Israel, ¿es siempre culpable? ¿Aun cuando matan a sus niños?

El editorial de Ernesto Tenembaum sobre el conflicto de Gaza

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El editorial de Ernesto Tenembaum

Israel, ¿es siempre culpable? ¿Aun cuando matan a sus niños?”.

En la mañana de hoy, el columnista de Infobae, hizo una extensa editorial en su programa ¿Y ahora quién podrá ayudarnos?, por Radio con Vos, sobre el conflicto de Medio Oriente, donde mezcló su opinión con muchos datos históricos. Aquí, los principales párrafos –y el video- de una intervención que permite incorporar datos centrales para entender lo que pasa.

“Ustedes saben, porque nunca lo he ocultado y se desprende de mi apellido, que soy judío. No solamente soy judío, sino que tengo muchos amigos y algunos familiares que viven en Israel. Con lo cual, en este conflicto el corazón me ubica más cerca de Israel que, por supuesto, de Hamas o que de una mirada más propalestina. Creo, al mismo tiempo, que soy suficientemente abarcativo y honesto intelectualmente para darme cuenta que hay mucha gente que sufre y no todos los que sufren están del mismo lado de la frontera”.

“Una anécdota refleja hasta qué punto llega mi relación con Israel. Hace cierto tiempo integro un gupo de WhatApp donde están mis hermanas y la mayoría de mis primos por vía materna. No suelo prestarle atención a los grupos. Pero, ese, en el día de hoy, está muy activo porque el hijo de una prima que vive en Israel escribió:

Les cuento que hace un par de horas Hamas disparó un misil no lejos de casa. Por suerte, Barzel (NdR: la Cúpula de Hierro) desvió el misil israelí. El ruido es muy fuerte. Las chicas que son nenitas asustadas. Pero por suerte, todo bien y sin daño’. O sea, abro mi WhatsApp y hay un sobrino diciendo: ‘En este momento voló un misil hacia mi casa, otro misil lo interceptaron, hubo una gran explosión y mis chicas tienen miedo’”.

“Esta introducción la hago como un gesto de honestidad intelectual, como diciendo: ‘Ojo, les cuento quién va a hablar’. Aún así, creo que lo que voy a decir está fundamentado. Y creo que va a aportar algunos elementos a mucha gente que está mirando diciendo: ‘Che, ¿qué es lo que pasa ahí?’”.

“Hoy sale en la prensa israelí una declaración de muchos intelectuales de izquierda, algunos de ellos árabes, expresando su consternación y su perplejidad porque ven que mucha gente de la izquierda mundial, con los que se sienten identificados, no repudia lo que pasó en en el sur de Israel, es decir, los asesinatos de bebés delante de sus padres, que de eso estamos hablando, y de mil personas en diez horas, o sea, 100 muertos por hora. Hay que poder matar 100 personas por hora”.

“Entonces, la izquierda no repudia. O cuando repudia, ubica el repudio en un contexto donde Israel termina siendo culpable. Dice: ‘Esto es horrible. Pero no se olviden de que Israel viene matando palestinos hace mucho tiempo’. Y, a veces, la izquierda hasta festeja. Por ejemplo, hay sectores que han manifestado diciendo: ‘Viva la resistencia palestina’, cuando lo que se llama la resistencia palestina ha hecho esta masacre”.

“En la izquierda latinoamericana, además de Miriam Bregman, hay dos ejemplos muy fuertes de dirigentes que se alinearon inmediatamente con Hamas. Uno es Evo Morales y el otro es Gustavo Petro, el actual presidente de Colombia. Petro ha llamado nazi a Israel en un contexto en el cual mil judíos acaban de ser asesinados. Y él le dice nazi a Israel”.

“Entonces déjenme tratar de agregar algunos datos que son hechos históricos. Es un relato que, en realidad, es un contrarrelato. ¿Por qué? Porque lo que voy a intentar es confrontar la idea de que Israel hace mucho tiempo viene matando chicos palestinos. Esa idea es correcta pero omite tantos elementos que termina siendo una idea muy prejuiciosa, tendenciosa, interesada”.

