Madrid.

Tras la clase, Fernández dejó el centro académico en medio de una nube de periodistas y se limitó a declarar que "nunca hay que dar nada por ganado, hay que quedarse siempre tranquilo", al ser consultado sobre sus posibilidades de ganar las elecciones de octubre.

El ex jefe de Gabinete caminó 50 metros, cruzó la calle e ingresó al Mentidero de la Villa, ubicado en Almagro 20. "Un restaurante para el negocio y la política", describió recientemente la revista especializada Origen. Está ubicado a dos cuadras de la sede principal del Partido Popular. Allí almorzó con el decano de la facultad, Jorge Santiago Barnes, con su asesor chileno Marco Enriquez Ominami, Solá y su esposa.

Por la tarde, Fernández mantuvo un encuentro con Ana Botín, presidente del Banco Santander. En un encuentro distendido de 30 minutos, Botín ratificó inversiones en la Argentina, donde el Santander tiene más de 9.000 empleados. Próximamente, la entidad tiene previsto abrir Openbank, su banco digital. La empresaria y el ganador de las primarias se conocen desde hace 20 años, desde la época que Fernández era superintendente de Seguros.

Encuentro con el embajador de Macri

El embajador de Argentina en España, el peronista Ramón Puerta, tiene previsto reunirse con Fernández en Madrid, aunque no está definido si será en su residencia o en la de su par de Uruguay, donde se está alojando el candidato opositor. Precisamente, en la residencia del diplomático argentino se celebró hoy la conferencia de presentación de la obra Parque Lezama, que dirige el cineasta Juan José Campanella e intrepretan Luis Brandoni y Eduardo Blanco.

A pesar de las insistentes preguntas, no opinó sobre las últimas medidas de Mauricio Macri
A pesar de las insistentes preguntas, no opinó sobre las últimas medidas de Mauricio Macri

Aunque Campanella y Brandoni fueron muy activos en promover en las redes sociales las últimas manifestaciones de apoyo al presidente Macri, en esta ocasión se negaron a utilizar el evento con fines políticos, negándose a realizar comentarios sobre la visita de Fernández o sus futuros planes de apoyo al Presidente en su camino hacia la reelección.

Viaje a Portugal

Fernández cerrará su agenda el viernes con un viaje exprés a Portugal, donde se entrevistará con el primer ministro, Antonio Costa, y con representantes de la cartera económica. Costa es uno de los referentes progresistas de Europa y un modelo a seguir por el propio Pedro Sánchez, quien pretende llegar a un acuerdo para gobernar en solitario sobre la base a un acuerdo programático con los partidos progresistas de su país.

Fotos: Alejandro Ríos