Carcinoma ductal in situ: causas, síntomas y tratamiento

Hay enfermedades que no presentan síntomas, por lo que es importante llevar una vida saludable y hacer revisiones constantes al médico

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En muchas ocasiones no se
En muchas ocasiones no se sabe que se tiene un padecimiento hasta que se presentan síntomas (Infobae/Jovani Pérez)

El carcinoma ductal in situ (DCIS) es la presencia de células anormales en el conducto mamario dentro de la mama.

Se considera que el carcinoma ductal in situ es la forma más temprana del cáncer de mama. El carcinoma ductal in situ no es invasivo, lo que significa que no se ha diseminado fuera del conducto mamario y tiene un riesgo bajo de volverse invasivo.

Se suele descubrir el carcinoma ductal in situ durante la mamografía que se realiza como parte del examen para la detección del cáncer de mama o para investigar un bulto en la mama.

Si bien el carcinoma ductal in situ no es una emergencia, sí requiere una evaluación y que se consideren opciones de tratamiento. El tratamiento puede comprender una cirugía para conservar la mama en combinación con radioterapia o cirugía para extraer todo el tejido mamario. Otra opción puede ser un ensayo clínico que estudie el control activo como una alternativa a la cirugía.

Síntomas

Por lo general, el carcinoma ductal in situ no genera signos o síntomas. Sin embargo, el CDIS puede ocasionar signos como los siguientes:

Un bulto en la mama Secreción sanguinolenta en el pezón

El carcinoma ductal in situ se suele hallar en la mamografía y aparece como pequeños cúmulos de calcificaciones que tienen formas y tamaños irregulares.

Cuándo debes consultar con un médico

Solicita una consulta con el médico si notas un cambio en tus mamas, como un bulto, un área de piel arrugada o inusual, una región engrosada debajo de la piel o una secreción del pezón.

Pregúntale al médico cuándo debes realizarte un examen para detección del cáncer de mama y con qué frecuencia debes repetirlo. La mayoría de los expertos recomienda comenzar con los exámenes de rutina para la detección del cáncer de mama a partir de los 40 años. Habla con el médico sobre lo que es más adecuado para ti.

 Ante cualquier malestar lo
Ante cualquier malestar lo mejor es acudir al médico (Archivo)

Factores de riesgo

Los factores que pueden aumentar el riesgo de padecer carcinoma ductal in situ son:

una mayor edad; antecedentes personales de enfermedades benignas de las mamas, como hiperplasia atípica; antecedentes familiares de cáncer de mama; no haber estado nunca embarazada; tener tu primer bebé después de los 30 años; tener tu primer período antes de los 12 años; comenzar la menopausia después de los 55 años; mutaciones genéticas que aumentan el riesgo de padecer cáncer de mama, como aquellas en los genes del cáncer de mama BRCA1 y BRCA2.

Diagnóstico

Diagnóstico por imágenes de mama

El carcinoma ductal in situ (CDIS) por lo general se descubre durante una mamografía que se utiliza para la detección de cáncer de mama. Si tu mamografía muestra zonas sospechosas como manchas blancas brillantes (microcalcificaciones) que están agrupadas y tienen formas y tamaños irregulares, es probable que el radiólogo te recomiende un diagnóstico por imágenes de mama adicional.

Es posible que te sometas a una mamografía diagnóstica, que toma imágenes con mayor aumento de más ángulos. Esta prueba evalúa las dos mamas y toma una imagen más cercana a las microcalcificaciones para determinar si son motivo de preocupación.

Si la zona de preocupación requiere otra evaluación, el próximo paso puede ser una ecografía y una biopsia de mama.

Extracción de muestras de tejido mamario para análisis

Durante una biopsia por punción con aguja gruesa, el radiólogo o cirujano usa una aguja hueca para extraer muestras de tejido del área sospechosa, en ocasiones con la guía de una ecografía (biopsia de mama guiada con ecografía) o con radiografía (biopsia de mama estereotáctica). Las muestras de tejido se envían a un laboratorio para analizarlas.

En un laboratorio, un médico especializado en el análisis de sangre y de tejidos corporales (patólogo) examinará las muestras para determinar si hay células anormales presentes y, de ser así, qué tan agresivas parecen ser.

 Cada enfermedad tiene uno
Cada enfermedad tiene uno o varios tratamientos que seguir para combatirla (EFE)

Tratamiento

El tratamiento del carcinoma ductal in situ tiene una alta probabilidad de éxito: la mayoría de las veces se extrae el tumor y se previene la reaparición.

En la mayoría de los casos, las opciones de tratamiento para el carcinoma ductal in situ incluyen las siguientes:

Cirugía de conservación de la mama (tumorectomía) y radioterapia Cirugía de extirpación de mama (mastectomía)

En algunos casos, las opciones de tratamiento pueden incluir lo siguiente:

Tumorectomía sola Tumorectomía y terapia hormonal Participar en un ensayo clínico que compara el control minucioso con la cirugía

Cirugía

Si tienes diagnóstico de carcinoma ductal in situ, una de las primeras decisiones que tendrás que tomar es sobre tratar este trastorno mediante tumorectomía o mastectomía.

Tumorectomía. La tumorectomía se usa para extraer el área del carcinoma ductal in situ y un margen de tejido sano que lo rodee. También se conoce como biopsia quirúrgica o incisión local amplia.

El procedimiento te permite conservar la mayor cantidad de tejido mamario posible y, según la cantidad de tejido extirpado, suele eliminar la necesidad de una reconstrucción mamaria.

La investigación indica que las mujeres que atraviesan una tumorectomía tienen un riesgo apenas mayor de recurrencia que aquellas que atraviesan una mastectomía; sin embargo, las tasas de supervivencia entre ambos grupos son muy similares.

