La actriz y comunicadora Lilian Schiappa-Pietra identificó al director teatral Édgar Saba como la persona a la que acusa de haberla acosado durante los ensayos de una obra. En una entrevista con Ellos&Ellas+, la intérprete sostuvo que atravesó “muchas situaciones de acoso” y que decidió hacer pública su experiencia al enterarse de que el director estaría a cargo de nuevos elencos, entre ellos grupos integrados por jóvenes.
La artista, conocida por sus trabajos en televisión, cine y teatro, relató que el temor a perder oportunidades laborales y a sufrir represalias suele frenar las denuncias dentro del sector cultural. “Édgar Saba fue la persona que me terminó acosando. Hubo muchas situaciones de acoso de su parte”, afirmó.
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El testimonio de Schiappa-Pietra se difundió el 30 de octubre en una publicación de Ellos&Ellas+, que recogió sus declaraciones sobre el episodio y sobre las dificultades que, según dijo, enfrentan las víctimas cuando la persona señalada tiene una posición de poder en el ambiente artístico.
La actriz cuestionó además a colegas que, de acuerdo con su versión, conocían situaciones similares y optaron por no intervenir. Para ella, el problema no quedó limitado a lo ocurrido durante los ensayos, sino que también incluyó el trato que el director habría tenido con otras personas vinculadas a las producciones teatrales.
La actriz explica por qué decidió no callar más
Lilian Schiappa-Pietra explicó que permaneció en silencio durante años por miedo. Sin embargo, afirmó que tomó la decisión de exponer públicamente su caso cuando supo que Saba se preparaba para dirigir una nueva obra con artistas jóvenes.
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“Todos los de mi gremio tienen miedo, yo también lo tuve, pero al ver que estaba a puertas de dirigir a otro elenco, con mucha gente joven, dije: esto es una alerta”, expresó, según la entrevista publicada por Ellos&Ellas+.
La comunicadora señaló que las relaciones de poder dentro de la industria teatral pueden dejar a las víctimas en una situación de vulnerabilidad. Según su relato, quienes recién inician su carrera pueden temer que una denuncia afecte futuras convocatorias, oportunidades de trabajo o vínculos profesionales.
La actriz sostuvo que esa dinámica explica parte del silencio que, a su juicio, existe en el medio frente a acusaciones de acoso. También expresó dudas sobre el respaldo que, según planteó, recibió el director a lo largo de su carrera y en puestos de gestión cultural.
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“Él ha sido director de un centro cultural, y yo me sigo preguntando por qué. Mi sola respuesta es por interés, me imagino”, señaló.
“Era muy hostigador”
En otro tramo de su intervención, Schiappa-Pietra se refirió a un supuesto consumo de estupefacientes por parte de Saba. La actriz remarcó que, desde su punto de vista, ese elemento no debe utilizarse para justificar las conductas que le atribuye al director.
“Una cosa no tiene nada que ver con la otra”, dijo. “Yo tengo amigos que luchan con el tema de las drogas porque es una enfermedad bien dura, pero eso no los hace a ellos unos acosadores”.
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La intérprete añadió que sus cuestionamientos exceden la acusación de acoso que formuló en primera persona. “No solamente estoy hablando de acoso, este hombre también era muy hostigador, maltrataba a la gente en muchos lugares. Entonces eso para mí no es una justificación”, manifestó.
La actriz recordó que debía compartir escenario con personas que guardaban silencio
Uno de los aspectos que Schiappa-Pietra describió como más difíciles fue continuar con la temporada de la obra y compartir el escenario con colegas que, según afirmó, conocían la situación. Expresó malestar por la falta de respuesta de hombres y mujeres del sector que, en su opinión, defienden públicamente distintas causas, pero no se pronuncian frente a estos episodios.
“Es lamentable y es una vergüenza que hombres y mujeres que se abanderan de un montón de cosas se callen. Me parece una hipocresía total”, declaró.
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La actriz relató que, tras cada función, procuraba reducir al mínimo el contacto con el resto del elenco y con el entorno del teatro. “Llegaba a mi camerino, me encerraba, hacía mi trabajo, me volvía a encerrar para cambiarme y me iba”, contó.
Según su versión, algunas veces no podía retirarse con tranquilidad porque el director la esperaba fuera del recinto. “Si es que podía irme, porque a veces el hombre estaba fuera del teatro esperándome”, añadió.
Schiappa-Pietra, quien interpretó a Ramona en La vida que me robaste y participó recientemente en Bodas de sangre, indicó que contará su experiencia de manera progresiva a través de sus redes sociales.
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