“Entonces déjeme ir parte por parte. Lo primero que quiero decir es que es muy raro ver que mucha gente opina sobre este conflicto sin conocerlo a fondo. En Medio Oriente, en los últimos años, han pasado cosas mucho más graves que lo de estos días. Por ejemplo, en Siria hubo una guerra donde murieron 500.000 personas. Casi la mitad del pueblo sirio se tuvo que ir de Siria. Hubo bombardeos y asesinatos estremecedores. ¿Quién opinó sobre la guerra en Siria cuando hay muchos más muertos y muchos más exiliados? Casi nadie. ¿Por qué? Porque te dicen: ‘Es muy complejo de entender’. Y es cierto. ¿Quién va a opinar sobre un país que queda tan lejos, que uno no sabe el idioma, que pelean unos contra otros? Y está Hafez Al-Assad, que es un dictador. Pero del otro lado está el Ejército Islámico, y luego están los kurdos, y hay grupos democráticos y potencias que apoyan a unos y a otros. ¿Cómo, entonces, opinar sobre el conflicto en Siria?”.

“Y sin embargo, cuando se trata del conflicto de Medio Oriente, mucha gente opina. Y la conclusión que saca rápidamente es que todo es culpa de Israel, que mata palestinos. Entonces ya me llama la atención eso. Porque el problema es tremendamente complejo, como el de Siria. Reducirlo a que Israel mata a niños palestinos es una cosa muy loca. Ahora, si alguien quiere llegar a la conclusión de que los judíos siempre son los malos y son los culpables cuando asesinan y son los culpables cuando son asesinados, ese relato sirve. Se repite una y otra vez: ‘Israel mata niños palestinos’, con lo cual todo se justifica”.

“No es que estoy diciendo: ‘Che, acá de un lado está el bien y del otro el mal. Si no todo lo contrario: que es complejo y difícil de entender’”.

“Israel se fundó en 1948, después de la Segunda Guerra Mundial. En aquel momento no había un Estado palestino. Era territorio dominado por los ingleses y antes por el Imperio Otomano y antes por los romanos. O sea, nunca hubo ahí un Estado palestino. Pero sí había población árabe y población israelí. Ambos peleaban para para que los ingleses se vayan. Y había un problema ahí porque los árabes decían: ‘Che, hay un montón de judíos que vinieron de Europa y nosotros no queremos que hagan un Estado’. Los judíos decían: ‘Nos echaron de todas partes, nos acaban de matar 6 millones. Déjennos un lugarcito en algún lugar del mundo’”.

“Entonces las Naciones Unidas decidieron, para mí con sabiduría, hacer algo que es muy famoso: La partición de Palestina. La mitad para los árabes, la mitad para los judíos. El día que se van los británicos, siete países árabes atacaron a Israel. El objetivo de los países árabes era echar a los judíos al mar. Así lo decían. Entonces Israel da esa batalla y la gana”.

“En esa pelea que, como toda guerra, es muy cruel, Israel se queda con el 20% del territorio que le correspondía a los palestinos. Los países árabes se quedan con el 80%, entre ellos Gaza. Lo tienen durante 19 años. Hasta 1967 no hubo ningún tipo de Estado palestino. Cada uno se quedó con el cachito que se quedó y los palestinos siguieron siendo los parias, cuando los países árabes podrían haber construido ahí un Estado palestino. Primera oportunidad perdida”.

“Durante esa guerra, se acusa a Israel, y se acusa con documentación que han publicado incluso historiadores israelíes, de haber hecho una limpieza étnica, es decir, de haber aprovechado esa situación para sacar a los palestinos del territorio que en el que vivían. Eso es cierto, eso lo hizo Israel. Hay que decir también que muchos se quedaron. De hecho, hay 2 millones de árabes que viven en Israel y votan y son ciudadanos y tienen derechos y están integrados. Ahora, es cierto que Israel hizo eso, que incluso en algunos libros de historiadores israelíes se califica como limpieza étnica. Al mismo tiempo, los países árabes expulsaban a casi todos los judíos. Un millón después del Holocausto expulsaron. Eran comunidades que estaban hacía 3000 años. Tuvieron que huir y llegaron a Israel. Israel los incorporó a su vida como ciudadanos iguales. A los palestinos no los incorporó nadie a los países árabes. O sea, la inhumanidad que hubo de los países árabes con los palestinos se fue continuando a lo largo del tiempo”.

