¿Qué cambios le aguardan a la Argentina 2026?

El presidente Javier Milei promueve un cambio cultural en el gobierno, mientras enfrenta críticas por propuestas que desafían valores constitucionales y éticos

Doce millones de argentinos no votaron en 2025, en un contexto de cambio generacional y alejamiento de la sociedad de los partidos políticos

La finalización del año 2025 trae consigo la previsibilidad por primera vez en la actual gestión de gobierno, de un presupuesto. Pero con él, la depreciación del sistema educativo que aleja a los actuales educandos de todo futuro. La educación es un norte que no debiera nunca abandonarse en su proyección e inserción (con las nuevas formas que debe tener adaptadas a este hoy), especialmente en los sectores más vulnerables con gratuidad y calidad. único reaseguro de despegue y –aunque no guste–, de ascenso social.

Si esto es grave, la eliminación presupuestaria del sistema científico argentino es gravísimo. Solo continuarán las investigaciones que cuenten con apoyo económico externo. El Presupuesto determina un 0,7 % para Ciencia y Técnica, comparando Israel destina 5%, EEUU 3,5%.

Los Presupuestos siempre marcan el hacia dónde va un país. A propósito del Congreso, es un “Parlamento a la Argentina” acostumbrado al canje. Milei lo hace funcionar a través del canje.

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El siglo XX consolidó a la educación, la ciencia y los partidos políticos. Sobre estos últimos, el desguace en el siglo 21 es absoluto. Se está viviendo el no lugar de los partidos políticos, es lo peor que le puede pasar a la democracia. Volviendo al siglo anterior, en su anverso se destacan los sucesivos golpes militares que interrumpieron e imposibilitaron un despegue definitivo para esta joven nación. Algunos como el Dr. Carlos Leyba, sostienen que el intento de instaurar una revolución socialista -encabezada por jóvenes que provenían, muchos de ellos, de la derecha católica-, sin justificativos en un país que fue iniciador del Estado de Bienestar en el mundo, fue el principio de una decadencia que nos comprende y arrastra hasta hoy.

El fin de ese siglo fue inspirador porque se recuperó la democracia. Se reforzó además con aquel Juicio –también pionero en el mundo–, de enjuiciamiento a las Juntas Militares que gobernaron a partir del último Golpe Militar de 1976, de la mano del histórico trabajo de la CONADEP.

El desguace de los partidos políticos arrastra y engrosa una pobreza que se ha vuelto estructural. Cuando la pobreza engorda, la sociedad y sus instituciones fallan. La corrupción fue y es, el motivo central de una decadencia que no es superada. El avance de la corrupción, es tan grande que temo concluir en que, se ha naturalizado. No conmueve. La Justicia y su pasividad y/o mora para juzgar los hechos de corrupción del Poder, contribuyen a esta degradación. Sin una Justicia que actúe con independencia de los poderes de turno, no hay democracia que subsista al permeo permanente de la corrupción.

La política es cosa muy seria y tiene reglas, y debe contener preparación e idoneidad y no farandulizarse, dado que, cuando ocurre esto último los actores –se ve mucho en el actual Parlamento– votan y/o cambian de traje político dado que ignoran lo que representan. Si esto no es así ¿cómo radicales y peronistas pudieron votar la semana pasada un presupuesto que desfinancia, ahoga, y pone en situación de nocaut a la educación y la ciencia argentina? Solo se justifica si no saben ideológicamente lo que representan. Las argumentaciones que brindaron fueron tan pobres como sus pobrezas intelectuales.

Argentina tiene con qué erradicar planes y subsidios. Pero para ello debe tener políticas que vayan en ese camino. ¿Habrá alguna posibilidad que aparezcan en este 2026?

Otro tema clave tiene que ver con lo ambiental. La Dra. Graciela Camaño envió a los legisladores una carta contundente con datos exactos a propósito de la Reforma a la ley 26639 sobre el retroceso en este tema. Escribió: “Están decidiendo si Argentina consolida una política de protección o no, de sus reservas de agua”. Alegó: “En materia ambiental los errores legislativos no se corrigen con discursos. Se observan cuando con el tiempo el agua falta.”. Finalizó: “Los glaciares no pueden defenderse en Comisión ni presentar observaciones, la Constitución Nacional, la Ciencia y la Corte Suprema ya hablaron. Ignorarlo es una irresponsabilidad histórica”. Esta Ley quedó en Comisión. Será tratada en febrero. Sus reformas hablan del retroceso en los estándares de protección ambiental vigentes, afectando los presupuestos mínimos.

En este 2025, 12 millones de personas no fueron a votar. Y al decir del Dr. Carlos Germano “hay una mutación de la sociedad argentina, donde casi la mitad del padrón tiene menos de 40 años. Hay nuevas inquietudes, ideas y expectativas; y las estructuras de los partidos políticos tienen más que ver con el siglo 20 que con el actual”.

Decía esta cronista que el presidente Milei puede soñar con el 2027. La oposición decidida a estar ausente sin aviso, está ocupada en la banalidad de sus intereses personales. La sociedad argentina viene perdonando, sin mirar, los robos de los unos y los otros, cada vez más ostensibles, visibles, naturalizados.

El Presidente Milei obsesionado con el cambio cultural regaló al gabinete el decálogo de su propuesta, a través del libro “Defendiendo lo indefendible” de Walter Block. Ignoro si las altas temperaturas de este incipiente y tórrido verano influyeron para que las voces más importantes de la sociedad aún, no se hayan expresado al respecto.

Muchos han tomado esta actitud del Presidente como un acto que tiene que ver con alimentar la interna de su partido, y no con concretar lo expresado por el autor, quien exalta a proxenetas, narcos, la venta de niños, de órganos, trabajo infantil, el individualismo a ultranza. Sus axiomas no resisten el menor análisis, van contra los valores humanos, morales que protege nuestra Constitución Nacional.

No vaya a ser que ocupados en lo urgente, perdamos de vista lo importante.

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