
Hace décadas, incluso podría hablarse de siglos, los padres solían asignar el nombre de pila a sus hijos acorde a la festividad de los santos de ese día, incluso entre católicos y ortodoxos aún se conserva la costumbre de felicitar a las personas en el día de su santo. No en vano en las famosas “Mañanitas” hay una estrofa que dice: “Hoy por ser día de tu santo te las cantamos aquí…”.
El onomástico hace alusión día en que se festeja algún santo, aunque es común que mucha gente lo use como sinónimo de cumpleaños, lo cual es erróneo, pues al hablar de él sólo se alude al listado de los nombres del santoral.
Como todos los días del año, hoy también se conmemora a las mujeres y hombres que destacaron por tener conexiones especiales con las divinidades, que hicieron buenas acciones por el prójimo y que tenían una elevada ética y moral, motivos que los llevaron a ser canonizados o beatificados y formar parte del santoral.
Este es el santoral del jueves 26 de febrero
Celebración del día: San Alejandro
Nacido hacia el año 250, Alejandro de Alejandría asumió el liderazgo de la Iglesia alejandrina tras la muerte de Aquilas en el 313. Los datos sobre sus primeros años, aunque escasos, han sido transmitidos por historiadores antiguos como Sócrates, Sozomeno y Teodoreto de Ciro.
Sus contemporáneos lo describieron como un hombre afable, especialmente solícito con los pobres y solidario con quienes buscaban una vida retirada en la oración.
Durante su gestión, favoreció a los anacoretas egipcios, quienes, siguiendo ejemplos como los de San Pablo y San Antonio, se consagraban a la vida solitaria. Reconociendo la virtud de algunos de ellos, los nombró responsables de distintas iglesias. Además, impulsó la construcción de la iglesia de San Teonás, entonces la más grande de Alejandría, y logró mantener la estabilidad eclesiástica en Egipto pese a las disputas litúrgicas y cismas, especialmente los promovidos por el grupo de los melecianos.
Su preocupación por la formación doctrinal quedó patente en su temprana protección y mentoría de Atanasio, entonces un niño, quien posteriormente se convertiría en su sucesor y en uno de los defensores más ardientes de la ortodoxia católica.
Pero la verdadera trascendencia de Alejandro se manifestó a partir del enfrentamiento doctrinal con Arrio, presbítero díscolo que inicialmente había sido readmitido por el propio Alejandro en la comunidad y ordenado sacerdote.
Arrio, sin embargo, comenzó a difundir una teología que negaba la eternidad y la naturaleza divina del Hijo, postulando que solo el Padre es eterno e inmutable y que el Hijo es una criatura subordinada.
Cuando Alejandro comprendió la gravedad de las tesis de Arrio, optó primero por métodos conciliadores, intentando persuadirlo privadamente y amonestarlo con paciencia. Solo recurrió a la sanción formal cuando sus intentos fracasaron: en el año 320 convocó un sínodo en Alejandría, al que asistieron cerca de 100 obispos.
Allí, Arrio expuso públicamente sus ideas y fue condenado por unanimidad, resultando excomulgado junto a sus seguidores. Alejandro y los obispos de Egipto y Libia lanzaron un anatema contra el arrianismo.
La reacción de Arrio no se hizo esperar: abandonó Egipto y buscó apoyo tanto en Palestina como en Nicomedia, donde logró influir sobre figuras como Eusebio de Nicomedia. Sus doctrinas siguieron difundiéndose, lo que obligó a Alejandro a intensificar la defensa de la ortodoxia, mediante cartas y síntesis de la herejía que circularon por el ámbito cristiano.
Los intentos de reconciliación alentados por el emperador Constantino tampoco prosperaron. Osio de Córdoba, consejero de Constantino, entregó cartas a Arrio y Alejandro buscando que ambos renunciaran a sus posiciones por la unidad religiosa. Al constatar la inutilidad del diálogo, Osio y Alejandro coincidieron en la necesidad de un concilio ecuménico para abordar el conflicto doctrinal que amenazaba la cohesión de la Iglesia.
En el primer Concilio de Nicea celebrado en 325, Alejandro asistió pese a su avanzada edad, acompañado de su secretario Atanasio. Fue reconocido ampliamente por los padres conciliares y por el propio Constantino como el primer denunciador del arrianismo y recibió elogios por su resistencia y claridad doctrinal.
El concilio, que congregó a 318 obispos, declaró oficialmente la condena de la doctrina arriana, estableciendo la igualdad y divinidad del Hijo frente al Padre, y sentando un precedente fundamental para la formulación de la fe cristiana.
De vuelta en Alejandría, Alejandro continuó restaurando la comunión eclesial y combatiendo los efectos de la herejía. Los registros más consistentes fijan su muerte en el año 326, probablemente el 26 de febrero. Su nombre fue incluido rápidamente en el martirologio de Oriente, expandiéndose su culto al Occidente a partir del siglo IX.
¿Qué otros santos se conmemoran el 19 de febrero?
Estos son los santos y mártires a los que también se les celebra este jueves 26 de febrero:
- San Andrés de Florencia (s. I)
- Beato Roberto Drury (s. XVII)
- San Víctor, eremita (s. VII)
- San Faustiniano de Bolonia (s. IV)
- Santa Paula Montal Fornés (s. XIX)
Cuántos santos hay en la Iglesia Católica

