Oído de nadador: cuáles son sus síntomas, causas y tratamiento

Hay enfermedades que no presentan síntomas, por lo que es importante llevar una vida saludable y hacer revisiones constantes al médico

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Muchos padecimientos no presentan signos
Muchos padecimientos no presentan signos o estos aparecen cuando ya es demasiado tarde, lo mejor es acudir al médico constantemente (Infobae/Jovani Pérez)

El oído de nadador es una infección en el conducto auditivo externo, que va desde el tímpano hasta la parte externa de la cabeza. Suele ser producto del agua que queda en el oído después de nadar, que crea un ambiente húmedo propicio para el crecimiento de bacterias.

Introducir los dedos, hisopos de algodón u otros objetos en los oídos también puede provocar el oído de nadador al dañar la capa delgada de piel que recubre el conducto auditivo.

El oído de nadador también se conoce como otitis externa. En general, el oído de nadador puede tratarse con gotas para los oídos. El tratamiento temprano puede ayudar a prevenir las complicaciones e infecciones más graves.

Síntomas

Por lo general, los síntomas del oído de nadador son leves al principio, pero pueden empeorar si la infección no se trata o se propaga. Los médicos a menudo clasifican el oído de nadador de acuerdo con las etapas de progresión leve, moderada y avanzada.

Signos y síntomas de infección leve

Comezón en el canal auditivo Ligero enrojecimiento dentro del oído Molestia leve que empeora al tirar del oído externo (pabellón o aurícula) o al empujar el bultito que se encuentra frente al oído (trago) Secreción de líquido claro y sin olor

Progresión moderada

Picazón más intensa Aumento del dolor Enrojecimiento más intenso en el oído Drenaje excesivo de líquido Sensación de llenura dentro del oído y bloqueo parcial del canal auditivo por inflamación, líquido y residuos Audición reducida o amortiguada

Progresión avanzada

Dolor intenso que podría irradiarse a la cara, el cuello o el lado de la cabeza Obstrucción completa del canal auditivo Enrojecimiento o inflamación del oído externo Hinchazón en los ganglios linfáticos del cuello Fiebre

Cuándo consultar con el médico

Ponte en contacto con el médico si tienes incluso signos o síntomas leves de otitis externa.

Llama al médico inmediatamente o acude a la sala de emergencias si tienes lo siguiente:

Dolor intenso Fiebre

 Ante cualquier malestar lo
Ante cualquier malestar lo mejor es acudir al médico (Shutterstock)

Factores de riesgo

Algunos de los factores que pueden aumentar el riesgo de presentar oído de nadador son los siguientes:

El exceso de humedad en el conducto auditivo

debido a la traspiración intensa, el clima húmedo prolongado o el agua que queda en el oído después de nadar

La exposición a niveles altos de bacterias

en agua contaminada

La limpieza del conducto auditivo

con hisopos de algodón, horquillas o las uñas, la cual puede producir rasguños o abrasiones

El uso de dispositivos en los oídos

, como auriculares o audífonos, que pueden provocar roturas diminutas en la piel

Diagnóstico

Por lo general, los médicos pueden diagnosticar la otitis externa durante una visita al consultorio. Si la infección está avanzada o persiste, quizás necesites hacerte más exámenes.

Prueba inicial

El médico probablemente diagnosticará la otitis externa en función de los síntomas que describas, las preguntas que te haga y una visita en su consultorio. Lo más probable es que no necesites un análisis de laboratorio durante tu primera visita. Por lo general, la evaluación inicial del médico generalmente incluirá lo siguiente:

Examinar el canal auditivo

externo con un instrumento con luz (otoscopio). El canal auditivo puede estar enrojecido, hinchado y escamoso. Puede haber escamas de piel u otros desechos en el canal auditivo.

