El acoso entre estudiantes ya no ocurre únicamente en patios y pasillos: se ha trasladado con fuerza a las redes sociales y otras plataformas digitales. La masificación de los teléfonos inteligentes y el acceso generalizado a internet han facilitado que episodios de humillación, insultos y difamación se propaguen fuera del colegio y alcancen a audiencias mucho más numerosas en muy poco tiempo.
Hoy, además, el uso de la inteligencia artificial abre nuevas puertas para los agresores: permiten crear imágenes, audios o videos falsos que amplifican la exposición y el daño a las víctimas. Estas prácticas hacen que el ciberacoso sea más difícil de controlar y eliminen la posibilidad de que lo sucedido quede solo en el ámbito escolar.
Utilización de IA en el acoso
Sobre este fenómeno, Víctor Vásquez, coordinador de Bienestar y Tutoría de Innova Schools, alertó sobre el uso indebido de tecnologías por parte de los agresores. “En menos de 3 años el porcentaje de personas que usan la IA es bastante alta. Los agresores utilizan esta herramienta para generar contenido humillante e incluso suplantar la identidad de la persona”, dijo Vásquez en entrevista con la Agencia Andina.
El experto subrayó que la circulación de ese material no se limita a conversaciones privadas, sino que se amplifica mediante espacios públicos en internet, lo que agrava las consecuencias psicológicas y sociales para los menores afectados.
Páginas anónimas y dinámicas de difusión
Vásquez también señaló el papel de comunidades y páginas anónimas en la viralización del contenido dañino: “las redes sociales a través de páginas que se conocen como ‘Anónimos’ o ‘Confesiones’ que actualmente ha ganado terreno dentro de las organizaciones escolares”. Estas cuentas, operadas muchas veces desde perfiles falsos, se convierten en repositorios de publicaciones destinadas a avergonzar, acosar o propagar rumores sobre estudiantes.
Ese entorno fomenta conductas como el “shippeo” —la invención de parejas sin consentimiento— y la difusión masiva de imágenes y montajes que humillan a quienes aparecen en ellos, extendiendo el daño más allá del aula y dificultando la reparación.
Redes sociales con más ciberbullying
Estas son algunas de las más usadas para acosar a los menores, según el coordinador de Bienestar y Tutoría de Innova Schools.
- Instagram: En esta plataforma, los estudiantes suben información con imágenes alteradas por la inteligencia artificial.
- TikTok: En esta red social, es frecuente la práctica denominada “versus”, donde los usuarios votan por quién “es la más fea” o difunden videos alterados para ridiculizar a estudiantes.
- X (antes Twitter): Esta plataforma se emplea usualmente para difundir rumores sobre alguna persona con el fin de dañar su integridad, honor y reputación en el colegio.
- Facebook: Los estudiantes la usan para crear comunidades donde se difunden imágenes acompañadas de frases humillantes o comentarios difamatorios dirigidos a otros compañeros.
Ante esta realidad, especialistas recomiendan a padres y docentes mantener una vigilancia activa sobre el uso de redes por parte de menores, fomentar el diálogo sobre riesgos digitales y promover herramientas para denunciar y retirar contenidos ofensivos.
Conmemoración internacional
El problema adquiere especial relevancia con la conmemoración del Día Internacional contra la Violencia y el Acoso Escolar, celebrado el primer jueves de noviembre y promovido por la UNESCO, que busca visibilizar las consecuencias del bullying y promover estrategias de prevención.
Para los expertos, la respuesta debe ser integral: combinar políticas escolares claras, formación en alfabetización digital, apoyo psicológico a las víctimas y mecanismos eficientes de denuncia en las plataformas. Solo así se podrá contener la migración del acoso a espacios donde el daño se multiplica y persiste.