Cómo se escribe según la RAE: «restos» o «pecios de una nave», mejor que «ruinas»

La Real Academia Española promulga normas para fomentar la unidad idiomática del mundo hispanohablante

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En un mundo regido por la inmediatez parecería que la ortografía ha dejado de tener relevancia, sin embargo, el escribir textos con coherencia y sin erratas siempre traerá beneficios en todos los ámbitos.

En lo laboral, el escribir de forma correcta deja ver a los demás las habilidades y conocimientos que una persona posee; además, ayuda a construir una imagen óptima a través de la cual puedes parecer más serio y confiable. El tener errores de ortografía y sintaxis pueden, por el contrario, dar un pensamiento negativo que te haría parecer descuidado o poco preparado.

Por otro lado, el tener la capacidad de hacer un texto bien redactado habla también de la personalidad, al mostrar interés por siempre construir un buen puente de comunicación con los interlocutores.

Aunque escribir bien no es una tarea sencilla, requiere de mucha práctica y de conocer las estructuras de la lengua, por lo que leer puede ser un gran apoyo para la riqueza del léxico.

En este sentido, la Real Academia Española (RAE) se ha convertido en la institución más relevante para la regularización lingüística, a través de la promulgación de normas para fomentar la unidad idiomática del mundo hispanohablante.

La Fundación del Español Urgente (Fundéu), una institución sin ánimo de lucro que tiene como objetivo el impulsar el buen uso del español en los medios de comunicación, se ha aliado con la RAE y emite en su página web y de manera constante diversas recomendaciones para que los ciudadanos puedan resolver sus dudas sobre cómo se escribe correctamente cierta palabra, cómo se usa una expresión o tips de temáticas varias.

Usos y ejemplos

Los restos y los pecios, pero no las ruinas, son expresiones adecuadas para referirse a las partes que quedan de una nave hundida.

En relación con las noticias del submarino que se ha perdido cuando intentaba visitar los restos hundidos del Titanic, se ven frases como «Desaparecieron a bordo de un submarino que se usaba para visitar las ruinas del Titanic», «El submarino se dirigía a las ruinas del Titanic» o «El objetivo del submarino turístico era llegar a las ruinas del Titanic».

Como indica el Diccionario de la lengua española, resto significa ‘parte que queda de un todo’, mientras que ruinas, usado en plural, alude específicamente a los restos de un edificio: «No podrán evitar la visión de las ruinas del hotel». Por ello, es inadecuado emplear ruinas cuando lo referido no es una edificación, sino otro tipo de construcciones, como ocurre en el caso de los barcos y los submarinos.

Otra opción posible y quizá más precisa, es pecio, que se usa para los fragmentos hundidos de embarcaciones, como recuerda la Real Academia Española en su cuenta de Twitter («El director empleó los minisubmarinos para filmar los pecios del Titanic»), o para el barco hundido o naufragado («Encontraron un pecio bizantino lleno de tesoros»), según el Pequeño Larousse ilustrado. Así, el singular y el plural son justificables, en función de que se hable o bien del barco sumergido, o bien de los restos de este.

Por todo ello, en los ejemplos del principio habría sido preferible escribir «Desaparecieron a bordo de un submarino que se usaba para visitar los pecios del Titanic», «El submarino se dirigía a los restos del Titanic» y «El objetivo del submarino turístico era llegar al pecio del Titanic».

¿Qué es la RAE?

La Real Academia Española siempre
La Real Academia Española siempre está lista para resolver nuestras dudas. (RAE)

Fundada en Madrid en 1713 por iniciativa del octavo marqués de Villena, Juan Manuel Fernández Pacheco y Zúñiga, la RAE es la institución que busca preservar el buen uso y la unidad de una lengua en permanente evolución y expansión.

Sus más recientes estatutos (actualizados en 1993), establecen que la función principal de la Real Academia es “velar por que la lengua española, en su continua adaptación a las necesidades de los hablantes, no quiebre su esencial unidad”.

Este compromiso se ha plasmado en la denominada política lingüística panhispánica, compartida con las otras 22 corporaciones que forman parte de la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE), creada en México en 1951.

Actualmente, la institución está constituida por 46 académicos, entre ellos el director y los demás cargos de la Junta de Gobierno, elegidos para mandatos temporales.

Una de las críticas que se le han hecho a la RAE es su negativa a reconocer palabras o expresiones que han surgido entre las generaciones más jóvenes, sobre todo a raíz de la aparición de las redes sociales. Una de las polémicas más recientes es el reconocimiento del lenguaje inclusivo.

Sin embargo, en el 2020 optó por lanzar el Observatorio de Palabras, un repositorio digital que ofrece información sobre palabras o acepciones de palabras y expresiones que no aparecen en el Diccionario de la Lengua Española (DLE), pero que han generado dudas en cuanto a su uso, tales como neologismos, extranjerismos, tecnicismos, regionalismos, entre otros.

La información contenida en el Observatorio es provisional al no estar contemplada en las obras académicas, por lo que puede verse modificada y cambiar con el paso del tiempo, pero ello no implica que se acepte su uso.

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