La nueva disposición migratoria adoptada por el Gobierno de Nicaragua modifica de forma inmediata el estatus de los ciudadanos cubanos que deseen ingresar al país. Para quienes posean pasaportes ordinarios, la clasificación cambia y ahora deberán tramitar una “visa consultada sin costo”, según la categoría “C” definida por la Dirección General de Migración y Extranjería.
La instrucción, firmada por el comisionado general Juan Emilio Rivas, exige que se informe con urgencia a las aerolíneas, en coordinación con el Instituto Nacional de Aeronáutica Civil, para asegurar su cumplimiento en todos los vuelos que conectan Cuba y Nicaragua.
Al mismo tiempo, la Cancillería nicaragüense notificará a la representación consular de Cuba, de acuerdo con el procedimiento oficial.
El documento recuerda que “El Estado de Nicaragua, es soberano de establecer las categorías migratorias de visa para el ingreso de ciudadanos de otras nacionalidades, así también regular su ingreso, egreso y permanencia en el territorio nacional”. Con esta declaración, el país reafirma su facultad para ajustar las reglas de entrada según lo considere oportuno.
En noviembre de 2021, Nicaragua había eliminado la exigencia de visa para los cubanos, integrándose a la breve lista de destinos a los que podían viajar sin mayores obstáculos. Aquella decisión, calificada de “humanitaria” por el Gobierno de Daniel Ortega, fue recibida con alivio por centenares de cubanos afectados por la crisis en la isla, el endurecimiento de las sanciones de Estados Unidos y el retraso en las reformas económicas.
El director del Instituto de Investigaciones Cubanas de la Universidad Internacional de la Florida, Jorge Duany, analizó entonces para EFE que esa medida impulsaría el flujo de cubanos hacia Nicaragua, sea para realizar compras y revender productos en la isla, o como ruta de tránsito hacia México y la frontera con Estados Unidos.
La reapertura de este corredor migratorio coincidió con el cierre de la sección consular de la Embajada de Estados Unidos en La Habana desde 2017, lo que había limitado otras vías legales de salida.
En años recientes, el flujo de ciudadanos cubanos hacia Estados Unidos y otros países se incrementó, alentado por la situación sanitaria, económica y política en Cuba. Para muchos, Nicaragua se convirtió en una alternativa de escape ante la falta de opciones para emigrar sin necesidad de visado estadounidense.
La actual modificación revierte el escenario abierto hace poco más de cuatro años y marca un nuevo capítulo en la política migratoria regional. En 2015, Nicaragua ya había cerrado sus fronteras con Costa Rica, lo que dejó a miles de cubanos varados y generó una crisis migratoria sin precedentes en Centroamérica.
Con la entrada en vigor de la nueva norma, las autoridades nicaragüenses buscan regular y supervisar de manera más estricta el acceso de ciudadanos cubanos a su territorio, en un contexto donde la movilidad humana en la región sigue siendo un tema de alta sensibilidad y relevancia.
Crisis socioeconómica en Cuba
La economía cubana enfrenta una situación cada vez más delicada, con un deterioro que impacta múltiples aspectos de la vida de la población. La presión inflacionaria, la escasez de medicamentos y suministros, así como la salida continua de personal sanitario, han puesto al límite el sistema de salud y afectado el bienestar general.
En este contexto, la Organización Panamericana de la Salud señala que Cuba atraviesa una coyuntura especialmente crítica. Huracanes como Oscar y Rafael, junto con recientes terremotos, han provocado graves daños, inundaciones y la interrupción de servicios esenciales, incluidos el suministro de agua y la atención médica.
La combinación de estos desastres naturales, sumada a la emergencia energética y los retos en salud pública, ha intensificado la crisis socioeconómica, dificultando aún más el acceso de la población a servicios básicos y acentuando las dificultades cotidianas en la isla.