Mientras que las autoridades de Salud indican que adelantan un plan de contingencia en toda la red de hemodiálisis, recomiendan a los pacientes poner en práctica el autocuidado, hasta que puedan recibir sus tratamientos.
Señalan que entre las medidas a seguir está limitar la cantidad diaria de líquidos, según la indicación del equipo de salud, así como evitar alimentos con mucha sal, como embutidos, enlatados, sopas instantáneas y snacks.
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Igualmente, deben evitar alimentos ricos en potasio como cítricos, tomates, mango y plátanos.
Ante síntomas como dificultad para respirar, hinchazón importante, debilidad marcada o palpitaciones, se insta a que acudan al cuarto de urgencias más cercano.
La advertencia la hace la Coordinación Nacional de Terapias de Sustitución Renal y Enfermedad Crónica de los Riñones de la Caja de Seguro Social.
De enero y agosto de este año solo en la Caja de Seguro Social se contabilizan 81.400 sesiones de hemodiálisis.
La hemodiálisis es un tratamiento que se realiza para filtrar las toxinas y el agua de la sangre, a través de una máquina cuando los riñones no funcionan adecuadamente.
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En el país la CSS estima que alrededor de 150.000 personas presentan algún grado de afectación en la función renal, una prevalencia cercana al 14% de la población adulta y miles de personas que dependen de terapias de sustitución renal como la diálisis y el trasplante para sobrevivir
La tendencia acompaña el fenómeno mundial descrito por la Organización Mundial de la Salud, que calcula que uno de cada diez adultos vive con esta condición.
Actualmente, más de 3.000 pacientes reciben tratamiento de diálisis a través del sector público panameño, según cifras oficiales.
Aproximadamente 250 personas permanecen en lista de espera para un trasplante renal, condicionando la demanda de terapias sustitutivas y la presión sobre los recursos hospitalarios.
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En la Unidad de hemodiálisis de la región de Soná, en la afectada provincia de Veraguas, los pacientes de los turnos uno y dos recibieron sus sesiones de hemodiálisis en la ciudad de Chitré, en la provincia de Herrera, mientras se realizaban las reparaciones en la unidad de Soná.
El Consorcio DaVita-Sintec, responsable del contrato de hemodiálisis de la CSS, culminó los trabajos en esa instalación, por lo que los pacientes del tercer turno regresan a Soná en su horario habitual.
Desde este martes 13 la entidad informó que la unidad atenderá a todos sus pacientes en horario especial, como parte del plan de contingencia.
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La medida responde a las evaluaciones realizadas por Trabajo Social y los equipos clínicos de Medicina y Enfermería, que identificaron pacientes con viviendas afectadas y dificultades de traslado.
Se informó que la reorganización de los turnos busca garantizar que todos reciban sus terapias completas y evitar la pérdida de sesiones que pueda generar complicaciones de salud.
Datos publicados por el Ministerio de Salud, la CSS y diversas investigaciones académicas muestran que entre 2024 y 2026 se produjo un aumento sostenido en el número de pacientes que requieren diálisis, estimado entre un 3,9% y un 4,5% anual.
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Al mismo tiempo, se consolidan patrones preocupantes como la expansión de una forma no tradicional de enfermedad renal, vinculada al trabajo físico intenso y a la exposición al calor en las provincias centrales del país.
Esta presión creciente sobre el sistema se refleja en cifras como las más de 3.000 personas que reciben tratamiento de diálisis en el sector público, los cerca de 2.366 pacientes en hemodiálisis y 491 en diálisis peritoneal registrados por la CSS en 2026.
A esto se le suma las más de 81.400 sesiones de hemodiálisis realizadas solo entre enero y agosto de ese año en el Complejo Hospitalario Dr. Arnulfo Arias Madrid, la mayor unidad de hemodiálisis del país.
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