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Dos hermanos fueron acribillados en una aparente lucha entre bandas delictivas en Santa Marta, Panamá

Sicarios los ubicaron en la parte trasera de su vivienda y les dispararon en repetidas ocasiones, según narraron los vecinos

Varios agentes de la Policía Nacional de Panamá resguardan el área donde yacen dos cadáveres cubiertos por sábanas blancas en una zona residencial. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Dos hermanos con un largo prontuario policial, según las autoridades, murieron acribillados este miércoles en el sector 1 de Santa Marta, distrito de San Miguelito, en un hecho que las investigaciones judiciales vinculan con la disputa por el control territorial de una estructura criminal que quedó descabezada.

Gabriel Vanegas Bermudes, de 38 años, y José Luis Bermudes, de 49, cayeron baleados pasadas las 9:30 de la mañana. Los sicarios los ubicaron en la parte trasera de su vivienda, junto a la vereda que bordea una parrillada y les dispararon en repetidas ocasiones.

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Vecinos del sector se acercaron a auxiliarlos mientras los atacantes huían del lugar. Los hermanos fueron trasladados con heridas graves hasta el cuarto de urgencias del Policentro de Salud de San Isidro, donde el personal médico certificó la muerte de ambos.

La investigación preliminar, según el diario Critica, apunta a un montaje orquestado por un sujeto identificado como alias “Angelito”.

Según testigos, el hombre llegó esa misma mañana a la casa de las víctimas y compartió con ellos un momento de conversación y cigarrillos.

Tres agentes de la Policía Nacional de Panamá resguardan una zona acordonada con cinta amarilla de seguridad en un callejón urbano. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En un momento de la charla, “Angelito” anunció que saldría y regresaría más tarde. Cuando volvió no llegó solo, lo hizo en compañía de un cómplice armado, y ambos sorprendieron a los Bermudes en la parte posterior de la vivienda antes de dispararles.

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La reunión que terminó en tragedia no era casual, afirma el diario. Los hermanos tenían previsto encontrarse ese día con “Angelito” y otros conocidos, pero la cita nunca se concretó porque derivó en la emboscada.

El doble crimen ocurre en un contexto de disputa interna dentro de un grupo delictivo que opera en la zona. A principios de septiembre, las autoridades capturaron a los dos cabecillas de la organización en el distrito de San Miguelito, lo que dejó un vacío de poder.

Desde entonces, mandos medios de la estructura pelean entre sí por ocupar el espacio que quedó sin mando. Esa pugna interna es, según la hipótesis que manejan los investigadores, el motivo detrás del ataque contra los hermanos.

Las autoridades sospechan además que el doble homicidio está conectado con otro ataque armado ocurrido apenas tres días antes en el mismo sector. Ambos episodios formarían parte de la misma disputa territorial que atraviesa la zona desde la captura de los líderes criminales.

Un sicario encapuchado permanece en las sombras mientras una mujer embarazada conversa con dos jóvenes bajo la luz de un farol en una calle urbana. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El domingo 20 de septiembre, Heidy Nayeliz Rosario, de 24 años, murió baleada en una vereda del sector 1, en el corregimiento de Belisario Frías, San Miguelito. La joven conversaba con otras personas cuando varios sujetos llegaron al lugar y abrieron fuego de manera indiscriminada.

El ataque dejó, además de la víctima fatal, a otras personas heridas que también requirieron atención médica. Rosario fue trasladada primero al Hospital San Miguel Arcángel y luego remitida a la Ciudad de la Salud, donde murió a las 11:55 de la noche.

La joven estaba embarazada al momento del ataque. Cuatro días antes había compartido en TikTok una fotografía con una mano sobre su vientre, acompañada del mensaje “Viviendo la mejor etapa de mi vida. Familia de 5” y de la canción Alma, de la artista Brisaa.

Gabriel Vanegas Bermudes, de acuerdo con el medio impreso, acumulaba un historial policial que se extiende del año 2020 al 2025. Su ficha incluye el decomiso de un arma de fuego ilegal, una condición de víctima de lesiones con arma de fuego, una retención durante un allanamiento y señalamientos por microtráfico.

El registro delictivo de su hermano José Luis es más extenso y se remonta a 2014, cuando resultó herido por primera vez. Posteriormente fue retenido en un allanamiento en Santa Marta, fichado por violencia doméstica, baleado en al menos dos ocasiones más y señalado tanto por herir a otra persona a tiros como por porte ilegal de arma de fuego.

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