El plan de ajuste del empleo público que impulsó Mauricio Macri desde que llegó al poder generó un fuerte efecto en la órbita del Poder Ejecutivo y en la administración pública nacional aunque, paradójicamente, la doctrina macrista de austeridad en el Estado no se contagió en las provincias o los municipios de todo el país, donde la cantidad de agentes estatales se incrementó sustancialmente.

Según datos oficiales de la Casa Rosada a los que accedió Infobae, entre diciembre de 2015 y diciembre del 2018, la administración pública nacional que comprende a todo el Gobierno redujo en un 17,4% el empleo público. Esto significó unos 41.828 empleados menos. Mientras que en el 2015 había 240.600 empleados en la órbita del Poder Ejecutivo, en el 2018 quedaron 198.836.

En el sector público nacional la reducción fue menor entre el 2015 y el 2018: 4,53 por ciento. Esto significó 35.375 agentes estatales menos en la administración central, las Fuerzas Armadas, las fuerzas de seguridad nacionales, universidades, empresas públicas, sociedades del Estado, Poder Legislativo, Judicial y otros entes como la AFIP, el PAMI, INCAA y otros organismos descentralizados.

El esquema de Macri de podar el empleo público generó fuertes polémicas en los gremios estatales y desató duras críticas de la oposición. Pero desde el Gobierno apuntalan un dato para retrucar estas objeciones: entre el 2005 y el 2015, durante gobiernos kirchneristas, la administración pública nacional incrementó su tamaño 88,9%, lo que implicó 113.400 empleados más. En tanto, en el sector público nacional el aumento fue del 49,5 por ciento. Es decir, 258.300 empleados más porque en el 2005 había 521.900 agentes estatales y cuando se fueron los Kirchner dejaron 780.200 empleados en el sector público nacional. Macri redujo ese número a 744.825 empleados.

"Toda esta reducción del empleo público que promovió Macri como un esquema de austeridad en el Estado como ocurrió con los viajes, gastos corrientes o autos se logró con una fuerte decisión política y herramientas concretas", reveló a Infobae un funcionario de la Jefatura de Gabinete.
Entre las "herramientas para alcanzar austeridad" y reducción del empleo público como pregonan en la Casa Rosada enumeran:

1-Capacitación. En el Gobierno aseguran que se relanzó el Instituto Nacional de Administración Pública con un 60% más de vacantes y hasta ahora se capacitaron 250.000 empleados públicos en el manejo de herramientas digitales. Así, se generaron digitalmente más de 100.000 trámites que antes eran presenciales y que requerían de más personal público.

2-Concursos. El Gobierno destaca que en el 2015 solo había 7 cargos que habían sido concursados y hoy hay más de 80 concursos iniciados y más de 200 en proceso. Para este año se apunta a concursar otros 800 cargos en toda la administración pública.

3-Gestión por resultados. En los ministerios se aplicó un esquema de "tableros de control" para el seguimiento y compromiso de los empleados.

4-Presentismo. El gobierno cree que la implementación del sistema biométrico y las evaluaciones de desempeño sirvieron para hacer una "depuración" en el empleo público y detectar a los denominados "ñoquis" del Estado.

En la Casa Rosada advirtieron que todas estas herramientas se lograron llevar adelante tras un acuerdo con el gremio estatal de UPCN. Los empleados vinculados con el sindicato de ATE fueron más reacios y combativos a la hora de enfrentar la política de poda de estatales que impuso el macrismo.

Recorte en provincias y municipios

El esquema de recorte de empleados públicos que aplicó Macri no se trasladó a las provincias y municipios, según lo indican los datos concretos. Entre diciembre del 2015 y diciembre del 2018 en todas las administraciones provinciales se aumentó en un 2,5% la planta de personal estatal. Así, se pasó de 2.283.895 empleados a 2.366.509. Es decir, que se registraron 56.801 empleados más.

El incremento de estatales provinciales durante el kirchnerismo fue mayor. Se registró desde 2005 hasta el 2015 un 51,4% más de empleados provinciales. Esto es 775.395 empleados más.

"La reducción del empleo público en las provincias o municipios responde a un cambio cultural muy fuerte que aún no se logró. Pero con la ley de responsabilidad fiscal que exigió a las provincias a ordenar sus cuentas hubo un cambio de comportamiento de los gobernadores que nunca se había logrado en el país", admitió ante Infobae un funcionario del Ministerio del Interior.

Según datos del Ministerio de Hacienda, las 10 provincias que lideran el ranking actual de empleados estatales son: Buenos Aires (581.825 empleados), CABA (183.936 sin contar el traspaso de la Policía Federal), Santa Fe (159.151), Córdoba (140.599), Mendoza (130.786), Tucumán (118.105), Entre Ríos (93.990), Salta (93.269), Chaco (87.905), Jujuy (82.804) y Santiago del Estero (67.339).

El caso de Santa Cruz merece un párrafo aparte. La provincia manejada por Alicia Kirchner presenta datos "subdeclarados" ya que hoy contabiliza 3.000 empleados mientras que en 2015 contaba con 35.000 puestos de trabajo estatales.

En los municipios el incremento de la planta de personal estatal fue aún mayor que en las provincias. Entre diciembre de 2015 y el 2018 hubo un 3,7% más de agentes estatales en las comunas de todo el país. Esto es, 21.250 empleados más.

No obstante, durante el kirchnerismo también el incremento de empleo estatal en los municipios fue abultado. Se registró un 6,7% de más con 27.860 empleados. Actualmente existen un total de 596.812 empleados municipales en todo el país.