Euro cayó en Colombia pero sigue volátil y se mueve en niveles altos frente al peso, así cerró la jornada del 24 de marzo

La divisa europea cerró con una leve caída, pero mantiene movimientos inestables por factores internacionales como la fortaleza del dólar, la tensión geopolítica y la incertidumbre económica global

La volatilidad del euro fue superior al promedio anual, evidenciando un entorno cambiario más inestable que el habitual - crédito Kai Pfaffenbach/REUTERS

El precio del euro en Colombia cerró la jornada del 24 de marzo de 2026 en un promedio de $4.284,64, lo que representó una caída de 7,64 frente al día anterior, equivalente a una variación diaria de -0,18%. Durante la sesión, la divisa europea alcanzó un máximo de $4.310,43 y un mínimo de $4.286,77, reflejando una volatilidad moderada en el cruce EUR/COP.

Si bien no se registraron máximos históricos, el alza en su valor responde a una combinación de factores internacionales, como las expectativas sobre la política monetaria en Estados Unidos y la inestabilidad en los mercados globales, junto con elementos locales que influyen en la oferta y demanda de divisas. En las casas de cambio, el euro se cotizó en un rango de $4.360 para la compra y $4.530 para la venta.

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La tendencia errática del euro frente al peso colombiano responde a la incertidumbre geopolítica, la situación en la eurozona y el encarecimiento energético - crédito Mohamed Abd El Ghany/REUTERS

Con referencia a la rentabilidad de la última semana, el euro registra una subida 1,95% aunque, por el contrario, en términos interanuales aún mantiene una bajada del 6,87%.

Respecto a días pasados, invirtió la cotización de la jornada previa, en el que obtuvo una disminución del 2,36%, sin poder establecer una tendencia estable. La cifra de la volatilidad fue notoriamente superior a la acumulada en el último año, lo que manifiesta que presenta mayores cambios que la tendencia general del valor.

Análisis de mercado

Los movimientos recientes del euro frente al peso colombiano reflejan un entorno cambiario mucho más inestable de lo habitual, con una volatilidad semanal que supera ampliamente su promedio anual. Este salto en la variabilidad no es un fenómeno aislado, sino la manifestación de un mercado que está reaccionando de forma acelerada a choques externos, particularmente a la incertidumbre geopolítica y al encarecimiento de la energía. En ese contexto, la relación EUR/COP perdió consistencia direccional, alternando caídas sostenidas con rebotes puntuales que dificultan identificar una tendencia clara de corto plazo.

Durante las últimas jornadas, el euro mostró una trayectoria descendente frente al peso colombiano, aunque con episodios intermitentes de recuperación. Este comportamiento errático sugiere que la moneda europea está enfrentando presiones estructurales derivadas del deterioro de las perspectivas económicas en la eurozona, donde los indicadores adelantados, como los PMI, evidencian una desaceleración de la actividad y una caída en la confianza. A pesar de que en la sesión más reciente se observó un repunte del euro, este parece responder más a ajustes técnicos que a un cambio sólido en los fundamentales.

El fortalecimiento global del dólar y la tensión en Medio Oriente generan presión sobre el euro y otorgan resiliencia relativa al peso colombiano - crédito Dado Ruvic/REUTERS

El trasfondo internacional explica buena parte de esta dinámica. La persistente tensión en Medio Oriente elevó los precios del petróleo, lo que introduce un componente inflacionario global que condiciona las decisiones de política monetaria. En este escenario, el euro pierde tracción relativa frente a monedas más respaldadas por flujos defensivos, mientras el peso colombiano encuentra cierto soporte indirecto en el aumento de los precios del crudo, dada la relevancia del sector energético en la balanza externa del país. Esta combinación genera una interacción particular, debilidad del euro por fundamentos propios y resiliencia relativa del peso por factores externos favorables.

A esto se suma el comportamiento del dólar, que continúa actuando como eje central del mercado cambiario global. Su fortalecimiento reciente, impulsado por la búsqueda de refugio y la expectativa de tasas elevadas por más tiempo en Estados Unidos, presionó tanto al euro como a otras monedas desarrolladas. La caída del euro hacia niveles cercanos a 1.158 frente al dólar refleja esta divergencia monetaria, mientras que en Colombia el impacto se traduce en una dinámica más mixta, donde el USD/COP muestra correcciones técnicas tras episodios de alta volatilidad.

El peso colombiano se aprecia tras una depreciación previa, apoyado en factores locales como flujos de capital y ajustes de portafolio, aunque sigue siendo sensible al entorno internacional - crédito Antonio Bronic/REUTERS

En el plano local, el peso colombiano exhibe una capacidad de recuperación relevante, apreciándose tras una depreciación previa significativa. El cierre en niveles cercanos a $3.677 evidencia que, más allá del entorno global adverso, existen factores idiosincráticos, como flujos de capital y ajustes de portafolio, que están amortiguando la presión externa. Sin embargo, esta estabilidad es relativa, ya que la moneda sigue siendo altamente sensible a cambios en el apetito por riesgo y a la evolución de los precios internacionales de las materias primas.

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