El inicio de la temporada de lluvias en la región Junín encontró a numerosos municipios sin las herramientas técnicas necesarias para enfrentar la emergencia. Mientras las precipitaciones ya provocan inundaciones y aniegos en distintos puntos del territorio, 62 distritos permanecen declarados en estado de emergencia por lluvias intensas, una cifra que se suma a los más de 80 distritos afectados por déficit hídrico.
El subgerente regional de Defensa Civil, José Vásquez, advirtió que varias municipalidades distritales todavía no cuentan con el plan de gestión reactiva, el instrumento técnico que reemplazó a los antiguos planes de contingencia y que resulta obligatorio para articular la prevención y la respuesta ante desastres. La falta de este documento deja expuestas a las poblaciones locales ante posibles desbordes o huaicos, según informó la agencia Andina.
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Municipios carecen de planes obligatorios
Vásquez explicó que el plan de gestión reactiva constituye hoy la herramienta central de las administraciones locales para prevenir y responder ante emergencias climáticas. Según detalló, este documento sustituyó a los planes de contingencia que se utilizaban anteriormente y su ausencia representa un vacío crítico en la capacidad de respuesta territorial.
“Hay un gran déficit, sobre todo en municipalidades distritales que no cuentan con este plan de gestión reactiva, para ello las entidades de fiscalización realizarán la supervisión de manera oportuna, ya que el plan de gestión reactiva está reemplazando lo que son los planes de contingencia, y es una herramienta necesaria para poder articular la prevención y también la respuesta”, afirmó el funcionario en declaraciones recogidas por Andina.
Más de 60 distritos en emergencia
El funcionario adelantó que los organismos de fiscalización realizarán controles para verificar el cumplimiento de esta obligación en los distintos gobiernos locales. La omisión del plan no solo deja en vulnerabilidad a la población frente a los riesgos climáticos, sino que también expone a las municipalidades a eventuales sanciones administrativas por incumplir con la normativa vigente en materia de gestión del riesgo de desastres.
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El panorama regional se complica por la coexistencia de dos tipos de emergencias declaradas. Más de 80 distritos de Junín se encuentran en estado de emergencia por déficit hídrico, mientras que 62 distritos enfrentan esa misma condición debido a las lluvias intensas. Algunas localidades, como Acolla, registran ambas declaratorias de manera simultánea, lo que según Vásquez genera un escenario “incierto” para la zona centro de la región.
Inundaciones y maquinaria en zonas críticas
Las precipitaciones de las últimas dos semanas ya provocaron inundaciones y aniegos en la Selva Central y en el valle del Mantaro. Las lluvias constantes también afectaron las vías de comunicación interprovinciales, uno de los principales problemas que enfrenta actualmente la región para garantizar la conectividad entre localidades.
El Gobierno Regional de Junín dispuso la movilización de excavadoras y cargadores frontales hacia puntos críticos como Río Tambo, Chanchamayo, Julcán y Matahuasi para la descolmatación de cauces, una medida orientada a reducir el riesgo de desbordes en los cauces más vulnerables de la región.
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Preparativos ante las lluvias de febrero
De forma paralela, los almacenes regionales ubicados en Satipo, Chanchamayo y Concepción cuentan con calaminas, abrigo y víveres destinados a la atención de emergencias, un stock que las autoridades consideran necesario ante el agravamiento previsto de las condiciones climáticas.
Según las proyecciones del Gobierno Regional, el pico de lluvias se registrará entre febrero y marzo, en el marco del fenómeno El Niño. Ante este escenario, las autoridades pidieron a las familias de la región reforzar sus viviendas y mantener activos los planes de prevención frente a nuevas precipitaciones.
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