El euro perdió impulso en Colombia y el mercado advierte que la subida se está agotando, así cerró el 30 de enero

La divisa europea cerró a la baja frente al peso colombiano, en una jornada marcada por menor apetito por riesgo y señales de consolidación tras varias sesiones de avance

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El escenario del euro frente
El escenario del euro frente al peso colombiano anticipa movimientos contenidos y episodios puntuales de volatilidad por factores fiscales y políticos - crédito Kai Pfaffenbach/REUTERS

El precio del euro en Colombia cerró la jornada del 30 de enero de 2026 en un promedio de $4.367,74, lo que representó una caída de 10,89 frente al día anterior, equivalente a una variación diaria de -0,25%. Durante la sesión, la divisa europea alcanzó un máximo de $4.384,64 y un mínimo de $4.344,77 reflejando una volatilidad moderada en el cruce EUR/COP.

Si bien no se registraron máximos históricos, el alza en su valor responde a una combinación de factores internacionales, como las expectativas sobre la política monetaria en Estados Unidos y la inestabilidad en los mercados globales, junto con elementos locales que influyen en la oferta y demanda de divisas. En las casas de cambio, el euro se cotizó en un rango de $4.360 para la compra y $4.530 para la venta.

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La fortaleza relativa del peso
La fortaleza relativa del peso colombiano se basa en un entorno externo favorable y expectativas positivas sobre política monetaria local - crédito Antonio Bronic/REUTERS

Teniendo en cuenta la última semana, el euro acumula un ascenso 0,74%; por el contrario en términos interanuales aún mantiene un descenso del 1,56%.

Analizando este dato con el de días previos, invirtió el dato de la jornada previa, cuando acabó con una bajada del 1,62%, siendo incapaz de consolidar una tendencia. La cifra de la volatilidad fue claramente superior a la acumulada en el último año, presentándose como un activo con mayores variaciones de lo normal.

Análisis de mercado

El comportamiento del euro frente al peso colombiano atraviesa una fase de ajuste y redefinición de tendencias, marcada menos por choques abruptos y más por un reacomodo gradual de expectativas globales. El cruce EUR/COP hoy se mueve en un terreno donde confluyen dos dinámicas que ya no empujan en la misma dirección con la fuerza de semanas anteriores, por un lado, un dólar global que sigue débil pero sin profundizar su corrección, y por otro, un euro que empieza a mostrar señales claras de agotamiento tras su rally reciente.

El punto de partida es un DXY que continúa contenido cerca de mínimos recientes, sin señales convincentes de recuperación estructural. Los intentos de rebote del dólar han sido, hasta ahora, esencialmente técnicos. El mensaje más prudente de la Reserva Federal y algunos avances políticos en Estados Unidos sirvieron para poner un piso, pero no para revertir el sesgo. La incertidumbre institucional, la ambigüedad de la administración frente a la conveniencia de un dólar débil y un entorno global donde el apetito por riesgo favorece a activos reales y monedas cíclicas siguen limitando cualquier fortalecimiento sostenido del billete verde.

Este telón de fondo ha sido relativamente constructivo para las monedas de América Latina, aunque con una diferenciación cada vez más clara por factores idiosincráticos. En el caso colombiano, el peso viene consolidando una corrección bajista ordenada frente al dólar, con un cierre reciente en torno a $3.641. Más que una reacción a presiones externas, el movimiento responde a flujos, ajustes tácticos y eventos domésticos, entre ellos la expectativa por la decisión de política monetaria del Banco de la República. Mientras el DXY se mantenga estable y la volatilidad global no repunte, el balance de corto plazo para el peso apunta a una fase de consolidación con sesgo apreciativo, aunque altamente sensible a titulares fiscales y políticos que pueden introducir episodios puntuales de volatilidad.

El euro enfrenta una fase
El euro enfrenta una fase de consolidación tras perder impulso alcista, mientras el dólar global mantiene debilidad estructural - crédito Mohamed Abd El Ghany/REUTERS

A diferencia de semanas previas, cuando la debilidad del dólar actuaba como un viento de cola casi automático para el euro, hoy ese canal empieza a perder tracción. El euro ha corregido desde los máximos recientes y se mueve en torno a 1,19 frente al dólar, una señal clara de que el impulso alcista se está diluyendo a medida que el foco del mercado se desplaza desde la debilidad del USD hacia los propios fundamentos de la eurozona.

Si bien los datos de crecimiento sorprendieron positivamente en Alemania y en el bloque durante el cuarto trimestre de 2025, ese alivio macro no ha sido suficiente para contrarrestar dos factores relevantes. Primero, el repunte táctico del dólar, que aunque limitado, ha bastado para frenar nuevas apuestas largas en euro. Segundo, y más importante, las crecientes preocupaciones dentro del Banco Central Europeo sobre los efectos desinflacionarios de una moneda demasiado fuerte. La discusión, todavía incipiente, sobre eventuales recortes de tasas si el euro retoma una apreciación acelerada empieza a funcionar como un techo implícito para la divisa común en el corto plazo.

Las perspectivas para el euro/peso
Las perspectivas para el euro/peso colombiano dependen de la estabilidad del dólar y de las decisiones de la Reserva Federal y el Banco Central Europeo - crédito Freepik

En este contexto, el cruce EUR/COP deja de ser un simple reflejo del dólar y pasa a depender de una interacción más compleja entre un peso colombiano relativamente firme y un euro que entra en fase de consolidación. La fortaleza relativa del peso colombiano, apoyada en un entorno externo más benigno y en expectativas de política monetaria local, tiende a amplificar cualquier corrección del euro frente al dólar. Al mismo tiempo, la falta de catalizadores claros en Europa limita el margen para que el euro recupere rápidamente los máximos recientes.

Así, el euro/peso colombiano se perfila para un período de movimientos más contenidos, con episodios de volatilidad asociados a eventos puntuales —decisiones de la Fed, señales del BCE o titulares fiscales locales— pero sin un cambio de tendencia claro en el corto plazo. Más que un nuevo rally del euro, el escenario base apunta a una etapa de consolidación, donde el sesgo dependerá de cuál de las dos fuerzas termine imponiéndose, un peso que encuentra soporte en el entorno regional o un euro que logre reactivar su impulso si el dólar retoma una senda de debilitamiento más profunda.