El regreso de Alejandra Baigorria al Perú estuvo marcado por la incomodidad y la tensión. La empresaria fue abordada en el Aeropuerto Jorge Chávez por reporteros de distintos medios, quienes insistieron en consultarle sobre el ampay protagonizado por Said Palao en Argentina y sobre las recientes críticas a sus proyectos empresariales.
La ‘gringa de Gamarra’ no ocultó su molestia y respondió con firmeza, dejando claro que no permitirá que los cuestionamientos afecten sus emprendimientos ni su vida personal.
Alejandra Baigorria: “No voy a hablar de Said”
El interés de la prensa por conocer si Alejandra Baigorria ha perdonado o no a Said Palao tras el escándalo en Argentina fue directo.
“¿Has perdonado a Said? Ni siquiera le has dedicado un post por su cumpleaños”, le preguntó el reportero de ‘Amor y Fuego’. Baigorria, visiblemente afectada, fue tajante:
“Es algo que no voy a hablarles, chicos. Boté todo lo que tenía, antes de subir al avión vi cómo quieren destruir mis cosas, mis negocios que no tienen nada que ver una cosa con la otra”, sentenció, marcando un límite entre su vida personal y profesional.
Ante la insistencia de los periodistas, la empresaria no pudo evitar mostrarse emocional: “La vida no para, la vida no se acaba, van a ser mis decisiones… qué te puedo decir, imagínate”, expresó con la voz entrecortada, dejando entrever el impacto que la situación ha tenido en su estado de ánimo.
Su contundente respuesta a Magaly Medina
El regreso de Baigorria coincidió con la polémica generada por los comentarios de Magaly Medina, quien cuestionó la transparencia y los fines de la rifa solidaria impulsada por la empresaria. En la última edición de su programa, la conductora puso en duda la autenticidad del proyecto y sugirió que se trataba más de un negocio personal que de una obra social genuina.
“Aquellos que están comprando esta idea que tiene ella, claramente es un negocio lo que está haciendo… el resto es negocio”, manifestó Medina en su espacio, generando un nuevo foco de presión mediática sobre la ‘Rubia de Gamarra’.
Baigorria no ocultó su incomodidad ante estas afirmaciones: “Soy una mujer trabajadora independientemente de lo que me pase en mi vida personal. Una cosa es hacer lo que hace otra mujer, es destruir. Soy una mujer trabajadora, así que por favor mueve tu micro”.
“Destrúyanme, pero no toquen mi negocio”: la defensa de Baigorria
Durante el encuentro con la prensa, Alejandra Baigorria fue enfática en deslindar sus emociones del aspecto profesional. “Muy diferente es querer destruirme, eso ya es maldad… Destrúyanme, háganme lo que sea, pero no se metan con mi negocio”, señaló con firmeza, dejando claro que su trabajo y sus emprendimientos son fruto de su esfuerzo y no está dispuesta a tolerar ataques infundados.
La empresaria recalcó que su reacción emocional responde directamente a los ataques a su negocio y no necesariamente a su situación personal con Said Palao:
“¿Y por si acaso no se me entrecorta la voz por nada más que por lo que me está haciendo esa mujer? Ella va a decir: ‘No, que eso no te he hecho yo’. No, sí me estás haciendo, porque te estás metiendo con mi negocio, al cual yo me saco la mugre, diciendo que hay una obra social de un sol. A ver si ella también hace una obra social, pues a ver. Ya me cansé, ya”, declaró.
El compromiso social de Alejandra Baigorria
A pesar de la controversia, Baigorria defendió la validez y autenticidad de su emprendimiento solidario. Sostuvo que su objetivo va más allá del lucro personal y que su compromiso con las causas sociales es real y permanente.
Antes de retirarse, la empresaria dejó un mensaje claro para quienes critican su labor: “Destrúyeme, hagan lo que quieran, pero no se metan con mis negocios, que es lo que yo más amo y lo que a mí me cuesta. Y por eso me pongo así”, concluyó.