Sería imprescindible que la política argentina revierta el sujeto del esfuerzo. Eso no pasará. La inocencia fiscal es solo para algunos, aunque estos hayan perdido la inocencia hace rato. El triste espectáculo público de la defensa de la inmoralidad irrita, pero solo a una parte de la sociedad.
Milei ganó por ser el límite que la sociedad eligió para con el kirchnerismo, no por creer que es el Santo de la Espada Siglo XXI, por eso habla de su gobierno como el de la moral y la ética. Lo que no aclara es cuál es su decálogo, mientras el que exhibe dista del que se conoce y se respeta mundialmente: no robar, no mentir y los etcéteras.
El Presidente planteó que todo evasor es un héroe. Ahí encuentra terreno fértil, porque buena parte de la sociedad viene aceptando las corrupciones.
Debemos para ello retrotraernos a los últimos 40 años y observar cómo la democracia, que trajo aires puros de libertad y esperanza, también cobijó la corrupción política. La sociedad argentina la fue evaluando como buena y aceptable o mala y rechazable dependiendo del sector político de turno. Así, se fueron sucediendo los Menem, los Kirchner, los Macri, los Fernández y hoy los Milei.
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Quizás la pregunta a realizar es: ¿por qué la sociedad argentina se volvió permeable a la corrupción? ¿Por qué se naturalizó en la política? Aquel “roban, pero hacen” se convirtió en un presente continuo en su práctica y su tolerancia.
Hay una disociación entre la política y sus representados. Es más, pareciera que la política no representa ya a la sociedad. En este sentido, le decía Hugo Quiroga, gran observador de la realidad, a Infobae: “En el fenómeno del Indio Solari, además de toda su valía y toda mi admiración hacia él, hay algo que lo excede, y es esa sociedad herida y lastimada que los políticos no representan”.
La Argentina de hoy merece, dentro de la nueva agenda, incluir un plan de contingencia y urgencia para los sectores que no se benefician con la economía de la montaña, acordar sobre la verdad. Tan bajo hemos caído, que la reconstrucción incluye lo esencial: qué es la verdad. La bancarrota moral es más grave que cualquier inflación a la baja o en alza.
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El Mundial abre una gran esperanza para la geografía de Messi y Scaloni en una Argentina futbolera. La política, y especialmente Adorni y el Gobierno, también tienen la ilusión de que el fútbol se lleve puesto este mal momento.
Veamos la economía. Esta sigue con una flaca performance promedio e inaugurando lo que se denomina “evolución K”, la patita para arriba de la letra representa la minería, el agro, la energía; y la patita para abajo, todo lo demás. Se evidencia cada vez más el antagonismo de ambas velocidades. El sector de la montaña más el agro son las actividades que más crecen, pero con poca tributación interna y escasa absorción de empleo. Es decir, a los conurbanos con sed de trabajo no los alcanza.
Esta nueva economía anticipa ingresos recurrentes de divisas y un tipo de cambio retrasado. Esto último desequilibra a los hoy sectores menos competitivos con dificultades para comprar insumos y sin ayuda del mercado interno. Se ven afectados por costo, demanda y competencia. Algunos economistas proyectan para el 2027 un crecimiento de entre un 3% y un 4%. La pregunta, ante este panorama, es qué pasa con las provincias.
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Aquí también hay cuanto menos tres realidades. Las que disfrutan del sector de la montaña, y al resto podemos dividirlas en dos. Las que pueden invertir y las que no.
Santa fe es una provincia que invierte y tiene el año que viene con qué responder en cuanto a su funcionamiento. Con respecto a las obras que viene realizando, cuenta con financiamiento externo, habrá que ver qué sucede el 2027. A propósito, el viernes pasado estuvo en la región Mauricio Macri. Es prematuro hablar de una tercera vía. Hay 10 gobernadores no peronistas que ven en él un republicanismo pro mercado y creen que es una figura que aglutina. En Santa Fe lo comparan con Felipe Michlig , el senador que con éxito logró tejer la unidad de más de 10 partidos en UNIDOS.
Volviendo a Macri, aún ese espacio no tiene candidato para 2027. Los gobernadores miran más el 2031 y creen que, de ultima, en un balotaje, lo que este sector obtenga en votos no le vendrá mal a Milei. Maximiliano Pullaro no se distrae ni una coma de su provincia y teje para adentro y para afuera. Esta semana inauguró un sueño del intendente peronista de Funes Roly Santacroce: el hospital Eva Perón. De alguna manera, no deja de alentarlo en su carrera a gobernador (esto fue por la tarde. Increíble, lo propio hizo el ex gobernador Perotti, quien pasó por la mañana y también lo instó a ese desafío).
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Por ultimo, Santa Fe está por tratar su ley electoral. Según pudo saber Infobae, en UNIDOS hay mucho diálogo y en lo estructural habría consenso. Las PASO están aseguradas. Faltan detalles no menores como el piso, o sea el porcentaje al que los partidos deben arribar. El PJ definiría su postura ante esto la semana próxima.