La tranquilidad que Deysi Araujo buscaba al mudarse a su departamento en San Isidro parece estar cada vez más lejos. La exbailarina volvió a verse envuelta en una situación tensa y desgastante con los vecinos del edificio donde reside, esta vez tras recibir una carta notarial que, según denunció públicamente, le prohíbe el uso de las áreas comunes del inmueble, un hecho que la ha dejado profundamente afectada y con la sensación de que se le están vulnerando sus derechos.
Fue a través de su cuenta personal de Instagram donde Deysi decidió hacer pública esta nueva controversia. Visiblemente indignada y con evidente impotencia, mostró el documento que llegó hasta la puerta de su vivienda y explicó el impacto emocional que esta medida ha tenido en su vida cotidiana.
“Buenos días, miren lo que me ha llegado. ¿Qué es? Ni yo lo entiendo. Una carta notarial prohibiéndome el ingreso a cualquier área común de mi edificio donde yo vivo”, expresó, mientras sostenía el documento frente a la cámara.
Las palabras de Deysi reflejaron no solo sorpresa, sino también desconcierto frente a una situación que considera injusta y desproporcionada. Para ella, el hecho de no poder acceder a espacios compartidos dentro del edificio representa una limitación directa a sus derechos como propietaria, algo que asegura no estar dispuesta a aceptar en silencio. “Esto me hace sentir mal, me hace sentir triste. Me hace sentir indignada”, agregó, dejando en claro que la situación ha afectado su estabilidad emocional.
Según explicó la propia Deysi Araujo, la justificación que estarían utilizando los vecinos y la administración del edificio estaría relacionada con una supuesta deuda adicional, amparada —según ellos— en el reglamento interno. Sin embargo, la exbailarina fue enfática en rechazar esta versión y aseguró que no mantiene ningún pago pendiente. “Lamentablemente, no puedo hacer absolutamente nada porque, según ellos, tengo una deuda extra, según su reglamento interno”, señaló, antes de aclarar su posición con firmeza.
Deysi recalcó que desde el primer día en que se mudó al edificio ha cumplido de manera puntual con sus obligaciones económicas. “Quiero indicarles que desde el día 1 que he pisado este departamento, pago puntual el mantenimiento de 600 soles mensuales. No tengo deudas”, sostuvo, remarcando que cuenta con los comprobantes que respaldan sus pagos y que, por lo tanto, no encuentra sustento legal para la sanción que se le estaría imponiendo.
Este nuevo episodio no es un hecho aislado. La propia Deysi recordó que los problemas con sus vecinos vienen de tiempo atrás y que ya ha tenido enfrentamientos previos por el uso de las áreas comunes, lo que ha generado un clima de tensión constante en el lugar donde vive. La situación llegó a un punto crítico el 19 de enero, cuando decidió acudir a la comisaría de San Isidro para dejar constancia formal de lo que estaba ocurriendo.
En aquella oportunidad, Deysi relató que se vio obligada a interponer una denuncia policial al considerar que se estaba cometiendo un acto ilegal en su contra. “Fui a la comisaría de San Isidro a poner la denuncia. En el edificio donde vivo tengo problemas nuevamente; me han prohibido pisar cualquier tipo de área común”, contó en su momento, evidenciando que el conflicto no solo persistía, sino que se estaba agravando.
La exchica reality insistió en que la medida tomada por sus vecinos carece de sustento legal y vulnera su condición de propietaria. “Eso es ilegal, soy propietaria y pago 600 soles mensuales de mantenimiento y estoy al día con mis pagos”, afirmó, dejando en claro que no se trata de un desacuerdo menor, sino de un problema que afecta directamente su derecho a vivir con normalidad en su propio hogar.
La exposición pública del caso ha generado diversas reacciones en redes sociales, donde muchos usuarios expresaron su apoyo a Deysi Araujo y cuestionaron la actuación de la administración del edificio. Para varios de sus seguidores, la situación refleja un abuso de poder y una interpretación arbitraria de los reglamentos internos, especialmente cuando, como en este caso, la persona involucrada asegura estar al día con todas sus obligaciones económicas.
Más allá del conflicto legal o administrativo, Deysi dejó entrever el impacto emocional que esta situación le ha generado. Vivir en un entorno donde siente rechazo, restricciones y constantes conflictos ha mermado su tranquilidad, algo que ella misma reconoce con pesar.