La consolidación de la geopolítica como principal riesgo global

El uso de aranceles, sanciones, subsidios y controles tecnológicos con fines geopolíticos se consolida como el principal riesgo global de corto plazo, según el WEF. En contraste, América Latina —al margen de las guerras comerciales— enfrenta riesgos estructurales propios, vinculados a la fragilidad económica, la debilidad estatal y la inseguridad

Los líderes mundiales se preparan para la reunión anual en Davos bajo el lema “Un espíritu de diálogo (EFE/EPA/LAURENT GILLIERON)

La presentación del Informe de Riesgos Globales 2026 del Foro Económico Mundial (WEF, por su sigla en inglés) refleja la consolidación de los riesgos geopolíticos a nivel mundial. Mientras los líderes mundiales se preparan para la reunión anual en Davos bajo el lema “Un espíritu de diálogo”, los datos recogidos por la Encuesta de Percepción de Riesgos Globales —cuyo capítulo local ha sido elaborado nuevamente por IAE Business School— nos devuelven una imagen del mundo mucho menos conciliadora y profundamente fragmentada.

Distintas conclusiones pueden obtenerse de este reporte que encuesta a más de 1.300 empresarios en 116 países. La principal de ellas es que la confrontación geoeconómica emerge como el principal riesgo global para este año, subiendo ocho posiciones en las perspectivas de corto plazo. Asimismo, la percepción general de incertidumbre ha aumentado. Las opiniones de los líderes y especialistas consultados reflejan una profunda inquietud. El 50% anticipa un panorama turbulento o tormentoso durante los próximos dos años —cifra que representa un incremento de 14 puntos con respecto al año previo—. Un 40% adicional prevé, como mínimo, un escenario de inestabilidad, mientras que únicamente el 9% espera estabilidad y solo el 1% pronostica calma.

El panorama global: geoeconomía, la nueva arma de guerra

Si en años anteriores la crisis climática dominaba la agenda inmediata, el año 2026 consolida un claro cambio de percepción. La confrontación geoeconómica ha escalado posiciones hasta convertirse en el riesgo número uno para este año. Las potencias utilizan herramientas económicas —aranceles, sanciones, controles tecnológicos y subsidios— no para competir en el mercado, sino para alcanzar objetivos estratégicos de seguridad nacional, transformando el comercio en un arma más del arsenal geopolítico.

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Este clima de tensión ha provocado un efecto cascada en otras áreas críticas, marcando el resurgimiento de los riesgos económicos tradicionales. La posibilidad de una recesión y la persistencia de la inflación han ganado protagonismo, escalando ocho posiciones respecto al año anterior, lo que configura un escenario donde la ansiedad por los precios y el crecimiento convive con los temores disruptivos de la inteligencia artificial y la desinformación.

Quizás el dato más alarmante de esta reconfiguración es la paradoja ambiental: ante la urgencia de las guerras comerciales y los conflictos armados, los riesgos climáticos han sido relegados en la agenda de corto plazo. Sin embargo, en el horizonte de diez años, el clima extremo y la pérdida de biodiversidad siguen siendo las amenazas existenciales más graves. Al igual que en otras ediciones, se observa mayor preponderancia de los riesgos ambientales en el largo plazo mientras que las preocupaciones de corto plazo responden a dinámicas coyunturales mucho más volátiles.

La percepción del riesgo en América Latina y en Argentina

El Informe de Riesgos Globales 2026 del WEF expone una marcada disonancia entre la agenda global y la realidad latinoamericana: mientras el mundo desarrollado y las grandes potencias priorizan la confrontación geoeconómica, América Latina se muestra desacoplada de las preocupaciones globales para centrarse en dificultades fundamentales propias. La región se percibe como un bloque vulnerable donde el riesgo no proviene mayoritariamente de guerras externas, sino de la fragilidad interna, priorizando la desaceleración económica, la ineficacia estatal y, en gran parte del territorio, la inseguridad física; es decir, mientras el mundo gestiona la disputa por el poder futuro, Latinoamérica sigue luchando por resolver las deudas estructurales de su pasado.

Si posamos la lupa sobre nuestro país, nos encontramos con la percepción del riesgo de los empresarios locales. La evolución de los riesgos en Argentina revela un desplazamiento desde la urgencia inflacionaria hacia preocupaciones más estructurales: si en 2023 y 2024 la agenda estaba marcada por la inestabilidad financiera, con la inflación y la deuda como amenazas principales, los datos más recientes evidencian que el éxito relativo en la estabilización monetaria ha dado lugar a riesgos asociados a la economía real. Actualmente, la recesión y, sobre todo, la insuficiencia de servicios públicos han desplazado a la dinámica de precios del centro de la escena, señalando que el país ha dejado de temer a la inestabilidad financiera para enfrentarse a desafíos más profundos vinculados a la fractura de su tejido social y la viabilidad de su infraestructura básica.

Responder ante estos escenarios

Desde un punto de vista de gestión, el Informe de Riesgos Globales 2026 del WEF es un gran aporte para ayudarnos a identificar posibles amenazas con potencial impacto en la realidad de las empresas y la sociedad. Sin embargo, constituye únicamente un primer paso. Es necesario comprender cómo estos riesgos impactan los distintos modelos de negocios, identificar las conexiones entre los mismos y los distintos stakeholders de cada empresa, como por ejemplo, clientes, proveedores, socios comerciales o reguladores. Una vez que dichas conexiones han sido correctamente precisadas, es momento de analizar su criticidad para poder priorizarlas y responder de manera proactiva a las mismas.

En síntesis, reportes como el WEF 2026 son de un gran valor para las organizaciones estas son capaces de incorporarlos como un valioso input para la gestión proactiva de los riesgos que les permita anticipar estos escenarios, prepararse debidamente y potenciar su resiliencia estratégica.

El autor es profesor de Gestión del Riesgo en IAE Business School

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