Es un buen momento para invertir en minería. Perú tiene una enorme riqueza minera en un momento donde la transición energética, la electrificación del transporte y la aparición de nuevas tecnologías impulsan la demanda de metales en el mercado.
Según el Ministerio de Energía y Minas (Minem), entre enero y agosto de 2026 la inversión minera en el Perú alcanzó los US$4.813 millones, un crecimiento de 42,7% respecto al mismo periodo del año anterior. Cifras muy saludables pese a los desafíos que dejó la incertidumbre política en los primeros meses del año.
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Además, de acuerdo con la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE), los envíos mineros al exterior alcanzaron los US$57.492 millones entre enero y agosto de este año, un crecimiento de 55% frente al mismo periodo de 2025. El cobre representó el 46,1% de ese valor, mientras que el oro concentró el 37,6%.
Esto son buenas noticias para quienes invierten en la Bolsa de Valores de Lima. Entre enero y septiembre de 2026 las acciones de Nexa Resources Perú acumularon una rentabilidad de 108,83%, mientras que Atacocha avanzó 82,86%, Minsur 50,04%, Southern Copper 48,81% y Cerro Verde 48,71%. Adicionalmente, las utilidades mineras de las empresas bajo su cobertura podrían alcanzar los US$9.000 millones este año, una cifra récord.
¿Cómo podemos aprovechar este escenario como inversionistas? Si uno busca invertir en la bolsa es un buen momento para apostar por el crecimiento de empresas vinculadas a la producción de cobre, oro y otros metales. Algunas compañías distribuyen dividendos, lo que permite complementar una estrategia de valorización y diversificación de capital con ingresos periódicos.
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Considero que uno de los principales atractivos de la minería es su perspectiva de largo plazo para los inversionistas aunque también implica riesgos. Los precios internacionales de los metales pueden fluctuar, los costos de producción pueden aumentar y los conflictos sociales pueden retrasar proyectos. Además, una empresa puede tener buenas perspectivas y, aun así, cotizar a un precio demasiado elevado.
También debemos entender que el crecimiento de la minería no beneficia únicamente a las grandes empresas. Una mayor inversión puede generar oportunidades para proveedores, infraestructura, transporte y servicios especializados. De hecho, según el Minem, la inversión en infraestructura minera alcanzó los US$1.308 millones entre enero y agosto, un crecimiento de 65,7% interanual. Es una muestra de cómo el desarrollo del sector puede dinamizar otras actividades económicas.
Soy optimista sobre el futuro de la minería peruana porque tenemos recursos, experiencia y una demanda internacional que abre oportunidades. Desde la perspectiva del inversionista, creo que vale la pena prestar especial atención a este sector.
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