La confesión de Mónica Torres en “La Granja VIP Perú” dejó una impresión profunda entre los participantes del reality. La intérprete, conocida por su paso en “Al fondo hay sitio”, compartió en medio de una dinámica un episodio que marcó un antes y un después en su vida personal y profesional.
Frente a sus compañeros, Torres relató entre lágrimas cómo una cirugía de banda gástrica, motivada por la presión social y las críticas persistentes sobre su imagen, casi termina con su vida. La actriz describió que esa intervención se convirtió en la peor decisión que tomó y la llevó a enfrentar consecuencias irreversibles.
Durante la conversación, Torres recordó el momento en que ingresó a la clínica con la esperanza de encontrar una solución definitiva a los comentarios sobre su peso.
“Entré con todas las ilusiones del mundo y desperté en UCI entubada, amarrada, sin sentir las piernas, con un diente partido y sin saber qué había pasado”, confesó.
A pesar de la gravedad de su estado, la información que recibió al despertar fue que se encontraba en buen estado de salud. Su médico le aseguró que todo había salido bien, aunque la realidad era distinta: necesitó salir de la clínica en silla de ruedas y permaneció casi tres meses sin poder caminar, con las piernas adormecidas y dolor al intentar moverse.
Torres atribuyó las complicaciones a un caso de mala praxis médica. “(Una mala praxis) que pudo quitarme la vida, y todo por el afán de ser lo que otros querían ver en mí”, expresó durante el programa. El testimonio generó un ambiente de apoyo entre sus compañeros, quienes escucharon cómo la presión social y el deseo de ajustarse a los estándares impuestos tuvieron consecuencias dramáticas para su salud.
La experiencia expuso el impacto que puede tener la opinión ajena en la salud física y mental, especialmente en figuras públicas cuya imagen suele estar bajo constante escrutinio. La actriz enfatizó que el deseo de satisfacer expectativas externas la llevó a someterse a un procedimiento médico sin dimensionar los riesgos.
Mónica Torres agradece a su doctor por salvarle la vida
En la segunda parte de su relato, Mónica Torres compartió cómo, tras meses de deterioro, su familia buscó la ayuda del doctor Gustavo Salinas Sedó. El especialista, a quien la actriz describió como un ángel, retiró la banda gástrica mal colocada, reconstruyó su estómago y más adelante realizó una manga gástrica con éxito.
“Si estoy aquí, si estoy viva, es porque una persona me salvó la vida y ese fue el doctor Gustavo Salinas Sedó. El año pasado, lamentablemente, murió. No pude despedirme de él y me duele en el alma”, manifestó Torres conmovida.
El proceso de recuperación fue largo y exigente. Torres reveló que la banda gástrica mal colocada terminó por cortar su estómago, complicando aún más su estado de salud. La historia del médico que la ayudó a salir adelante cobró especial relevancia en sus palabras, ya que no solo implicó una intervención médica, sino también un acompañamiento emocional en uno de los periodos más difíciles que enfrentó.
Durante su participación en el reality de Panamericana TV, la actriz reflexionó sobre el daño que provocan las críticas al cuerpo ajeno y la importancia de respetar la diversidad física de las personas.
“Lamentablemente, muchas personas meten esa idea a niñas que a veces su sobrepeso es algo que se puede trabajar. Yo no hago ningún tipo de apología al sobrepeso, todo lo contrario, pero creo que todo el mundo tiene derecho a vivir su vida y nadie tiene derecho a decirte cómo debes lucir o cómo debes vivirla”, advirtió.