El precio del euro se desplomó en Colombia y dejó una señal inquietante en el mercado cambiario, así cerró la jornada del 24 abril

La divisa europea retrocedió en una sesión de movimientos moderados, en medio de presiones externas y un entorno global que sigue generando incertidumbre en los mercados

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El Banco Central Europeo limita sus subidas de tasas por la desaceleración económica y las presiones de costos energéticos en Europa - crédito Dado Ruvic/REUTERS
El Banco Central Europeo limita sus subidas de tasas por la desaceleración económica y las presiones de costos energéticos en Europa - crédito Dado Ruvic/REUTERS

El precio del euro en Colombia cerró la jornada del 24 de abril de 2026 en un promedio de $4.157,00, lo que representó una caída de 12,49 frente al día anterior, equivalente a una variación diaria de -0,30%. Durante la sesión, la divisa europea alcanzó un máximo de $4.180,85 y un mínimo de $4.159,01, reflejando una volatilidad moderada en el cruce EUR/COP.

Si bien no se registraron máximos históricos, el alza en su valor responde a una combinación de factores internacionales, como las expectativas sobre la política monetaria en Estados Unidos y la inestabilidad en los mercados globales, junto con elementos locales que influyen en la oferta y demanda de divisas. En las casas de cambio, el euro se cotizó en un rango de $4.360 para la compra y $4.530 para la venta.

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La crisis energética y la inestabilidad en el Estrecho de Ormuz encarecen importaciones europeas, debilitando el euro frente a monedas refugio - crédito Europa Press
La crisis energética y la inestabilidad en el Estrecho de Ormuz encarecen importaciones europeas, debilitando el euro frente a monedas refugio - crédito Europa Press

En relación con la última semana, el euro marca una disminución de 1,58% y en términos interanuales aún mantiene una disminución del 13,38%.

En cuanto a los cambios de este día con respecto a días previos, encadenó dos jornadas sucesivas en dígitos positivos. La volatilidad de esta semana es visiblemente inferior a la cifra lograda para el último año (16,89%), por lo tanto, su cotización está presentando menos variaciones de lo que indica la tendencia general ahora mismo.

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Análisis de mercado

El comportamiento del euro vuelve a ubicarse en el centro del análisis global, no tanto por fortaleza propia sino por el deterioro del entorno económico europeo. La moneda común enfrenta presión ante la persistencia de precios energéticos elevados, una actividad industrial frágil y la expectativa de que el Banco Central Europeo mantenga una postura cautelosa. Si bien el mercado todavía contempla ajustes adicionales de tasas hacia finales de 2026, el margen del BCE es limitado: subir demasiado encarecería aún más el crédito en una región que ya muestra señales de desaceleración. Por eso, el euro se mueve más por percepción de riesgo que por impulso interno sólido.

A esa debilidad se suma un dato estructural relevante: Europa continúa siendo altamente sensible a choques externos de energía y comercio. La inestabilidad en el Estrecho de Ormuz mantiene el petróleo sobre los USD100, encareciendo importaciones estratégicas y elevando costos empresariales. Para economías como Alemania e Italia, intensivas en manufactura, esto reduce competitividad y comprime márgenes. En consecuencia, el euro podría seguir operando con sesgo moderadamente bajista frente a monedas refugio mientras no exista normalización geopolítica.

El peso colombiano se ve beneficiado por altos precios del petróleo, lo que favorece su balanza externa y su resiliencia ante episodios de riesgo - crédito Dado Ruvic/REUTERS
El peso colombiano se ve beneficiado por altos precios del petróleo, lo que favorece su balanza externa y su resiliencia ante episodios de riesgo - crédito Dado Ruvic/REUTERS

En contraste, el peso colombiano presenta una dinámica más interesante. Aunque históricamente es sensible al dólar global y a episodios de aversión al riesgo, en esta coyuntura cuenta con un soporte parcial proveniente del crudo caro, factor que mejora ingresos externos y favorece la balanza petrolera. Eso explica por qué el mercado local muestra mayor resiliencia relativa frente a otras divisas emergentes. Si los precios del petróleo se sostienen, el COP puede amortiguar episodios de volatilidad externa mejor que en ciclos anteriores.

Sin embargo, la fortaleza del peso no depende solo del petróleo. Persisten interrogantes internos sobre déficit fiscal, relación entre Gobierno y Banco de la República, y necesidad de mantener tasas reales atractivas para inversionistas. Mientras esas variables no se despejen, el COP difícilmente entrará en una tendencia lineal de apreciación. Más probable es un comportamiento de rangos: jornadas de recuperación seguidas por correcciones rápidas ante cualquier choque internacional.

Desde el frente estadounidense, el dólar conserva ventaja estratégica. La Reserva Federal no muestra urgencia por recortar tasas y los datos de consumo siguen relativamente firmes. Esa combinación mantiene flujos hacia activos en dólares. Para el euro esto representa una presión directa por diferencial de tasas; para el peso colombiano implica episodios recurrentes de rebote en el USD/COP, incluso cuando los fundamentos locales mejoran.

La estabilidad del dólar, los diferenciales de tasas y los flujos de capital hacia Estados Unidos presionan tanto al euro como al peso colombiano en los mercados financieros - crédito David W Cerny/REUTERS
La estabilidad del dólar, los diferenciales de tasas y los flujos de capital hacia Estados Unidos presionan tanto al euro como al peso colombiano en los mercados financieros - crédito David W Cerny/REUTERS

En términos tácticos, el cruce EUR/COP merece atención especial. Si Europa continúa debilitándose y Colombia sostiene apoyo petrolero, el euro podría perder valor relativo frente al peso más rápido que frente al dólar. Para importadores colombianos desde Europa sería una señal positiva, mientras exportadores con ingresos en euros enfrentarían menor rentabilidad cambiaria.

El escenario base para las próximas semanas apunta a tres fuerzas simultáneas: euro frágil, dólar firme y peso colombiano oscilando entre soporte petrolero y ruido fiscal. En ese tablero, la divisa colombiana podría mantener mejor desempeño relativo que otras monedas regionales, aunque sin escapar por completo a la volatilidad global.