Tan inverosímil como esta creencia, es la manipulación de la información. La desinformación, la falta de controles y de ética están a la orden del día. Tal es así, que cada vez son más los que creen en este disparate “orwelliano” y que afirman que los pajaritos son en realidad drones de altísima tecnología que utilizan los gobiernos para espiarnos.
Los engaños y las teorías de conspiración existen desde tiempos inmemoriales, pero la Inteligencia Artificial la proyecta al infinito, con el propósito de darle credibilidad a una estafa viral o a un candidato político que termina ganando las elecciones por “WhatsApp”. Seguir en redes sociales a usuarios y sus publicaciones de gatitos o tiernas mascotas provoca que recibamos continuamente publicaciones con datos falsos de la misma fuente, sin darnos cuenta. La misma IA que hace posible piel sintética con textura, olor y temperatura humana, con ojos con expresiones humanas y bocas que se articulan ¡para besar! las muñecas robots que dan lugar a la “robosexualidad” y la “prostitución sintética”, también comenzaron a utilizar sistemas de voz sintética con la acentuación que más te seduzca para mantener conversaciones gracias a la inteligencia artificial. La prostitución sintética y los robots sexuales revolucionarán las relaciones, sumado a plataformas del estilo “Metaverso”, en donde todo será posible en el universo digital, pero no vayamos tan lejos. Debemos preguntarnos por qué un menor de 6 años de edad accede libremente y sin control a contenidos eróticos las 24 horas del día. Aun aceptando que la industria de la pornografía y del contacto erótico en formato digital no lucra con el acceso de menores, estos acceden a estas imágenes y las conductas relacionadas con la erotización y la pornografía que son perjudiciales para su edad.
El uso no controlado de plataformas y apps por parte de menores revela que el acceso a las redes más usadas con potentes algoritmos de Inteligencia Artificial; TikTok, Instagram, Facebook, Snapchat y hasta WhatsApp, aumenta la probabilidad de ofrecimiento continuo y permanente de contenido erótico y pornográfico, sitios de chat erótico y de citas sexuales están a un click de distancia en TikTok, de manera iterativa entre un Reguetón o Dragon Ball Z.
En Agosto de este año “Only Fans”, la red social de contenido para adultos con 130 millones de usuarios, estuvo a punto de convertirse en ilegal. La razón: promover la explotación sexual de menores debido a la falta de control de identidades falsas. La compañía facturó USD 3.000 millones desde 2016, se ha convertido en una fuente alternativa de ingresos durante la pandemia. La estética y cultura de muchos influencers y celebridades ha llevado a muchas jóvenes a pensar que vender desnudos por internet es una forma fácil y rápida de generar ingresos.
La estética “PORN” motoriza la necesidad de mostrar el propio cuerpo para ganar atención, y ahora; dinero. Hoy las redes sociales no sexuales, Instagram, Tumblr, Reddit, TikTok, Facebook, Discord o YouTube se han adaptado para propósitos sexuales al permitir selfies y desnudos porno amateur sin etiquetar, generando atajos a la censura sustituyendo las etiquetas seduced o exposed por fandama o daddy.
En Internet, conocer las reglas no alcanza. A veces las reglas no importan y son decorativas, al igual que los controles y la ética. En momentos en los que las fake news, las teorías conspirativas y la manipulación están a la orden del día para dirigir y condicionar nuestras conductas, es necesario reconocer que hemos aceptado vivir expuestos a un sistema de vigilancia permanente, pero con seguridad. Despreocupate, la paloma en tu ventana busca refugio y descanso para continuar el viaje, no escuchar ni grabar tus conversaciones.
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