“En 1967 hubo otra guerra, ‘La Guerra de los Seis Días’. En esa guerra, Israel finalmente tomó los territorios ocupados, llenos de palestinos. Lo que se conoce menos es que, en ese momento, Israel dijo inmediatamente: ‘Devolvemos todo lo que tomamos a cambio del reconocimiento de la existencia del Estado de Israel y el acuerdo de paz’. En ese momento se hizo una cumbre de todos los estados árabes, que se conoció como ‘La Cumbre de los Tres Noes’. No a la paz, no al reconocimiento, no a las negociaciones. O sea que los países árabes deciden que Israel no merece existir. Toda esa guerra se hacía también con la idea de echar a los judíos al mar”.

“Y en el 1973 hubo una tercera guerra: ‘La Guerra del Día del Perdón’. Atacaron de sorpresa y casi logran echar a los judíos al mar porque llegaron cerca de Tel Aviv. Israel en un momento se rearmó, confrontó y llega casi hasta Damasco. Fue la última guerra que se produjo hasta este momento dentro de territorio israelí. Después hubo guerra del Líbano, hubo intifada, rebeliones palestinas, misiles, etcétera”.

“Mientras tanto pasaron muchas cosas. Por ejemplo, después de ‘La Guerra de los Seis Días’ gran parte de los palestinos huyó a Jordania. En Jordania se produjo un episodio terrible que se llamó ‘Septiembre Negro’. El rey de Jordania, reprimió a los palestinos que debieron huir al Líbano matando miles de palestinos. En esa represión hubo más de 3500 muertos palestinos. Entonces, el pueblo palestino es un paria, pero no solamente por culpa de Israel, también de los países árabes. Los ignoran, los persiguen, los reprimen, no les abren sus fronteras”.

“En 1978, Israel llegó a un acuerdo de paz con Egipto en los términos que había planteado después de la guerra de 1967. Entregó todos los territorios a cambio de paz y reconocimiento de su existencia. Luego, acuerdó con Jordania, con Emiratos Arabes, con Marruecos. En el acuerdo de paz, Egipto no aceptó quedarse con Gaza, para evitar el problema palestino”.

“La idea de que entonces el centro de la historia es que Israel que mata niños palestinos, empieza a ser más compleja. Israel mata, pero viene del Holocausto. También recibe guerras en las que matan israelíes. O sea, no solo mata, también muere. Y en el medio aparece un problema de seguridad. ¿Cómo hacemos con estos tipos que además nos tiran misiles todo el tiempo, todo el tiempo?“.

“Ustedes imagínense cómo se vería en la Argentina que desde Uruguay nos tiraran misiles sobre Buenos Aires y todo el tiempo tenés que meterte en refugios. Y suena la sirena. Una vez, dos veces, un mes, dos meses, un año, dos años, tres años y todo el tiempo misiles, misiles, misiles. En algún momento, la población le dice al gobierno: ‘Mirá, no te voto si no me reventás a los uruguayos’. Además, querés negociar, cosa que a veces, no siempre, Israel ha querido hacer. Y del otro lado te dicen: ‘No reconozco tu existencia, lo único que me importa es sacarte de la zona por los medios que sean’”.

“En algún momento se produce una guerra y las guerras son crueles. Y si, además, aquel al que atacás es más poderoso, probablemente mate más gente de la que podés matar vos”.

“Ahora, hay otra historia que se cuenta poco cuando se dice Israel mata palestinos. Y es que Israel fue haciendo la paz con sus vecinos. En todo este tiempo hizo la paz con Egipto, hizo la paz con Jordania... Con Egipto, devolvió el desierto del Sinaí que tenía tres veces el tamaño de su territorio y ahí había descubierto petróleo y devolvió pozos petroleros. Estaba por hacer la paz con Arabia Saudita”.

“Ahí hay un punto neurálgico. Porque alguna gente sostiene que el ataque contra Israel es consecuencia de la agresión israelí contra los palestinos. Y otra sostiene que, al contrario, es consecuencia de que Israel estaba por firmar la paz con Arabia Saudita y los grupos ultras querían sabotear eso”.

