Las vacunas son la segunda intervención más costo-efectiva en salud pública, tan solo después del agua potable, además es una de las mejores herramientas para prevenir enfermedades y proteger la salud de la población. Estas, no solo han permitido erradicar y eliminar enfermedades, sino también, reducir las tasas de mortalidad infantil en el mundo, evitar anomalías congénitas, discapacidades permanentes y con planificación adecuada, disminuir costos al Estado. La reciente alerta sanitaria en el país por el brote de polio —que ya había sido erradicado— y sarampión, son un recordatorio impactante de la importancia vital de las vacunas, que ofrecen una forma segura y efectiva de prevenir enfermedades evitables y proteger la salud de nuestros compatriotas. Incluso, ante esta emergencia sanitaria, el gobierno ha implementado recientemente la medida de aplicar las vacunas al Esquema Regular, brindando una defensa eficaz contra estas enfermedades y otras potencialmente devastadoras.
Sin duda, son una prioridad en la agenda sanitaria de cada país. En el Perú, hace décadas se viene trabajando a favor de la vacunación, sin embargo, a causa de la pandemia, las coberturas se vieron afectadas, en varias regiones del país. Para revertir esta situación resulta necesario potenciar la adecuada articulación entre el Ministerio de Salud, los gobiernos regionales y locales, asegurando la cadena logística de las vacunas, la comunicación, participación ciudadana, así como con el sector privado para mejorar el alcance y eficacia de inmunización en la población. Otros aspectos que trabajar es el acceso a innovación en vacunas que nos permita tener mayores beneficios para la población, eficacia, asequibilidad, innovación también en el transporte hacia el punto final, maximizar el alcance de las campañas de comunicación y adaptarlas a los distintos contextos, capacitación constante del personal de salud y ciudadanía.
De acuerdo con el INEI, en 2020 solo el 61% de niños menores de 1 año contaban con la dosis completa según edad. Si bien esta cifra mejoró en 2021 (69.1%) y 2022 (69.6%); aún no se recuperan niveles previos a pandemia, 76.7% en 2019. Es importante resaltar que estas cifras varían en las distintas regiones del país, por ejemplo, en 2022, el promedio nacional de vacunas contra la Varicela fue de 58%; sin embargo, hubo regiones con menor cobertura como Ucayali (34%), Arequipa y Callao (44%) y Loreto (45%).
Debemos estar todos constantemente alertas, para ello, en el marco de la Semana de la Vacunación en las Américas, se sumaron sector público, privado y sociedad civil para promover la vacunación con la finalidad de que más personas y sus comunidades estén protegidas ante enfermedades prevenibles como el cáncer cervical, sarampión, rubéola, neumonía, entre otras.
Por todo lo anterior, es fundamental trabajar en varios frentes, como la mejora en infraestructura y los recursos humanos de los servicios de salud, la ampliación de la cobertura de vacunación en zonas rurales y poblaciones vulnerables, prevención con innovación y promoción de la importancia de la inmunización en general, con el fin de fortalecer los programas de salud en el país para garantizar que todos los peruanos tengan acceso a un sistema público con vacunas seguras y gratuitas.
En definitiva, potenciar estos programas a nivel nacional, inversión económica y social directa para proteger a nuestra población sobre todo los más vulnerables y avanzar hacia una sociedad más saludable y resiliente.