Si tienes otros trastornos de salud graves, quizás debas considerar otras opciones, como la tumorectomía junto a la terapia hormonal, la tumorectomía sola o ningún tratamiento.

Mastectomía.

La mastectomía es una cirugía en la que se extirpa todo el tejido de la mama. Se puede realizar la reconstrucción mamaria para restaurar el aspecto de las mamas en ese mismo momento o en un procedimiento posterior, según tus preferencias.

La mayoría de las mujeres que presentan carcinoma ductal in situ son candidatas para la tumorectomía. Sin embargo, se recomienda la mastectomía en los siguientes casos:

Si el área del carcinoma ductal in situ es extensa.

Si el área es extensa en relación con el tamaño de la mama, la tumorectomía quizás no genere resultados cosméticos aceptables.

Existe más de un área con carcinoma ductal in situ (enfermedad multifocal o multicéntrica).

Es difícil extraer varias zonas de carcinoma ductal in situ con una tumorectomía. Esto es particularmente cierto si el carcinoma ductal in situ se halla en distintas secciones (o cuadrantes) de la mama.

Las muestras de tejido extraídas en la biopsia revelan células anormales en el espécimen de tejido o cerca de sus bordes (márgenes).

Puede existir más carcinoma ductal in situ de lo que se pensaba originalmente, lo cual significa que la tumorectomía quizás no sea adecuada para extraer todas las áreas que presentan CDIS. Quizás se deba extirpar más tejido, lo que haría necesaria la mastectomía para eliminar todo el tejido mamario si el área afectada por el carcinoma ductal in situ es extensa en relación con el tamaño de la mama.

No eres candidata para recibir radioterapia. La radioterapia se suele administrar después de una tumorectomía.

Es posible que no seas candidata si recibes el diagnóstico durante el primer trimestre del embarazo, si has recibido radioterapia anteriormente en el pecho o la mama o si padeces un trastorno que te hace más sensible a los efectos secundarios de la radioterapia, como el lupus sistémico eritematoso.

Si prefieres una mastectomía en lugar de una tumorectomía.

Por ejemplo, quizás no quieras someterte a una tumorectomía si no quieres radioterapia.

Ya que el carcinoma ductal in situ no es invasivo, la cirugía no suele incluir la extirpación de los ganglios linfáticos que están debajo del brazo. La posibilidad de hallar cáncer en los ganglios linfáticos es extremadamente pequeña.

Si el tejido obtenido durante la cirugía genera sospecha de que células anormales pueden haberse diseminado fuera del conducto mamario o si te haces una mastectomía, se puede realizar una biopsia de ganglio linfático centinela o la extirpación de algunos ganglios linfáticos como parte de la cirugía.

Radioterapia

La radioterapia utiliza haces de alta energía, como los haces de rayos X o de protones, para matar las células anormales. La radioterapia que se realiza después de la lumpectomía disminuye las posibilidades de que reaparezca el carcinoma ductal in situ (recurrencia) o de que se transforme en un cáncer invasivo.

Con mayor frecuencia, la radiación proviene de una máquina que se mueve alrededor de tu cuerpo y que apunta de manera precisa los haces de radiación hacia puntos de tu cuerpo (radiación con haces externos). En menos casos, la radiación viene de un dispositivo que se ubica temporalmente dentro del tejido mamario (braquiterapia).

La radiación se emplea de forma común luego de la lumpectomía. Sin embargo, quizás no sea necesaria si presentas solamente un área pequeña de carcinoma ductal in situ que se considera de grado menor y se eliminó por completo con la cirugía.

Terapia hormonal

La terapia hormonal se utiliza para impedir que las hormonas lleguen a las células cancerosas y solo es efectivo contra los cánceres que se desarrollan en respuesta a las hormonas (cáncer de mama con receptor hormonal positivo).

La terapia hormonal no es un tratamiento para el carcinoma ductal in situ por sí solo, pero se puede considerar una terapia adicional (adyuvante) administrada después de la cirugía o radioterapia con el fin de disminuir las posibilidades de que se forme, en el futuro, el DCIS o padecer un cáncer de mama invasivo en cualquiera de las mamas.

El medicamento tamoxifeno bloquea la actividad del estrógeno (hormona que alimenta algunas células del cáncer de mama y favorece el crecimiento tumoral) para reducir el riesgo de tener cáncer de mama invasivo. Se puede utilizar por un máximo de cinco años en las mujeres que no han tenido la menopausia (premenopáusicas) y en aquellas que sí (posmenopáusicas).

Las mujeres posmenopáusicas también pueden considerar la terapia hormonal con medicamentos denominados “inhibidores de aromatasa”. Estos medicamentos, que se pueden utilizar por un máximo de cinco años, se encargan de reducir la cantidad de estrógeno que se produce en el cuerpo.

Si decides someterte a una mastectomía, habrá menos motivos para realizar una terapia hormonal.

Con una mastectomía, el riesgo de tener un cáncer de mama invasivo o carcinoma ductal in situ recurrente en la pequeña cantidad de tejido mamario remanente es muy bajo. De producirse un beneficio a partir de la terapia hormonal, este se observará solo en la otra mama.

Analiza con el médico las ventajas y las desventajas de la terapia hormonal.

Ensayos clínicos

En ensayos clínicos se están estudiando nuevas estrategias para controlar el carcinoma ductal in situ, como el monitoreo cuidadoso en lugar de la cirugía posterior al diagnóstico. La posibilidad de ser elegible para participar en un ensayo clínico depende de la situación específica de cada paciente. Consulta con el médico sobre las opciones que tienes.