“Con lo cual el ataque no buscaría una solución para el problema palestino sino todo lo contrario. De hecho, si realmente a los dirigentes de Hamaas les importaran los palestinos y los niños palestinos, no hubieran hecho lo que hicieron. Cuando atacás de esta manera, sabés que hay una alta probabilidad que te la devuelvan y que mueran chicos palestinos. Con lo cual hay una responsabilidad, como mínimo, compartida en esas muertes. A mí me parece que es bastante evidente que es así”.

“Los palestinos tienen todo el derecho del mundo de decir: ‘Nos están matando todo el tiempo. No solo Israel, muchos otros, pero también los judíos’. Pero de los países árabes echaron un millón de judíos cuando acababa de terminar el Holocausto. Y el mundo, con Israel, con los judíos, fue bastante cruel también”.

“Y en ese contexto, de un mundo sin buenos, mucha gente le pide a Israel que descuide su seguridad. En un mundo de malos, le piden a Israel que sea bueno. En un mundo donde los sirios asesinan, los jordanos asesinan, los iraníes asesinan”.

“Y ese es otro elemento que también es necesario incorporar al análisis: el rol de Irán. Si vos contás como Israel mata a palestinos, pero no contás que hay misiles, no contás que no reconoce la existencia de Israel y no contás que Irán está detrás de estos ataques, estás omitiendo tantas cosas que tu sesgo es evidente. Es evidente que tenés un problema con Israel y por ende con los judíos, porque justamente mi generación es la primera generación de judíos que no fuimos perseguidos. Y eso ocurre justo cuando se crea el Estado del Israel”.

“Entonces, vuelvo atrás. Yo no soy de los que creen que el mal está de un lado y el bien del otro. Creo que si Israel, en la ofensiva que está, arrancando viola los derechos humanos, merece ser denunciado como cualquier país del mundo. Ahora, cuando en una semana donde han matado niños, abuelas pacifistas y han matado a pibes que estaban bailando por la paz en la frontera con Gaza, vos lo que decís es: ‘Che, la culpa de esto la tiene Israel porque mata a niños palestinos’ y no contás la historia completa; me parece que estás jugando un juego, ingenua o deliberadamente. Un juego donde el enemigo son los judíos, es Israel. Y no te conmueve nada que muera un bebé delante de su padre, porque finalmente, en el fondo, te parece que matar israelíes está bien, o que se justifica, como en otra época se decía que matar judíos está bien”.

“Es terrible lo que pasa. Es una guerra. En un territorio donde nadie es bueno y nadie es humano y la crueldad se expresa todo el tiempo. Entonces, si vos enfocás en cada uno de los sectores, Hamas, Israel, Egipto, Jordania, Siria, Irán, Arabia Saudita, vas a ver una crueldad a la que nosotros no estamos, por suerte, acostumbrados. Ojalá todo esto no ocurriera porque es una pesadilla. Que mueran israelíes, es una pesadilla. Que mueran palestinos es una pesadilla”.

“Ahora, lamentablemente, yo no decido eso. Ni yo ni ninguna de las personas buenas que hay del lado palestino y del lado israelí. Es una dinámica donde cada cual tiene argumentos para matar al otro y la verdad es que eso es realmente triste y es desgarrador. Lo que pasa también es que, cuando lo que se cuenta es solamente una parte de la historia y una parte tan sesgada, a mí me duele mucho porque soy judío, porque conozco eso y porque pienso mucho en mis abuelos que sufrieron tanto el Holocausto y creo que hay una pérdida de sensibilidad sobre lo que les pasó y les pasa a los judíos en el mundo. Cada cual tiene derecho, como siempre, a pensar lo que le parezca, pero cada tanto a mí me dan ganas de explicar un poquito más . Y no tiene nada que ver con justificar lo que pasa en Gaza. Simplemente, con la necesidad de dar un un contexto más abarcativo, de manera didáctica, de manera serena. En todo caso es el contexto que yo le doy. Después, otros le darán otros. Y así es la vida, donde vamos discutiendo y tratando de entendernos.