El dólar estadounidense abrió la jornada de este miércoles 18 de febrero de 2026 con un valor promedio de 862,83 pesos chilenos, lo que representa un descenso del 0,3% respecto a los 865,42 pesos registrados en la sesión anterior, según cifras de Dow Jones.
En los últimos siete días, la divisa estadounidense acumuló una subida del 0,5% frente al peso chileno. Sin embargo, en el balance anual, el dólar aún mantiene una caída significativa del 9,27%, reflejando una depreciación sostenida frente a la moneda local durante el último año.
El comportamiento de la cotización pone fin a dos sesiones consecutivas de avances, señalando la dificultad para consolidar una tendencia clara en el corto plazo. La volatilidad semanal se situó notoriamente por debajo del promedio anual, lo que indica una etapa de menor fluctuación en el mercado cambiario chileno.
Según la plataforma especializada XTB, la jornada transcurre sin referencias macroeconómicas locales que orienten el mercado. En este contexto, los factores externos han cobrado un papel predominante en la dinámica cambiaria.
Destaca el repunte del cobre, que avanza cerca de 0,6% y recupera parcialmente las pérdidas anteriores. Este movimiento del principal producto de exportación chileno contribuye a sostener el peso al mejorar los términos de intercambio y las expectativas sobre ingresos por exportaciones.
No obstante, el impacto positivo de éste sobre el peso chileno se ve moderado por la mayor disponibilidad de inventarios a nivel internacional y por la reducción de la liquidez en Asia, asociada a feriados regionales.
El panorama del dólar en Chile para 2026
La moneda chilena proyecta una apreciación moderada frente al dólar hacia 2026, con el tipo de cambio estimado en una banda de entre 820 y 880 pesos por dólar estadounidense, según proyecciones de consenso recabadas por Bloomberg y analistas internacionales. Dicha perspectiva se apoya en el giro político hacia la derecha, que impulsa la confianza empresarial y la inversión privada, dos factores clave para la estabilidad de la moneda local.
Sumado a ello, el valor internacional del cobre, principal exportación chilena, sigue teniendo un peso decisivo en la evolución del tipo de cambio. Bloomberg cita que “una recuperación sostenida de los precios del cobre podría acelerar la apreciación del peso chileno”, mientras que una caída abrupta en las cotizaciones internacionales representaría un riesgo al alza para el valor de la divisa norteamericana frente a la moneda local.
Partiendo del escenario base de 2025, analistas internacionales y bancos de inversión proyectan que el dólar podría cotizar cerca de los 840 pesos al cierre de 2026, siempre que se mantenga la estabilidad política y avance el programa de reformas. Si la entrada de capital extranjero supera las expectativas y el precio del cobre se mantiene alto, el tipo de cambio podría situarse entre 820 y 850 pesos por dólar.
En este contexto financiero, los analistas coinciden en que la volatilidad seguirá presente, aunque la trayectoria central apunta a una apreciación moderada del peso frente al dólar en comparación con los niveles observados en 2024 y 2025.
El recorrido del peso chileno
El peso chileno es la moneda de curso legal de Chile desde 1975, retoma el uso del signo de peso ($) y se encuentra regulado por el Banco Central de Chile, que controla la cantidad de dinero creado.
La moneda chilena se estableció en 1817 tras las independencia del país, pero fue hasta 1851 que se instauró el sistema decimal en el peso chileno, que ahora está constituido en 100 centavos. Conforme ha pasado el tiempo, la moneda ha ido cambiando, pero actualmente se contabiliza en pesos enteros.
A la fecha se pueden encontrar monedas de 5, 10, 50, 100 y 500 pesos, ésta última fue la primera moneda bimetálica producida en el país. En 2009 se intentó hacer monedas de 20 y 200 pesos, pero el proyecto fue repudiado por el Congreso. En tanto, en 2017 se aprobó que se dejaran de emitir las monedas de 1 y 5 pesos.
Asimismo, en octubre de 2018 el Banco Central Chileno anunció que iniciaría el retiro de circulación de las monedas de 100 pesos creadas entre 1981 y el 2000, ello a fin de disminuir su convivencia con las monedas actuales, aunque aún son vigentes.