La iglesia católica y ortodoxa utiliza la canonización para declarar como santo a una persona ya fallecida que durante su vida hizo sacrificios o estuvo relacionada a un evento divino a favor de la iglesia.
Esto implica incluir el nombre de la persona en el canon (lista de santos reconocidos) y se concede el permiso de la iglesia católica de venerarla, reconociendo su poder ante Dios.
Durante el Cristianismo, las personas eran reconocidas como santas sin necesidad de un proceso formal; sin embargo, ello cambió en la Edad Media. En el caso del catolicismo, la Iglesia debe hacer una investigación exhaustiva de la vida de la persona a santificar.
Para la iglesia católica existen cuatro formas de lograr el nombramiento: la vía de las virtudes heroicas; la vía del martirio; la de las causas excepcionales, confirmadas por un culto antiguo y fuentes escritas; y la del ofrecimiento de la vida.
Además, se considera si la persona vivió las virtudes cristianas en un grado heroico o si sufrió martirio a causa de su fe, asimismo, es requisito indispensable que haya hecho al menos dos milagros (o uno en el caso de ser mártir).

El catolicismo en el mundo
El catolicismo es una de las religiones que más se practican en el mundo. Los datos más recientes del Vaticano -particularmente de su Anuario Estadístico Eclesial- señalan que hay más de mil 360 millones de católicos en el orbe.
El continente americano es donde más católicos prevalecen, con casi la mitad de los registrados por el Vaticano, siendo más de una cuarta parte ubicados en Sudamérica.
En los últimos años, el Vaticano ha dado cuenta que la presencia de católicos ha aumentado de forma importante en dos continentes: Asia -particularmente el Medio Oriente- y África.
En contraste, los religiosos en Europa han ido a la baja, mientras que en Oceanía se han mantenido estables.
Últimas Noticias
Ranking de Prime Video en Colombia: estas son las películas más populares del momento
Con el avance de la tecnología y las plataformas de streaming, los amantes del cine pueden disfrutar de tramas y géneros diversos al alcance de un clic

Dólar: cotización de cierre hoy 25 de febrero en Colombia
Se registró una baja en los valores del dólar con respecto a la jornada anterior

Cuba: cotización de cierre del dólar hoy 25 de febrero de USD a CUP
Este es el comportamiento de la divisa estadounidense durante los últimos minutos de la jornada

Valor de cierre del euro en Colombia este 25 de febrero de EUR a COP
Este fue el comportamiento de la divisa europea durante los últimos minutos de la jornada

Valor de cierre del dólar en Panamá este 25 de febrero de USD a PAB
Este fue el comportamiento de la divisa estadounidense durante los últimos minutos de la jornada

