Anorgasmia en mujeres: cuáles son sus síntomas, causas y tratamiento

Dependiendo el tipo de síntoma que se presente, se puede conocer el nivel de gravedad de un padecimiento

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Existen distintas formas para diagnosticar
Existen distintas formas para diagnosticar esta enfermedad (Infobae/Jovani Pérez)

La anorgasmia es el retraso, la poca frecuencia o la ausencia de orgasmos (o la presencia de orgasmos significativamente menos intensos) después de la excitación sexual y una estimulación sexual adecuada. Es posible que las mujeres que tienen problemas con los orgasmos y sienten una aflicción importante como consecuencia de dichos problemas reciban el diagnóstico de anorgasmia.

Entre las mujeres, la frecuencia e intensidad de los orgasmos varía. Además, en la misma persona, los orgasmos pueden ser diferentes según la ocasión. El tipo y la cantidad de estimulación necesaria para tener un orgasmo también varían.

Existen diversos factores que pueden provocar anorgasmia. Entre ellos, se incluyen problemas de relación o intimidad, factores culturales, afecciones físicas o médicas y medicamentos. Los tratamientos pueden consistir en educación sobre la estimulación sexual, dispositivos para mejorar la actividad sexual, terapia individual o de pareja y medicamentos.

Otro término que se usa para referirse a la gama de problemas con los orgasmos es “trastorno orgásmico femenino”. La palabra “anorgasmia” hace referencia específicamente a la incapacidad de tener un orgasmo, pero también se usa como término general para referirse a los trastornos orgásmicos femeninos.

Síntomas

El orgasmo es una sensación extrema de placer intenso que se produce en respuesta a una actividad sexual estimulante.

La penetración vaginal durante las relaciones sexuales estimula de manera indirecta el clítoris. Sin embargo, dicha estimulación puede no ser suficiente para provocar el orgasmo. Para alcanzar el orgasmo, muchas mujeres también pueden necesitar la estimulación directa del clítoris de forma oral o manual.

La anorgasmia, o trastorno orgásmico femenino, se caracteriza por causar lo siguiente de manera significativa:

Retraso del orgasmo

Ausencia de orgasmo

Menos orgasmos

Orgasmos menos intensos

La anorgasmia también puede ser:

Permanente, si nunca sentiste un orgasmo

Adquirida, si empiezas a tener problemas para llegar al orgasmo

Circunstancial, si solo tienes problemas para tener orgasmos en determinadas situaciones, con ciertos tipos de estimulación o con determinadas parejas

Generalizada, si tienes problemas para alcanzar el orgasmo en cualquier situación

A algunas mujeres no les preocupa alcanzar siempre el orgasmo en todas las relaciones sexuales que tienen. En esos casos, la ausencia de orgasmo no se considera un trastorno.

Cuándo debes consultar con un médico

Habla con el proveedor de atención médica si tienes dudas sobre tu vida sexual, especialmente si te preocupa tu capacidad para tener un orgasmo.

Diagnóstico

El proveedor principal de atención médica o ginecólogo revisará tus antecedentes médicos y te hará un examen médico general y uno pélvico. Mediante estos exámenes, se pueden identificar afecciones físicas que contribuyen a las dificultades para tener orgasmos.

Es posible que el proveedor de atención médica te haga preguntas sobre tus experiencias con los orgasmos y otras cuestiones relacionadas. También puedes recibir un cuestionario para completar, en el que tengas que responder estas preguntas. Es posible que te pregunte sobre lo siguiente:

Tus experiencias sexuales recientes y anteriores

Tu pareja o parejas

Cómo te sientes en relación con tus experiencias sexuales

Los tipos de estimulación o actividad sexual que tienes

Es posible que el proveedor de atención médica quiera hablar contigo y con tu pareja o reunirse a solas con tu pareja.

