La alianza estratégica entre Nicaragua y Rusia se consolida con nuevos acuerdos en materia de seguridad, defensa, justicia y bioseguridad.
El régimen de Managua considera a Moscú un socio clave para impulsar un orden mundial multipolar y fortalecer su defensa de la soberanía, según declaró Valdrack Ludwing Jaentschke Whitaker, canciller nicaragüense, en una entrevista reciente con el medio Sputnik.
Nicaragua y Rusia han firmado en los últimos meses varios protocolos y convenios destinados a ampliar la cooperación en áreas consideradas sensibles por ambas partes. Entre los ejes principales figuran pactos en:
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- Seguridad
- Defensa
- Justicia internacional
- Bioseguridad.
El canciller Jaentschke detalló que estos acuerdos refuerzan el carácter estratégico de la relación bilateral y posicionan a Rusia como un aliado confiable para el gobierno que encabeza Daniel Ortega.
“La Federación Rusa es un país amigo en un contexto de un mundo que está cambiando”, afirmó Jaentschke en declaraciones recogidas por Sputnik. El funcionario explicó que el acercamiento responde a una política deliberada de la administración de Ortega y la vicepresidenta Rosario Murillo, orientada a consolidar alianzas fuera del eje occidental.
Ante esta alianza, el gobierno de Estados Unidos anteriormente expresó preocupación advirtiendo un posible riesgo de crisis energética en Managua si se interrumpen los suministros rusos y venezolanos.
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Además, Washington mantiene su distancia sobre la cooperación militar nicaragüense con Moscú y busca limitar la influencia de Rusia y sus aliados en la región. Por su parte, la ONU se ha enfocado en alertar sobre el deterioro del espacio cívico y político en Nicaragua, sin pronunciarse directamente sobre la cooperación militar con Rusia.
Rechazo a la hegemonía occidental
Durante la entrevista, Jaentschke subrayó que la estrategia de su gobierno busca “superar los esquemas de hegemonía” que, según su visión, han sido impuestos por potencias occidentales desde el final de la Segunda Guerra Mundial.
El canciller sostuvo que el mundo atraviesa una etapa de transición en la que resulta indispensable “reconocer el multilateralismo” y abrir espacios a nuevas potencias y modelos de desarrollo.
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“No aceptamos esa hegemonía unilateral… El nuevo orden internacional reconoce que hay distintas fuerzas, distintos países y distintos modelos en el mundo que deben ser reconocidos”, expresó Jaentschke.
En este contexto, insistió en que la relación con Moscú permite a Nicaragua posicionarse como un actor relevante dentro de la región centroamericana y servir de plataforma para la presencia rusa en el área.
Ante este panorama, el funcionario abogó que el gobierno de Managua aspira a consolidarse como un enlace fundamental para la proyección de Rusia en Centroamérica. Esta ambición se concreta a través del impulso a proyectos conjuntos y la firma de protocolos que abren la puerta a la transferencia de tecnología, capacitación de personal y cooperación judicial.
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El canciller nicaragüense destacó que la defensa de la soberanía nacional constituye uno de los ejes centrales de la asociación con Rusia. El gobierno de Ortega considera que el apoyo ruso contribuye a fortalecer su capacidad para enfrentar desafíos externos y rechazar presiones internacionales.
De acuerdo con el reporte de Sputnik, el gobierno nicaragüense prevé que la relación con Moscú continúe profundizándose en los próximos años. Los proyectos en marcha y los acuerdos firmados incluyen la posibilidad de nuevas inversiones, iniciativas conjuntas en materia de salud y tecnología, y una mayor coordinación política en foros internacionales.
“Nuestra colaboración, cercanía y asociación estratégica con la Federación Rusa es muy buena”, enfatizó Jaentschke. El canciller insistió en que la apuesta por el fortalecimiento de la relación bilateral responde a la necesidad de adaptar la política exterior nicaragüense a un mundo en transformación y a los retos que plantea el surgimiento de un nuevo orden internacional.
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