Las intensas lluvias registradas en los últimos días provocaron que la torrentera superara su cauce y arrasara con todo lo que encontró a su paso en sectores ubicados en el límite de Cayma, Cerro Colorado y Yanahuara.
Uno de los puntos más críticos se ubica en Calle Grande, cerca del Colegio Lord Byron, en la urbanización Cooperativa de Abogados. Allí, el agua descendió con violencia, arrastrando piedras, basura y sedimentos que terminaron dentro de las viviendas.
Los vecinos, todavía con botas de jebe y mascarillas, retiraban el barro acumulado en patios y salas. Aunque durante la tarde y noche del miércoles no se registraron precipitaciones intensas, el recuerdo de lo ocurrido días atrás mantiene en alerta a la población. De haber llovido con la misma fuerza, la situación —según los propios residentes en conversación con RPP— habría sido aún más devastadora debido al riesgo de nuevas inundaciones.
La destrucción de un puente para ampliar el cauce de la torrentera
La magnitud del daño obligó a tomar decisiones drásticas. Como medida preventiva, las autoridades dispusieron la destrucción de un puente con más de 50 años de antigüedad para ampliar el cauce de la torrentera y reducir el riesgo de otro desborde. La estructura representaba un cuello de botella para el paso del agua. Tras su demolición, maquinaria pesada colocó rocas y tierra para reforzar la ribera y contener posibles crecidas.
El saldo es preocupante: al menos 200 viviendas afectadas, muchas de ellas golpeadas en dos ocasiones en menos de una semana. La primera inundación ocurrió el 19 de febrero. Luego de intensas jornadas de limpieza que se extendieron por tres días, cuando las familias empezaban a recuperar algo de normalidad, el 22 de febrero una segunda crecida —más intensa— volvió a cubrir las casas con lodo y piedras. El desgaste físico y emocional es evidente.
Actualmente continúan las labores de desinfección, retiro de escombros y limpieza, mientras brigadas municipales y voluntarios apoyan a los damnificados. En varios inmuebles, las paredes muestran marcas que indican hasta dónde llegó el agua. Colchones, muebles y electrodomésticos inservibles se apilan en las veredas a la espera de ser recogidos.
Colegios inundados
El Colegio Lord Byron también sufrió daños considerables. Laboratorios quedaron completamente inundados y durante todo el día personal y padres de familia trabajaron para retirar el agua acumulada. Mesas, equipos y materiales educativos fueron alcanzados por el lodo, lo que obligará a realizar evaluaciones técnicas antes de retomar plenamente las actividades académicas.
Otras urbanizaciones como Flora Tristán e Independencia Americana también registraron desbordes. En estos sectores se logró encauzar parcialmente la torrentera, además de reforzar las inmediaciones con rocas y tierra para proteger las viviendas. Sin embargo, los vecinos insisten en que se requieren obras estructurales de mayor envergadura y no solo intervenciones temporales.
En medio de la emergencia, la visita del presidente de la República, José María Balcázar, generó cuestionamientos. Según el reporte del corresponsal en la zona, el mandatario llegó a Arequipa alrededor de las 10:40 a.m., sostuvo una reunión en el Gobierno Regional con autoridades locales y posteriormente se trasladó al distrito de Cayma, específicamente al sector Villa Continental.
Presidente José María Balcázar y sus ministros llegan a Arequipa
No obstante, el jefe de Estado descendió apenas unos minutos de su vehículo, no dialogó con los vecinos afectados y se retiró rápidamente junto a su comitiva rumbo al aeropuerto. Tampoco se concretó el anunciado sobrevuelo por las zonas devastadas. La brevedad de la presencia presidencial fue interpretada por varios pobladores como una señal de distanciamiento frente a la gravedad de la situación.
Mientras tanto, la presidenta del Consejo de Ministros, Denisse Miralles, mantuvo reuniones con alcaldes y otras autoridades con el objetivo de coordinar acciones inmediatas y evaluar medidas adicionales de apoyo. Desde el Ejecutivo se ha señalado que se activarán mecanismos de asistencia para las familias afectadas, aunque aún se espera el detalle de los recursos y plazos.