Una barbería móvil con aire acondicionado se convirtió en un refugio temporal para recién nacidos en la ciudad de Chitré, provincia de Herrera, después del terremoto de magnitud 7.5 que sacudió Panamá el viernes 9 de octubre.
Ante la evacuación del Hospital Dr. Cecilio A. Castillero, médicos y enfermeras trasladaron equipos y pacientes a espacios exteriores, donde debieron continuar la atención bajo el calor.
PUBLICIDAD
El propietario de la unidad, identificado en redes sociales como @boss__barberr, ofreció el vehículo para proteger a los bebés mientras persistían las réplicas.
La escena en Chitré refleja las condiciones extraordinarias en las que el personal médico ha tenido que trabajar desde el terremoto, ocurrido a las 12:56 de la tarde.
En distintos hospitales de las provincias centrales, los estacionamientos y las carpas se transformaron en espacios provisionales de atención, ante la necesidad de mantener los servicios sin exponer a pacientes y trabajadores a posibles riesgos dentro de las edificaciones. También se reportaron partos atendidos en áreas improvisadas, mientras continuaban las inspecciones.
PUBLICIDAD
El Ministerio de Salud (Minsa) confirmó que cuatro hospitales mantienen la atención de pacientes en carpas habilitadas en sus áreas exteriores, mientras continúan las evaluaciones de seguridad.
En el Hospital de Ocú, provincia de Herrera, los servicios fueron trasladados al Minsa-Capsi del distrito como medida preventiva. El Gobierno ha contabilizado 21 instalaciones sanitarias afectadas por el terremoto, aunque las autoridades mantienen las inspecciones para determinar el alcance de los daños y las condiciones de funcionamiento de cada establecimiento.
Durante un recorrido por Coclé, Herrera, Veraguas y Los Santos, el ministro de Salud, Fernando Boyd Galindo, constató las afectaciones y coordinó medidas para mantener los servicios médicos. El funcionario anunció que se están trasladando hospitales modulares desde otras regiones para reforzar la capacidad de atención.
PUBLICIDAD
Las unidades temporales permitirán recibir pacientes mientras se completan los inventarios de necesidades, se evalúan las estructuras y se determina qué áreas pueden volver a utilizarse.
En Penonomé, provincia de Coclé, el Hospital Aquilino Tejeira presenta afectaciones leves y permanece a la espera del informe técnico de evaluación, según el Minsa. Durante la emergencia, decenas de pacientes recibieron atención en espacios exteriores mientras se reorganizaban los servicios.
En Herrera, el Hospital Dr. Cecilio A. Castillero continúa pendiente de evaluación, una situación que obligó al personal sanitario a adaptar las áreas disponibles para atender a personas evacuadas, entre ellas madres y recién nacidos.
PUBLICIDAD
La situación es especialmente delicada en Tonosí, distrito cercano al epicentro del terremoto, donde el hospital rural presenta afectaciones estructurales que comprometen el funcionamiento de sus instalaciones.
Durante su visita, Boyd Galindo anunció la construcción de un nuevo centro hospitalario con una inversión estimada de $30 millones y un plazo proyectado de ejecución de 18 meses. El ministro explicó que se trabaja en la formalización del contrato, que deberá remitirse a la Contraloría General de la República para su refrendo antes de emitir la orden de proceder.
En la provincia de Los Santos, el Hospital Regional Joaquín Pablo Franco Sayas, ubicado en Las Tablas, registra afectaciones leves y permanece pendiente de evaluación. El establecimiento figura entre los centros que requieren seguimiento técnico después del movimiento sísmico.
PUBLICIDAD
Mientras tanto, las autoridades sanitarias mantienen medidas de contingencia para garantizar la continuidad de los servicios, especialmente en áreas de urgencias y atención de pacientes que no pueden esperar a que concluyan las inspecciones.
En Veraguas, el Hospital Luis “Chicho” Fábrega, ubicado en Santiago, atendió pacientes en módulos y pasillos mientras se evaluaban sus instalaciones. Posteriormente, la Universidad Tecnológica de Panamá certificó que las estructuras del centro hospitalario son seguras, por lo que el Minsa anunció que se procederá al restablecimiento normal de los servicios dentro del edificio.
La decisión permitirá retirar progresivamente las medidas provisionales utilizadas durante las primeras horas de la emergencia.
La respuesta sanitaria también incluye el despliegue de 203 funcionarios del Ministerio de Salud para atender las necesidades provocadas por el terremoto, coordinar recursos y reforzar la atención en las regiones afectadas.
PUBLICIDAD
El ministro Boyd Galindo explicó que la institución realiza un inventario de equipos, suministros e infraestructura necesaria para sostener los servicios, mientras se determina qué establecimientos requieren reparaciones, instalaciones temporales o intervenciones de mayor alcance.
El Gobierno de Panamá también habilitó centros de acopio para canalizar donaciones hacia las comunidades que sufrieron daños en viviendas e instalaciones públicas. Entre los artículos más necesarios figuran agua embotellada, alimentos no perecederos, fórmulas infantiles, pañales, productos de higiene, colchonetas y frazadas.
La asistencia resulta especialmente importante para las familias con niños pequeños y personas que necesitan atención médica continua, en momentos en que numerosas comunidades todavía enfrentan dificultades de acceso y servicios básicos.
PUBLICIDAD
Más allá de los daños materiales, la emergencia ha dejado imágenes de médicos, enfermeras y ciudadanos buscando soluciones para proteger a los pacientes, incluso mediante espacios tan inesperados como una barbería móvil.
El Ministerio de Salud informó que no se habían reportado fallecimientos a nivel nacional como consecuencia del terremoto, mientras continuaban las evaluaciones de infraestructura y las acciones para restablecer los servicios en condiciones seguras.
PUBLICIDAD