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4.700 casonas del Rímac en riesgo de colapso ante un sismo en Lima: familias viven entre adobe carcomido y balcones a punto de caer

Alrededor de 30 mil personas vivirían en antiguas casonas del Rímac pese al avanzado deterioro de algunas estructuras, que presentan adobe, quincha y madera expuestos

Un informe revela la alarmante situación de miles de casonas antiguas en el Rímac, que se encuentran en estado crítico y a punto de colapsar. A pesar del peligro, más de 30,000 personas continúan viviendo en estas estructuras. | ATV

Muchas casonas antiguas del Centro Histórico del Rímac, en Lima, presentan un avanzado estado de deterioro, pese a que algunas continúan habitadas. Un recorrido realizado por ATV mostró fachadas con paredes carcomidas, ladrillos expuestos, puertas y ventanas de madera deterioradas y estructuras sostenidas con palos.

Según la información difundida, en el Centro Histórico del Rímac existirían alrededor de 20 mil casonas, de las cuales aproximadamente 4.700 se encontrarían en estado crítico o inhabitable. Asimismo, se señaló que unas 30 mil personas vivirían en inmuebles con estas condiciones.

Uno de los casos mostrados corresponde a una casona construida en 1872, cuya estructura combina adobe, quincha y madera. En el segundo nivel, los balcones y columnas presentan signos visibles de deterioro y algunas partes de la edificación permanecen sostenidas por elementos de madera.

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El recorrido también permitió observar viviendas en las que todavía residen familias. En una de las casonas, incluso se mostró el estado deteriorado de las escaleras de madera, mientras que en otros ambientes se evidenciaron paredes de adobe y quincha con estructuras de madera expuestas.

Vecinos alertan sobre el riesgo

Las casonas históricas del distrito del Rímac presentan deterioro en sus estructuras, lo que genera riesgo de colapso ante un eventual terremoto. (Andina)

Durante el recorrido por calles del Rímac, la periodista también recogió testimonios de vecinos que expresaron su preocupación por el estado de las antiguas edificaciones.

Una vecina, que aseguró vivir desde hace 40 años en la zona, advirtió sobre el riesgo que representan estas estructuras ante un movimiento sísmico y cuestionó la falta de intervención de las autoridades.

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A este problema se suma el cableado expuesto observado en algunas calles y viviendas. Las marañas de cables de telefonía y electricidad representan otro riesgo para los residentes, especialmente ante una eventual emergencia.

El reportaje también mostró sectores cercanos al cerro San Cristóbal, donde los vecinos señalaron otros riesgos asociados a las viviendas ubicadas en zonas altas y a la presencia de rocas que podrían desplazarse ante un fuerte movimiento sísmico.

Las casonas forman parte del patrimonio del Centro Histórico, por lo que, no pueden simplemente ser demolidas. El desafío está en encontrar mecanismos que permitan su recuperación y conservación sin poner en riesgo a las personas que todavía viven en ellas.

El riesgo de un terremoto en Lima

Perú forma parte del Cinturón de Fuego del Pacífico, una zona de alta actividad sísmica debido a la interacción de placas tectónicas. En el caso de Lima, el riesgo adquiere especial relevancia por la existencia de una zona de silencio sísmico frente a la costa central, donde se ha acumulado energía durante décadas. El IGP identifica, mediante sus estudios de acoplamiento sísmico, sectores frente al litoral peruano donde podrían ocurrir futuros sismos de gran magnitud.

El antecedente histórico más importante es el terremoto de 1746, ocurrido frente a las costas de Lima y estimado en una magnitud de 8.6 Mw. De acuerdo con información técnica del IGP, posteriormente se produjo un periodo de silencio sísmico que terminó con el terremoto de 1940, de magnitud 8.2 Mw.

La actividad sísmica registrada recientemente en el país no significa que un terremoto de gran magnitud esté próximo a ocurrir. El propio IGP recuerda que los sismos no pueden predecirse. Sin embargo, la condición sísmica del territorio y las zonas de máximo acoplamiento identificadas frente a la costa refuerzan la necesidad de mantener medidas de prevención, especialmente en Lima, donde existen edificaciones antiguas y estructuras vulnerables.

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