Examinar el tímpano (membrana timpánica)

para asegurarse de que no esté roto o dañado. Si la vista del tímpano está bloqueada, el doctor limpiará el canal auditivo con un pequeño dispositivo de succión o un instrumento con un pequeño aro o cuchara en el extremo.

Otros análisis

Dependiendo de la evaluación inicial, la intensidad de los síntomas o la fase de tu otitis externa, el médico podría recomendar una evaluación adicional, como el envío de una muestra de líquido del oído en busca de bacterias u hongos.

Además, debes hacer lo siguiente:

Si el tímpano está dañado o desgarrado,

es probable que el médico te remita a un especialista de oído, nariz y garganta (otorrinolaringólogo). El especialista examinará la condición en que está el oído medio para determinar si esa es la ubicación primaria de la infección. Este examen es importante porque algunos tratamientos destinados a una infección en el conducto auditivo externo no son adecuados para tratar el oído medio.

Si la infección no responde al tratamiento,

el médico podría tomar una muestra de secreción o partículas del oído durante una consulta posterior y enviarla a un laboratorio para identificar el microorganismo que está produciendo la infección.

 Cada enfermedad tiene uno
Cada enfermedad tiene uno o varios tratamientos que seguir para combatirla (Shutterstock)

Tratamiento

El objetivo del tratamiento es detener la infección y permitir que se cure el canal auditivo.

Limpieza

Es necesario limpiar el conducto del oído exterior para ayudar a que las gotas para los oídos alcancen todas las áreas infectadas. El médico usará un dispositivo de succión o una cureta para limpiar la secreción, cera, escamas de piel y otros residuos.

Medicamentos para la infección

En la mayoría de los casos de otitis externa, el médico te recetará gotas para los oídos que contienen una combinación de los siguientes ingredientes, según el tipo y la gravedad de la infección:

Solución ácida

para ayudar a restaurar el ambiente antibacteriano normal del oído

Esteroides

para reducir la inflamación

Antibióticos

para combatir las bacterias

Medicamentos antimicóticos

para combatir infecciones causadas por hongos

Pregúntale a tu médico cuál es el mejor método para colocarte las gotas para los oídos. Algunas ideas que pueden ayudarte a usar gotas para los oídos incluyen las siguientes:

Reduce la incomodidad que causan las gotas frías

sosteniendo la botella en la mano durante unos minutos para nivelar la temperatura de las gotas con la temperatura corporal.

Acuéstate de lado con el oído infectado hacia arriba

durante unos minutos para ayudar a que el medicamento se desplace a través de todo el canal auditivo.

Si es posible, pídele a alguien que te ayude

a colocarte las gotas en el oído.

Para ponerle gotas a un niño o un adulto en el oído,

tira de la oreja hacia arriba y hacia atrás.

Si tienes el canal auditivo completamente bloqueado por hinchazón, inflamación o secreción excesiva, tu médico podría insertar una mecha hecha de algodón o gasa para promover el drenaje y ayudar a que el medicamento ingrese en el canal auditivo.

Si la infección está más avanzada o no responde al tratamiento con gotas para los oídos, tu médico podría recetarte antibióticos orales.

Medicamentos para el dolor

El médico podría recomendar analgésicos de venta libre para aliviar el malestar de la otitis externa, como ibuprofeno (Advil, Motrin IB, otros), naproxeno sódico (Aleve) o paracetamol (Tylenol, otros).

Si el dolor es severo o tu oído de nadador está más avanzado, el médico podría recetarte un medicamento más fuerte para aliviar el dolor.

Para ayudar a que el tratamiento funcione

Durante el tratamiento, haz lo siguiente para ayudar a mantener los oídos secos y evitar más irritación:

No nades ni bucees. No uses un tapón para los oídos, un audífono ni auriculares antes de que el dolor o la secreción desaparezcan. Evita que te entre agua en el conducto auditivo cuando te duches o te bañes. Usa una bolita de algodón recubierta con vaselina para protegerte el oído cuando te duches o te bañes.