 Cada enfermedad tiene uno
Cada enfermedad tiene uno o varios tratamientos que seguir para combatirla (EFE)

Tratamiento

El tratamiento de la anorgasmia depende de lo que contribuye al problema. Los posibles tratamientos incluyen cambios en el estilo de vida, terapia y medicamentos. Si una afección médica subyacente contribuye a la anorgasmia, el proveedor de atención médica recomendará el tratamiento adecuado.

Cambios en el estilo de vida y la terapia

Por lo general, el tratamiento de la anorgasmia comienza con uno o más enfoques para comprender mejor el cuerpo, conocer qué funciona en tu caso y cambiar los comportamientos. Estos tratamientos pueden incluir lo siguiente:

Educación. Es probable que el proveedor de atención médica comience por hablar sobre la anatomía sexual femenina y la forma en que las diferentes partes de la anatomía responden a la estimulación. Esta conversación puede ayudarte a abordar las preguntas que tengas, a aclarar malentendidos y a comprender el propósito de otros tratamientos recomendados. Es posible que el proveedor de atención médica también te recomiende materiales educativos.

Masturbación dirigida. Este programa de instrucción y ejercicios para hacer en casa te ayuda a familiarizarte con tu propio cuerpo y explorar la estimulación sexual autodirigida. Después de que hayas aprendido a llegar al orgasmo, puedes practicar con tu pareja lo que aprendiste.

Enfoque en los sentidos. Este enfoque para parejas ofrece instrucción y ejercicios para hacer en casa. Comienza por el contacto no erótico y agrega progresivamente el contacto más íntimo y la estimulación sexual. El objetivo es que cada miembro de la pareja comprenda las necesidades de la otra persona y que aprendan a comunicarse e indicarse mutuamente para llegar al orgasmo.

Cambios en las posiciones sexuales. Es posible que el proveedor de atención médica recomiende cambios en las posiciones sexuales que aumenten la estimulación del clítoris durante el sexo vaginal.

Dispositivos para mejorar la actividad sexual. Los dispositivos que mejoran la estimulación sexual pueden ayudarte a tener un orgasmo. Entre ellos, se incluyen los vibradores y dispositivos de pulso de aire que estimulan el clítoris. Al colocar otro dispositivo sobre el clítoris, se crea una succión suave para aumentar el flujo sanguíneo. Es posible que el proveedor de atención médica te recomiende usarlos sola para saber qué funciona en tu caso y luego probarlos con tu pareja.

Terapia cognitiva conductual. La terapia individual o de pareja puede ayudarte a abordar tu opinión sobre el sexo en general o con tu pareja. La terapia puede ayudar con comportamientos que pueden promover buenas relaciones sexuales, como aprender maneras de hablar sobre sexo con tu pareja o comunicar tus necesidades durante las relaciones sexuales.

Tratamientos médicos

Si bien se han evaluado algunos medicamentos para el tratamiento de la anorgasmia, no existe evidencia suficiente para respaldar su uso. Las terapias de reemplazo hormonal pueden brindar algún beneficio, pero tienen riesgos que requieren un control minucioso. Entre ellos, se incluyen los siguientes:

Terapia con estrógenos. Si recibes tratamiento para síntomas de la menopausia, es posible que el tratamiento también tenga algún tipo de efecto en la mejora de la experiencia sexual. Además, una terapia vaginal con una dosis baja de estrógeno, como una crema o un supositorio, puede mejorar el flujo sanguíneo a los genitales y la lubricación de la vagina. El uso a largo plazo de píldoras que contienen estrógeno se relaciona con un riesgo de cáncer de mama y enfermedad cardiovascular.

Terapia de testosterona. En el caso de algunas mujeres posmenopáusicas cuyos niveles de testosterona son inferiores a lo que se considera habitual en las mujeres, el reemplazo de testosterona puede mejorar la excitación y los orgasmos. Los efectos secundarios incluyen acné, exceso de vello corporal, disminución del colesterol de las HDL, o el colesterol “bueno” y riesgos similares a los de la terapia de reemplazo con estrógenos.