Los hermanos Levy Barrí Padilla Evangelista, de 29 años, y Fernando Roly Padilla Evangelista, de 28, fueron encontrados sin vida en la provincia de Puerto Inca, región Huánuco, después de permanecer varios días desaparecidos. Las primeras diligencias apuntan a una posible disputa por terrenos relacionados con actividades de minería ilegal, aunque las circunstancias del doble crimen todavía son materia de investigación.
Los jóvenes habían sido reportados como víctimas de secuestro desde la tarde del sábado 24 de octubre. Según los reportes periodísticos, fueron vistos por última vez en el sector de Panguanas, cerca de la comunidad nativa Pampas Verdes, en el distrito de Yuyapichis. Tras conocerse su desaparición, efectivos de la Policía Nacional del Perú (PNP) y personal de la Marina de Guerra participaron en las labores de búsqueda.
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¿Dónde encontraron los cuerpos de los hermanos?
Los cuerpos fueron ubicados en el sector Puerto Paujil, en una zona conocida como Tres Tiros, cerca de Maquisapayo, en el distrito de Yuyapichis, provincia de Puerto Inca. De acuerdo con los reportes de las diligencias policiales, ambos se encontraban juntos y en avanzado estado de descomposición.
Los agentes del Departamento de Investigación Criminal de Puerto Inca que acudieron para el levantamiento de los cadáveres advirtieron presuntos orificios de bala. Asimismo, los hermanos vestían la misma ropa que llevaban el día en que fueron secuestrados, según la información publicada por medios locales.
Por disposición del fiscal David Panduro Saldaña, de la Fiscalía Penal Corporativa de Puerto Inca, los cuerpos fueron trasladados a la morgue de Pucallpa para la necropsia de ley. Los exámenes forenses deberán contribuir a establecer las causas de las muertes y aportar elementos para reconstruir lo ocurrido.
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Disputa por terrenos vinculados a la minería ilegal
Una de las principales hipótesis preliminares relaciona el secuestro y posterior asesinato con una presunta disputa por terrenos en el sector Ramza, donde se desarrollan actividades mineras. Sin embargo, la información publicada hasta el momento no permite dar por confirmado el móvil del crimen ni establecer quiénes serían los responsables.
El caso ha vuelto a poner el foco en los conflictos territoriales que pueden surgir alrededor de la extracción ilegal de oro en la Amazonía peruana. En su análisis sobre el doble homicidio, Pedro Yaranga, especialista en seguridad integral, advirtió que la minería ilegal puede coexistir con otras economías ilícitas, como el narcotráfico y el tráfico de tierras.
Yaranga explicó que, en determinados territorios, los propietarios pueden recibir ofertas para vender sus predios y posteriormente ser objeto de amenazas si se niegan. En ese contexto, sostuvo que los secuestros y asesinatos pueden utilizarse como mecanismos de intimidación contra quienes se resisten a entregar sus terrenos.
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“Eso es como un escarmiento para los otros propietarios de ahí que no están alineados con la minería ilegal del oro”, afirmó el especialista para el noticiero 24 Horas.
Minería ilegal y crimen organizado en otras regiones
El exministro del Interior Cluber Aliaga advirtió que la minería ilegal no se concentra en un solo punto del país. Según indicó, esta actividad se ha extendido a distintas regiones y a zonas fronterizas con Ecuador, Bolivia y Brasil, además de territorios mineros como Pasco, Áncash, Arequipa e Ica.
Aliaga también señaló que algunas organizaciones criminales comienzan con estructuras pequeñas y amplían sus recursos y el número de integrantes conforme consolidan sus operaciones. Posteriormente, pueden intentar controlar territorios, lo que favorece los enfrentamientos entre grupos rivales.
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El exministro consideró necesario fortalecer el compromiso político y evaluar la efectividad de las intervenciones de la Policía Nacional, las Fuerzas Armadas y los gobiernos regionales para enfrentar estas actividades.
En el caso de los hermanos Padilla Evangelista, el esclarecimiento de las circunstancias del secuestro y las muertes será fundamental para identificar a los responsables y determinar si el crimen estuvo relacionado con los conflictos territoriales que se investigan en esta zona de Huánuco.
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