Luego de que una mujer se contagiara de malaria durante un campamento de capacitación para guardabosques en Camino de Cruces, provincia de Panamá, el Ministerio de Ambiente (MiAmbiente) encendió las alarmas y realizó un operativo sanitario, en conjunto con el Ministerio de Salud (MINSA).
Se informó que la funcionaria recibe seguimiento médico según los protocolos establecidos.
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La paciente vive en Isla Cañas y permaneció fuera de esa comunidad entre el 4 y el 29 de octubre. Durante ese período participó en la actividad de formación donde, según la investigación epidemiológica, adquirió la enfermedad.
El caso se detectó en una jornada de evaluación realizada el 2 de noviembre, cuando especialistas del Departamento de Epidemiología del MINSA tomaron muestras de sangre al personal del parque y de la Clínica Veterinaria de Vida Silvestre.
Una prueba rápida confirmó el contagio, mientras el resto de los funcionarios permanece bajo monitoreo preventivo.
El área protegida colinda con el sector de Merca Panamá, donde el MINSA confirmó 85 casos positivos de malaria.
Aunque el brote se originó en esa zona comercial y no dentro del parque, MiAmbiente activó medidas preventivas para resguardar a visitantes y personal.
Las autoridades sanitarias mantienen activa la vigilancia epidemiológica en Merca Panamá. MiAmbiente, por su parte, actuó de manera preventiva para que el área protegida siga siendo un espacio seguro.
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El Parque Nacional Camino de Cruces permanece abierto al público y opera con normalidad.
A los visitantes se les informa sobre la situación y se les recomienda usar repelente contra insectos, además de vestir camisas o suéteres de manga larga y pantalones largos durante los recorridos.
Esas precauciones coinciden con las recomendaciones habituales para quienes visitan áreas boscosas y húmedas.
Las acciones de control arrancaron el 28 de octubre con una jornada de fumigación nocturna realizada mediante vehículo especializado.
El 2 de noviembre se sumó una fumigación manual integral que abarcó el área de campamento de los Cursos de Formación Básica y la Clínica Veterinaria de Vida Silvestre.
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Este 3 de noviembre, los guardaparques realizaron una inspección integral para identificar y eliminar posibles criaderos de mosquitos.
La jornada incluyó el fortalecimiento de las labores rutinarias de limpieza y mantenimiento de áreas verdes, además de la distribución de repelentes e insumos de protección al personal.
Entre las medidas implementadas figuran también el uso de ropa de manga larga, el mantenimiento de mallas de protección en las ventanas y el seguimiento permanente por parte de las autoridades de salud.
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Durante la jornada del 2 de noviembre, el personal del MINSA no se limitó a la toma de muestras. También brindó una capacitación sobre los síntomas de la malaria, las formas de transmisión de la enfermedad, las medidas de protección personal y la identificación de criaderos del mosquito transmisor.
La actividad buscó fortalecer la capacidad de respuesta y prevención dentro de las instalaciones del parque.
El seguimiento epidemiológico no termina ahí. El 5 de noviembre está programada una nueva toma de muestras al personal, una medida que responde a que el parásito puede no manifestarse de inmediato en las pruebas diagnósticas iniciales.
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Tras la evaluación prevista por el MINSA para los próximos días, las autoridades determinarán si son necesarias nuevas intervenciones en el parque.
MiAmbiente reiteró que mantendrá una coordinación permanente con el MINSA y que continuará informando oportunamente sobre la evolución de la situación.
La entidad reafirmó su compromiso con la protección de la salud de visitantes y colaboradores. Esa postura, se indicó, se traduce en vigilancia constante y en la aplicación de medidas preventivas que buscan conservar al Parque Nacional Camino de Cruces como destino seguro para la recreación y la educación ambiental.
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