Los dictadores Daniel Ortega y Rosario Murillo destituyeron el 27 de octubre de 2026 a los responsables de los consulados de Nicaragua en Miami y Filadelfia, dos sedes que concentran trámites de una diáspora obligada a recurrir a una red diplomática cada vez más reducida en Estados Unidos, informó este jueves el medio Nicaragua Investiga, sitio de periodismo independiente.
De acuerdo con el portal independiente, más de 800 mil nicaragüenses residentes en distintas zonas de Estados Unidos deben concentrar solicitudes de pasaportes, inscripciones y poderes en las sedes que permanecen activas: Miami, Nueva York y la sección consular de Washington D.C. La ausencia de un nuevo cónsul en Florida agrava la carga operativa y la incertidumbre legal de los migrantes.
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La decisión fue formalizada mediante el Acuerdo Presidencial N.º 146-2026, que dejó sin efecto el nombramiento de Marvin René Ortega Rodríguez como cónsul general en Miami. El funcionario ocupaba ese puesto desde abril de 2022.
Miami, la sede con mayor demanda tras los cierres consulares
La segunda destitución alcanzó a Eliezer Gabay, cónsul honorario en Filadelfia desde junio de 2014. Su salida también fue publicada en La Gaceta, diario oficial nicaragüense, y comenzó a regir el mismo 27 de octubre.
El consulado de Miami se convirtió en la oficina nicaragüense de mayor concurrencia en Estados Unidos después del cierre permanente de otras representaciones. Entre las sedes clausuradas en años recientes figuran Los Ángeles, Houston, Nueva Orleans y Charlotte.
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La reducción de la red consular concentró en tres puntos la atención de ciudadanos distribuidos por numerosas regiones estadounidenses. Esa comunidad migrante continúa siendo la principal fuente de remesas hacia Nicaragua.
No es el primer desamparo a la comunidad nicaragüense en Estados Unidos
En 2024 el régimen de Daniel Ortega cerró al menos cincoconsulados nicaragüenses en ciudades de Estados Unidos, México y Guatemala con alta presencia migrante durante el último mes, una medida que dificulta la obtención de pasaportes, documentos y asistencia para comunidades que, solo en territorio estadounidense, rondan el millón de personas
Las clausuras alcanzaron a Los Ángeles, en California; Houston, en Texas; Nueva Orleans, en Luisiana; Tapachula, en México, y la representación consular en Guatemala. El consulado de San Francisco no fue cerrado oficialmente, pero dejó de atender al público y deriva las solicitudes a la sede nicaragüense de Washington.
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Los consulados asisten a personas naturales y jurídicas de su nacionalidad, emiten pasaportes, documentos de viaje e identificaciones oficiales, tramitan visas para extranjeros que quieran ingresar a Nicaragua y cumplen funciones notariales. También deben proteger los intereses de menores de edad dentro de su jurisdicción y atender cuestiones sucesorias cuando un ciudadano fallece.
Harold Rocha, experto en Derecho Internacional, advirtió para entonces que los cierres afectarán de manera directa a los migrantes, sobre todo a quienes se encuentren en situaciones precarias o bajo detención migratoria. Sin embargo, señaló que es difícil determinar las razones de la decisión porque las autoridades nicaragüenses no emitieron una comunicación oficial.
“Las imágenes en puertas de las sedes consulares que hemos visto en prensa dirigen a otras sedes consulares en el país receptor, pero no explican nada más”, afirmó Rocha.
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El especialista, dijo para entonces a Infobae, que la Convención de Viena establece procedimientos previos ante el cierre temporal o permanente de una sede, los cambios de personal y la modificación de una circunscripción consular.
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