Los aniversarios sirven para muchas cosas, son fechas precisas que nos recuerdan a alguien o algo que ocurrió. En este caso, cada uno pasará el día en que se cumple un año de la partida del papa Francisco de diferente manera. En mi caso personal, extraño su presencia mediática, su palabra cercana y algunas veces tener la enorme gracia de visitarlo y hablar por teléfono.
A los argentinos las ausencias nos hacen valorar a los que se fueron. A veces esta valoración llega tarde, pero creo que lo importante es que llegue.
El primer gran acto de recordación de Francisco será muy original. La Fundación Miserando ha sido la encargada de gestionar al Padre Guilherme, un sacerdote portugués que es párroco, capellán castrense y que decidió adentrarse en el estudio de la música electrónica y la producción de videos como un modo de acercarse a los jóvenes.
El miércoles pasado, nuestro Arzobispo lo invitó a almorzar para recibirlo en la curia en la que tantos años trabajó Jorge Bergoglio. Participamos un grupo de sacerdotes que trabajamos con jóvenes, Monseñor Alejandro Pardo y miembros del equipo organizador. Pudimos ver algunos avances de las espectaculares producciones de videos sobre el papa Francisco que acompañarán el evento musical.
El escenario estará en la Pirámide de Mayo, mirando hacia las diagonales, donde también habrá pantallas gigantes. Es de destacar que el equipamiento y toda la preparación del evento serán el homenaje de la Ciudad, a través de la organización del Gobierno de CABA, a su ciudadano más ilustre.
Sin duda, Francisco amó profundamente a la Ciudad de Buenos Aires. Que el homenaje sea en la Plaza de Mayo -escenario de nuestra historia- es verdaderamente significativo, un evento que busca dejar algo de la alegría propia del Evangelio.
Generar un encuentro que, como a él le gustaba decir, sea de una Iglesia para todos, todos, todos. Se espera una multitud este sábado a las 20.