Dólar pierde terreno en República Dominicana al cierre de este 9 de febrero del 2026: tipo de cambio USD a DOP

La tendencia del dólar frente al peso dominicano refleja una fase de inestabilidad en el mercado cambiario

Guardar
Consulta cuál fue el cierre
Consulta cuál fue el cierre del tipo de cambio hoy en República Dominicana. (EFE)

Una leve variación en la cotización del dólar estadounidense marcó el cierre de este lunes 9 de febrero en la República Dominicana. El valor promedio se situó en 62,40 pesos dominicanos por unidad, según datos de Dow Jones, lo que representó un descenso de 0,61% respecto a la jornada anterior, cuando la divisa se cambiaba por 62,78 pesos.

En la última semana, el dólar acumuló una baja de 0,48%, pero en el balance interanual mantiene un incremento del 7,29%. Esta cifra refleja que la moneda estadounidense ha ganado terreno frente al peso dominicano en los últimos doce meses, a pesar de la reciente corrección.

El cierre de la jornada interrumpió una cadena de dos sesiones consecutivas de alza en la cotización del dólar. El comportamiento de los últimos siete días mostró niveles de volatilidad algo más elevados en comparación con el promedio anual, lo que apunta a una etapa de mayor inestabilidad en el mercado cambiario local.

Perspectivas económicas para 2026 en República Dominicana

La Importancia del dólar estadounidense en el mundo

República Dominicana se prepara para 2026 con un panorama económico y político alentador, según un informe de la firma global UBS Financial Services. El documento destaca una aceleración del crecimiento real del PIB hacia el 4% en dicho año, impulsada por tasas de interés más bajas y un entorno internacional más favorable. Se proyecta que la estabilidad política y las políticas pro-mercado seguirán respaldando el dinamismo económico del país.

Para 2026, UBS anticipa que la reducción de las tasas de interés liberará demanda interna y estimulará la inversión, mientras que un entorno externo más estable favorecerá la recuperación del turismo. El informe considera que un estímulo fiscal focalizado contribuirá a robustecer la actividad económica a lo largo del año.

En materia fiscal, el gobierno dominicano ha adoptado un enfoque activo para contrarrestar el crecimiento moderado. El Congreso aprobó un presupuesto suplementario que eleva el gasto de capital en 0,4% del PIB para 2025, ampliando el déficit global al 3,5% del PIB. Para 2026, el Ministerio de Hacienda apunta a un déficit fiscal global de 3,2% del PIB y un superávit primario de 0,5%.

Entre los factores más influyentes en la evolución del tipo de cambio, destacan las decisiones de política monetaria tanto del Banco Central de la República Dominicana como de la Reserva Federal de Estados Unidos, la demanda interna de dólares vinculada a las importaciones y el comportamiento de la economía local, así como el esperado fortalecimiento global del dólar estadounidense hacia el cierre de 2026, dentro de un escenario de depreciación controlada.

El Banco Central estima que el tipo de cambio alcanzará aproximadamente $66.35 en septiembre de 2026 y cerca de $69.15 un año después, anticipando una tendencia de depreciación contínua.

El análisis destaca que la deuda pública bruta se mantendría estable en torno al 58% del PIB durante los próximos 12 a 18 meses a partir de noviembre del año pasado, siempre que no se produzcan eventos macroeconómicos inesperados.

UBS señala que los sólidos superávits provenientes de exportaciones de servicios y remesas compensarán los déficits de las cuentas de ingresos y comercio de mercancías, proyectando que el déficit por cuenta corriente rondará el 2-2,5% del PIB a finales de 2025 y 2026.

La inversión extranjera directa neta se estima cerca de 3,5%–4,0% del PIB, con el turismo, el comercio, la industria, la energía y el sector inmobiliario como áreas clave. Esta inversión sería suficiente para cubrir la brecha externa, según datos del Banco Central de la República Dominicana citados por UBS Financial Services.

Finalmente, el informe proporcionado por la firma de servicios financieros advierte sobre riesgos relacionados con eventos climáticos adversos y desafíos de gobernabilidad, comunes en mercados emergentes, aunque mantiene una visión optimista respecto a los indicadores económicos del país para 2026.