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Familias peruanas ajustan su presupuesto ante el impacto de El Niño y alza del petróleo: cómo blindar tus cuentas y vigilar la salida de dinero

Hogares en Perú reorganizan sus finanzas mientras afrontan alzas en combustibles, gastos de reconstrucción y limitaciones fiscales, siguiendo el consejo de priorizar ahorro y evitar compras impulsivas

Dos personas gestionan sus gastos e ingresos, revisando billetes de dólares y soles con una calculadora y recibos sobre una mesa. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las familias peruanas atraviesan un periodo de incertidumbre económica, con un horizonte de entre seis y 12 meses marcados por una combinación de factores externos e internos. Eduardo Recoba, economista para Latinoamérica de IFOREX LATAM, advirtió en Radio Nacional que existe un escenario de presión sobre los hogares debido al encarecimiento del petróleo, los elevados costos de reconstrucción tras el fenómeno El Niño, la fragilidad fiscal y una economía real menos robusta de lo que se percibe.

Según el especialista, la situación actual exige que cada hogar en Perú incorpore cuatro riesgos en su planificación financiera. El primero proviene del entorno internacional: la escalada de una guerra en Irán, que ha comenzado a trasladarse a los precios locales a través de un aumento en el petróleo y una inflación de oferta.

El segundo riesgo ya no se mide solo en términos de cuánto impactará El Niño sobre el producto bruto interno en los próximos meses, sino en el peso que tendrán los gastos de reconstrucción. A esto se suma una vulnerabilidad fiscal que, de acuerdo con el diagnóstico, responde a la debilidad de las cuentas públicas y a las restricciones que esto impondrá sobre el gasto estatal y las inversiones.

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Una familia peruana revisa facturas y recibos junto a billetes de soles, monedas y una calculadora para ajustar su presupuesto en casa. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cuatro riesgos clave para la economía familiar

Eduardo Recoba, economista para Latinoamérica de IFOREX LATAM, destacó que el cuarto factor se refiere a la percepción de solidez de la economía peruana frente a otros países de América Latina. El analista reconoció la estabilidad monetaria bajo la gestión del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), pero enfatizó que no basta con observar los indicadores macroeconómicos. “La verdadera fortaleza se encuentra en el consumo, la demanda interna y la capacidad de gasto de los hogares”, explicó.

Frente a este contexto, el principal consejo fue que las familias actúen como auténticos “gerentes” de su economía. Esto implica aceptar con claridad hasta dónde llegan los ingresos, ajustar el presupuesto y vigilar cada movimiento de dinero.

La sugerencia central consistió en proteger el empleo, mantener la actividad empresarial y evitar decisiones de gasto radicales. Para las compras no imprescindibles, propuso una “regla de las 24 horas”: esperar un día antes de decidir si realmente es necesario adquirir un bien o servicio, de modo que se eviten compras impulsivas.

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Un frasco de vidrio con billetes y monedas, ajustado por un cinturón de cuero, simboliza la protección del ahorro familiar. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Estrategias para blindar el presupuesto familiar

La respuesta sobre cómo cuidar la economía en casa fue directa: ordenar ingresos y egresos, evitar deudas para consumos prescindibles, buscar fuentes adicionales de ingreso y constituir un fondo de contingencia. El analista subrayó la importancia de una educación financiera más sólida, que falta tanto en la educación primaria como secundaria en Perú.

Otra recomendación fue que los hogares identifiquen su propio perfil de riesgo. Incluso familias de ingresos medios pueden sufrir un desequilibrio financiero ante un gasto inesperado, como una intervención médica. “No hay que imitar el nivel de consumo de otros hogares. Si un vecino compra un auto nuevo, eso no obliga a hacer lo mismo”, remarcó, aludiendo a la diversidad de tolerancia al riesgo y capacidad de absorber imprevistos.

Entre las medidas sugeridas para reforzar las finanzas domésticas, el especialista recomendó incentivar la participación económica de los hijos adultos que ya estén en condiciones de trabajar. “Un joven de 22, 23 o 24 años puede contribuir al equilibrio del hogar”, afirmó, recordando el concepto de la familia como bloque económico.

Cuatro sobres, monedas y billetes sobre una mesa de madera ilustran el método de separación de dinero para gestionar gastos fijos y fomentar el ahorro. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Ahorro, consumo y control de la deuda

En este contexto, Eduardo Recoba indicó que el concepto de “hijos vampiro” aparece como un foco de alerta: adultos que, pese a contar con capacidad laboral, siguen dependiendo del hogar. El analista sugirió que cada miembro de la familia aporte según sus posibilidades, ya sea sosteniendo gastos comunes o apoyando en la educación de otros integrantes.

Respecto al consumo diario, se pidió prestar atención a los llamados “gastos vampiro”, pequeños desembolsos recurrentes que erosionan el presupuesto sin notarse fácilmente. Se mencionó el caso de quienes compran tres menús al día fuera de casa, lo que puede representar cerca de 500 dólares en cinco años y hasta 1.000 dólares en una década. Este gasto podría elevarse hasta 5.000 dólares en cinco años si se incorporan salidas sociales y consumo de alcohol.

Sobre la opción de realizar un viaje familiar al extranjero, la sugerencia fue analizar la forma de pago antes que la fecha del pasaje. Si el viaje se financia con ahorros, puede contemplarse; si depende de crédito o dinero prestado, la recomendación es postergarlo. “No conviene endeudarse para un viaje si no hay respaldo financiero”, sostuvo el especialista.

Billetes de dólares, una calculadora y una libreta de presupuesto se disponen sobre documentos financieros, ilustrando la planificación y gestión económica personal de manera organizada. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Monedas líquidas y fondo de contingencia

Ante la consulta sobre la mejor alternativa para ahorrar, el analista sugirió priorizar monedas líquidas y reguladas. Descartó las criptomonedas como primera opción, al argumentar que no cuentan con regulación suficiente. Su preferencia personal apunta a aprovechar un dólar bajo para comprar parte del ahorro en esa moneda.

Como ejemplo, mencionó la posibilidad de distribuir el ahorro en 50% en dólares y 50% en soles, o bien 50% en dólares, 25% en euros y el resto en moneda local. No obstante, aclaró que “sería irresponsable recomendar una fórmula cerrada sin conocer la situación de cada persona”.

Pilas de billetes y monedas de sol peruano se contraponen a una línea de objetos de consumo diario, ilustrando el contraste entre el ahorro y los gastos hormiga. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El último consejo se centró en la creación de un fondo de contingencia. Este mecanismo permitiría enfrentar emergencias sin desarmar por completo la economía del hogar. La clave está en anticiparse a los riesgos y adaptar el presupuesto familiar a un entorno económico que, según el diagnóstico, seguirá mostrando señales de fragilidad durante los próximos meses.